escribir

Escribir: tratar de retener algo meticulosamente, de conseguir que algo sobreviva; arrancar unas migajas precisas al vacío que se excava continuamente, dejar en alguna parte un surco, un rastro, una marca o algunos signos.[Georges Perec]

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diciembre 20, 2009

frutos del bosque, imaginación y una flauta mágica

frutos del bosque (expendio dentro del Mercado de Rungis, París)
Me gusta el frío, el otoño y el invierno; tanto, como los frutos del bosque me resultan especialmente deliciosos. Peccata minuta... nací en un país cuasi tropical, en donde la temporada de otoño/invierno apenas si lo parece y cuyas tierras (y clima) son poco propicias para el cultivo de grosellas negras, moras azules o cerezas. Pero entre más difíciles de conseguir... más antojables. Igualito que el deseo por alguien inaccesible: entre más elusivo... más deseable. Los humanos debemos ser un poco hijos de la mala vida y otro tanto... necios. Originalmente, este post pretendía ser culinario, mezclar la elaboración de la Tarta de frutos del bosque con otros temas menos comestibles, pero igual de placenteros [cuando me inicie en la blogueada, pensé en un sitio donde convivieran algunos de los mejores placeres de la vida: cocina/comida, amor/erotismo y poesía. Luego, en algún momento afortunado tuve un atisbo de realismo y me olvidé de semejante ambición, de la cual lo único que quedó fue el mélange] pero mientras escribía, me dejé llevar por la música que escuchaba (Lascia ch'io pianga) y cambié de idea. Así que... de los frutos del bosque, la lista de ingredientes y el procedimiento para elaborar la Tarta (de hacerla, ustedes quedarían como grandes Chefs; el quid de ese delicioso postre -amén de encontrar frutos el bosque en su punto y cierta sensibilidad culinaria- es la preparación de la masa, la cual requiere paciencia y destreza a partes iguales, ya que durante el proceso de elaboración -la masa- nunca debe ser tocada por las manos), para variar... terminé en algo totalmente distinto.

De las artes culinarias, viajamos a otro tipo de Artes: las musicales y cinematográficas; después de todo, el desarrollo de las tres encarna imaginación y sensibilidad. Fusión de música y cine. Ópera llevada a la pantalla en forma atípica; no filmaciones de representaciones operísticas en La Scala de Milán, ni nada por el estilo. Se trata de segmentos operísticos, recreados mediante técnicas de animación fantásticas y dicho esto en el mejor sentido del término: son fantásticas porque son increíbles, inductoras de todo un viaje en la imaginación y un goce para los sentidos. Sé que la Ópera no a todo mundo gusta, pero este video -de poco más de cuatro minutos- es una exquisitez... claro que si a usted sólo le gusta el reguetón, será mejor que no lo vea. 

L'Opera Imaginaire  (Opéra imaginaire. Editeur: FRANCE 2 FRANCE 3 DISTRIBUTION Année du film: 1995) es una producción de la televisión pública francesa, dividida en doce episodios correspondientes a otros tantos fragmentos de insignes óperas. Fueron realizados por distintos creadores, mediante deslumbrantes animaciones (el mundo de la animación, cabe remarcarlo, es mucho más que Disney o Pixar... aun cuando Hollywood se empecine en vendernos esa idea y las pantallas cinematográficas de nuestros países sean copadas por sus producciones). Los doce fragmentos que integran L'Opéra imaginaire son un derroche de belleza e ingenio; parecieran elaborados por orfebres, quienes se han servido de las modernas técnicas de animación para recrear las fantasías que las operas seleccionadas les provocan (y sin necesidad de ninguna hada verde). Resulta difícil decantarse por algún episodio en particular, supongo que dependerá de las preferencias operísticas que cada quien tenga. En lo que a mí concierne, siento especial atracción por Lakmé de Léo Delibes, Carmen de Georges Bizet, Madama Butterfly de Puccini y esta Flauta mágica de Wolfgang Amadeus Mozart, la cual espero resulte de su agrado).

L'opera imaginaire Die Zauberflöte (La flauta mágica)




Y aquí un enlace para disfrutar otros capítulos: L Opera Imaginaire

diciembre 29, 2008

sorpresas... en la pantalla

Uno de mis mayores placeres es el cine, por lo cual yo solía postear "reseñas de películas"; dejé de hacerlo porque llegó un momento que ya solo escribía sobre películas, cuando la principal premisa de este blog es la mezcla de diversos tópicos. Pero como estamos a tres días de cerrar el año, es decir en pleno surgimiento de ene listados con "las mejores películas" exhibidas durante 2008, yo aprovecharé para comentar sobre dos que, contra todos mis temores y prejuicios (no ser de mi género favorito e incluso contar -uno de ellos- con la recomendación del Vaticano) me sorprendieron en más de un sentido, dejándome una gratísima impresión. El hilo común entre ambos filmes, amén de su origen francés, es basarse en experiencias personales no muy gratas, trasladas al libro antes que al cine.

Persepolis (Francia USA 2007)- Film basado en la novela gráfica homónima creada por la iraní Marjane Satrapi, quien vive exiliada en Francia desde 1994 [donde la rebelde jovencita Marji se convirtió en Mme. Satrapi, la primera mujer-artista-iraní del cómic]. En su nueva patria, Satrapi conoció a un artista del cómic francés -medio punk y underground ¿qué otro podría ser?-, Vincent Paronnaud, con quien unió talentos y complicidades para dar lugar a esta petite bijou del cine animado; casi artesanal, entre la oscuridad, la insurrección y lo naïf Abiertamente autobiográfico, Persépolis es un tributo a la memoria del país añorado, pero a la vez lejano porque ya no se parece al de la niñez; un país que pasó de la opresión del Sha Mohammad Reza Pahlavi, a la represión de los revolucionarios islamistas. Y es un tributo a la memoria para no perder ese fragmento de vida dejado ahí; sin grandilocuencias, el film es también, una añoranza de esas pequeñas cosas, como los cisnes de miga de pan que le hacía el tío asesinado por los revolucionarios, la adrenalina de las fiestas underground, el inigualable aroma del Mar Caspio o el olor de los pétalos de jazmín que la abuela ponía en su brasier; un tributo a esa abuela, entrañable cómplice, mujer más revolucionaria que todos esos intelectuales iraníes progresistas... solo que sin tanta alharaca. Memoria visual, emocional y olfativa. Un film innegablemente político y femenino, pero no un panfleto feministoide; deliciosamente incorrecto, irreverente, ácido, desencantado y honesto, pues aunque la heroína Marjane Satrapi se vio orillada a abandonar su país, no se autoproclama como una victima de la persecución política del régimen islamista; nunca recurre a ese cliché, harto fácil y tentador, pero casi siempre maniqueo y chantajista y la "civilizada Europa", tampoco se dibuja como el mundo ideal o una suerte de tierra prometida. Persépolis representa también -quizá sin ser la intención de sus creadores-, un tributo a la sobrevivencia y al exilio: en un mundo tan distante al suyo, Marjane Satrapi logró desarrollar una forma de expresión artística, mediante la cual ejercita su memoria... para no olvidar quién es ni de dónde viene.



Parsépolis "eye of tiger" cantado por Chiara Mastroianni




Le Scaphandre et le papillon, (Francia-USA 2007)-; presentada en México con el ridículo titulo de El llanto de la mariposa, fue dirigida por el cineasta neoyorquino Julian Schanabel, a partir de las memorias del periodista galo Jean-Dominique Bauby, quien fuera editor en jefe de la revista de moda Elle. Bon vivant, frívolo y mujeriego, a quien la vida le cambió para siempre una tarde de diciembre de 1995, día en que sufrió un accidente vascular mientras conducía su auto; permaneció en coma durante 20 días para despertar víctima de un extraño padecimiento llamado locked-in-syndrome: no podía moverse, hablar, comer o respirar sin asistencia. Presa de un encierro que en su imaginación asemejaba a la escafandra que usan los busos, pero con la mente más vivaz y ágil que nunca, como el aleteo de una mariposa, Jean-Do solo podía comunicarse mediante el parpadeo de su ojo izquierdo con el cual dictó letra por letra sus impresiones sobre la experiencia del encierro en si mismo. Para ello, los doctores del hospital Berck-sur-la Mer idearon un alfabeto especial a partir de las letras más empleadas en el idioma francés, ante las que Jean-Do asentía o negaba mediante uno o dos parpadeos; 365 días e infinita paciencia requirió la realización del libro. Historia idónea para construir una película melodramática y edificante, donde el protagonista sea elevado a la santidad, La escafandra y la mariposa resultó muy distinta. Esta vez Julian Schnabel respetó el humor negro del texto original y no fue pretencioso ni ególatra; apoyándose en su otra profesión, la de pintor, realizó un filme pleno de libertad imaginativa. Mediante un relato en primera persona y de forma por demás atractiva y original, presentó el punto de vista de ese hombre encerrado e inmovilizado; logrando así algo muy distante a las visiones lacrimógenas y chantajistas típicas en este tipo de historias. Una mirada conmovedora, pero no sensiblera; irónica y por momentos casi cruel, con más de un destello de humor negro, pero siempre vivaz. Ese viaje por la memoria de Jean-Do fue trasladado a espléndidas imágenes surgidas de la lente del cinematógrafo polaco Janusz Kaminski, aderezado por una ecléctica banda sonora y apoyado en buenas actuaciones de todo el elenco, sobresaliendo el actor que encarna a Jean-Dominique Bauby, un enorme Mathieu Amalric que no requirió excesos para hacernos sentir, a veces con su sola voz, partícipes de los viajes de su angustiosa e inquieta mente.



La escafandra y la mariposa




DE NINGUNA MANERA ESTOY DICIENDO QUE ESTAS SON LAS MEJORES PELÍCULAS DE 2008, ÚNICAMENTE QUE ME SORPRENDIERON GRATAMENTE, YA QUE NO ESPERABA GRAN COSA DE NINGUNA. Y COMO DICEN POR AHÍ, chacun son cinéma

junio 29, 2008

esa eterna búsqueda



Pasiones privadas en lugares públicos

En la Ciudad Luz menos luminosa y más melancólica que recuerde, bajo una perenne nieve que parece congelar hasta los corazones, seis seres anhelantes persiguen al amor. 
A los 84 años, Alain Resnais, en complicidad con el cinematógrafo Eric Gautier, ha hecho gala de un dominio narrativo y movimientos de cámara formidables; ha observado a sus personajes desde todos los ángulos posibles y fundiendo hábilmente teatro y cine, ha construido una espléndida tragicomedia de encuentros y desencuentros, simulaciones y miedos. Una película bella, elegante. Una anti-convencional trama de pasiones fugaces, seducciones improbables, fallos constantes y hasta algún pasaje de soft-core sublimado por la venia divina. Una búsqueda amorosa que resulta vana, porque el amor se diluye entre los incesantes copos de nieve que caen sobre París. Y esta historia de desolación amorosa tan parisina, bien podría ser universal, pues la soledad acompañada y el medio al amor son males globales.

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Pasiones privadas en lugares públicos [Coeurs/ Francia-Italia 2006/] Dir. Alain Resnais. G. Jean Michael Ribes, sobre la obra teatral de Alan Ayckbourn/ Fot. Eric Gautier/ Diseño Arte Jean-Michel Ducourty/ Mús. Mark Snow/ Con Sabine Azema, Laura Morante, Lambert Wilson, Pierre Arditti, André Dussollier, Isabelle Carré, Claude Rich]



mayo 19, 2008

Persépolis

Tributo a la memoria… un film irreverente, políticamente incorrecto y femenino…

Persepolis (2007)- es un tributo a la memoria. A la memoria del país que se ama pero que ya no se entiende; a la memoria del país que se ha dejado y en donde, al marcharse, ha quedado parte de la propia historia: el recuerdo del tío asesinado por el gobierno, la adrenalina de las fiestas underground, el inigualable aroma del Mar Caspio, o cosas sencillas e infantiles como los cisnes de miga de pan que el tío hizo para la pequeña Marji. Y Persépolis es un film innegablemente político e irreverente; políticamente incorrecto, ácido y humorístico… pero no un panfleto; la palabra comunismo se escucha más de una vez, pero el film no promueva esa ideología, ni ninguna otra. Y aunque la heroína de Persépolis, Marjane [la otra heroína, es la abuela, un verdadera maravilla… tanto el personaje, como la calidez que logra transmitir con su sola voz esa gran actriz, casi nonagenaria, Danielle Darrieux], se ve orillada a abandonar su país y afincarse en Francia, no se autoproclama como una victima de la persecución política debido a sus ideas contrarias al régimen islamista; no recurre a ese cliché, harto fácil y tentador, pero maniqueo y chantajista. Jamais.


En Persépolis hay una mirada desencantada/sarcástica sobre el sentirse extranjero… en otro país y en el propio. Durante su primera estadía en occidente (Viena, años 80.'s), Marji comprueba que no todo es color de rosa y que si mientras en el fundamentalista Irán las mujeres son ciudadanas de segunda, maltratadas, sobajadas y obligadas a esconderse tras el velo… acá en la civilizada Europa, los extranjeros, como ella, son vistos con una mezcla de condescendencia, racismo y desconfianza. Pero más tarde, de regreso al terruño añorado y no sin amargura, aprenderá que ya no encaja en su patria, pues ahí también -como en occidente-, es vista como un fenómeno, una rara atracción a la que van a mirar familiares y amigos.


Y Persépolis es esencialmente un film femenino. Fe-me-ni-no. No una proclama feminista. Solo el relato de una joven adolescente que sueña con depilarse las piernas y maquillarse (algo prohibido), pero que gusta del pop y el punk provenientes del "occidente decadente". Femenino porque Marjane abreva en las enseñanzas netamente femeninas de mamá grande; enseñanzas que no son conservadoras, ni sermoneantes. Y es un tributo a ella, porque parte del espíritu libertario e insurrecto de Marji está en deuda con esa entrañable grand mère. Y así, en Persépolis hay un tributo a memoria de la grand mère; esa abuela que, como todas las abuelas, deviene fuente de sabiduría; que es más revolucionaria que otros revolucionarios, solo que sin tanta alharaca; una grand mère esencia de feminidad y coquetería, una dama que todas las mañanas pone pétalos de jazmín dentro de su brassière para tener buenas vibras y oler rico durante el día. Súper, como diría Marji.


Y Persépolis es un tributo a la sobrevivencia… de Marjane Satrapi. De ella que perdió parte de su familia durante la revolución; que sobrevivió a ocho años de guerra (cuando Irak invadió Irán); que resistió su primer exilio, pero que se las vio negrísimas tras un primer descalabro amoroso, al cual finalmente se sobrepuso. Ella tuvo que despedirse de su amado Mar Caspio (en una de las escenas más conmovedoras del film) e irse a vivir a Francia, pero sobrevivió y se convirtió en la primera artista-mujer-iraní del cómic, se encontró con un artista del cómic francés -medio punk y underground ¿qué otro podría ser?-, Vincent Paronnaud. Unieron talentos, complicidades y el resultado es esta petite bijou del cine animado, casi artesanal, entre la oscuridad, la insurrección y lo naïf - ,, que logra trascender al cómic que le dio origen: Persépolis.


Dirigido y escrito por Marjane Satrapi et Vincent Paronnaud; hablado por Danielle Darrieux, Catherine Deneuve, Chiara Mastroianni, Simon Abkarian y François Jerosme; musicalizado por Olivier Bernet.


Vista y platicada por Marichuy. Persépolis se estrena comercialmente el próximo 6 de junio… en plena temporada de blockbusters veraniegos plagados de efectos especiales, apantalladores, espectaculares y acompañados de abundante publicidad. Es decir y acorde con las nefastas mañas de los exhibidores mexicanos, esta petite bijou, desde ya está condenarla a dar el semanazo.


Advertencia: Persepolis no es para quienes gustan solo del cine de animación made in hollywood y/o que consideran que la única animación valiosa es la producen Pixar, Disney y DreamWork.


Una reseña de [Persepolis], por Carlos Bonfil


Y este http://cineuropa.org/trailer.aspx?lang=es&documentID=77172, un trailer.






abril 02, 2008

Sévérine y Tess d'Urberville

Imágenes de dos hermosas mujeres

Lo mío son los hombres, pero eso no quita que admire y hasta envidie –a qué negarlo- la belleza y personalidad de algunas representantes de mi sexo. Dicen que una imagen vale más que mil palabras, quien sabe si en todos los casos... En el cine, las más de las veces ocurre así; claro, con las excepciones y los asegures del caso.

No voy a hacer ninguna apología, ni reseña, ni nada parecido, de Sévérine y Tess d'Urberville, es decir de las mujeres que hay detrás de ambos personajes. Simplemente mencionaré que ambas quedaron marcadas por dichos personajes, por algunas imágenes de los mismos... para siempre y para bien o para mal, según se mire. En general, la “critica especializada” -lo que sea que este término tan odiosito signifique- nunca las ha considerado como grandes actrices. No obstante, en algún momento de sus respectivas carreras, antes o después, ellas hicieron click con el director, el personaje y el film indicados y entonces, su desempeño actoral estuvo a la par de su belleza.


Porque la hipocresía y la simulación social no pasan de moda. DOS PELÍCULAS tan distintas y distantes; sin embargo, con algo en común: tratar sobre hermosas mujeres que desde distinto lugar y estrato social, son víctimas tanto de sus miedos y frustraciones, como de la hipocresía y los perjuicios sociales de su entorno y de su tiempo.
















Belle de jour (1967) - Catherine Deneuve/Sévérine. (Luis Buñuel/1967) Una película sobre el deseo femenino, donde las fantasías eróticas de una mujer insatisfecha e infeliz, son llevadas hasta los limites de la perversión, en medio de la hipocresía de la pequeña burguesía parisina.




















Tess (1979) - Natassjia Kinski/Tess d'Urberville (Roman Polanski/1979) Una película sobre la inocencia traicionada; en donde el giro que dará la vida de la joven campesina Tess la llevará a la desgracia. A ella, que apenas intentaba sobrevivir en medio de la hipócrita y clasista sociedad de la Inglaterra victoriana.

marzo 23, 2008

Será un placer culposo?










Debería sentirme culpable?

Me pegunto debería sentirme culpable por ciertos gustos o disgustos fílmicos. No lo sé. Quizá, más que culpable, debería sentirme un tanto aliviada de poder decirlo aquí y de paso afirmar que el disfrute de estos filmes me sirve, entre otras cosas, para dar rienda suelta a algunos de mis instintos socialmente inconvenientes.


Dobermann (1997)- Todo en ella apunta a la descalificación: es hiperviolenta, escatológica, políticamente incorrecta, atrevida, irreverente. Tiene un guión casi basura en el que se que muestra como unos criminales asaltabancos (liderados por un Vincent Cassel más perverso y desorbitado que nunca) sucios y pervertidos, van por la ciudad desafiando a las leyes y poniendo en ridículo a la policía francesa. El duelo no radica en demostrar quien es peor entre el delincuente y el policía (Tchéky Karyo, mala leche a más no poder); sino en demostrar quien es más listo para dejar en el camino al otro. Y claro, entre asalto y asalto, entre persecución y persecución hay sexo (Monica Bellucci es la pareja de Vincent), travestismo y un sinfín de locuras más; todo sazonado con una poderosa banda sonora. Adoro esta película.


Swordfish (2001)- (Acceso autorizado) Argumentalmente es peor que Dobermann, pues se debate entre el proto-fascismo y la vindicación del terrorismo... siempre y cuando sea practicado por los gringos... para defender el “estilo de vida estadounidense; y para colmo, es moralina. La tesis esgrimida por el personaje estrella, John Travolta (Gabriel Shear) es: “por cada iglesia que un terrorista bombardee, nosotros bombardeamos diez; por cada turista estadounidense atacado, nosotros desaparecemos una ciudad entera. Haremos del terrorismo algo tan terrible, que los terroristas sentirán pavor de actuar y ningún gobierno enemigo querrá apoyarlos”. Me imagino que algo similar han de haber "razonado" Bush, Tony Blair y el Aznar cuando decidieron la invasión a Irak (bueno, decidió Bush, los otros dos solo fueron sus palafreneros, en especial el patético Aznar vangloriándose de "la entrada de España a las grandes ligas"). Aquí si no tengo redención, no hay nada que justifique mi gusto por semejante cosa... pero me gusta, en especial el Hugh Jackman como el súper haker Stanley Jobson que logra desfalcar a la banca mundial para que Gabrielito siga "protegiendo el estilo de vida estadounidense". Gustar de semejante cosa si que es un pecado... pero el australiano Jackman se ve guapetón con su aretito y los mohines de su boquita.

Les Rivières pourpres, (2000)- Seguramente los críticos especializados, lo primerito que se preguntaron -antes de hacer pomada este film- fue ¿que le pasó a Mathieu Kassovitz para que después de escribir y dirigir La Haine, (1995)-, viniera a salir con este thriller? Pues quien sabe que le pasó al novio d'Amélie Poulain-, lo cierto es que a mi este churrito francés, cuyo argumento de tan increíble, resulta irrisorio (eso si, muy bien filmado) me entretiene con ganas. En especial ver como mi guilty pleasure mayor (Vincent Cassel), después de darse de moquetes con unos neonazis, apenas se limpia la sangre y muy tranquilamente va a tomarse, de un solo trago, un vasito de bordeaux.



Y los placeres culposos tienen sus antípodas; muchos en realidad, pero ahorita me vienen a la mente solo estas dos películas veneradas por media humanidad, alabadas por la crítica especializada (sobre todo la primera) y multipremiadas, pero que yo nomás no aguanto... aunque para algo me sirven.

Forrest Gump (1994)– Mi bomba de nembutal favorita. Cualquier noche de insomnio si corro con suerte y la programan en algún canal de cable, ya estuvo: bastan unos minutos de este multi-oscareado filme -calificado casi como obra maestra por la crítica especializada-, para que yo, cual efecto de un par de valiums (y sin los daños colaterales de éstos) vaya a dar derechito a los brazos de Morfeo. Mientras discurre esta eterna película yo dormito, duermo y a veces medio despierto, solo para constatar que el buen Forrest Gump (Tom Hanks, otro valium poderosísimo para mi) continúa corriendo y sin cambiar ni un ápice esa expresión de medio pasmado. Uf, a dormir se ha dicho.

Titanic (1997)- Y hablando de multi-oscareadas; pareciera que por cada cierta cantidad de millones de dólares metidos en taquilla, le dieron un oscarito; o sea, un montón que se ganó. Si en mis noches de insomnio no programan Forrest Gump, queda la esperanza de que pongan ésta y el efecto será más o menos similar; solo que aquí, cuando despierto de mi sueños intermitentes, el barco no acaba de inundarse o, si es más tarde (como la de Hanks, esta también es eterna), Leonardito Di Caprio no termina de ahogarse, esa última secuencia del film se hace tan eterna, que de pronto uno siente ganas de empujarle la cabecita para que de una vez se vaya al fondo del mar y este largo(larguísimo)metraje por fin se termine.




marzo 13, 2008

Sigamos pecando...

















¿Por que será que lo más rico de la vida (casi todo) ¿o engorda o es pecado?


En estos días en que los tufos pecaminosos y doblemoralinos están a la orden, me entró una preocupación: no me sé completa la lista de los Diez Mandamientos -; me refiero a los de Moisés, porque en un descuido la próxima semana el Ratzinger se ilumina y se inventa otros. Eso si, pese a mi parcial ignorancia en la materia, hay un mandamiento que tengo bien presente:
“No desearás la mujer de tu prójimo”

Siempre me ha llamado la atención esta prohibición, es demarcadamente masculina ¿no? Y lo que me intriga es eso, su carácter de género. Significará que desear al hombre de tu prójima, al no estar explícitamente prohibido ¿está permitido? Eternamente he tenido esa duda… y a ella me acojo.

Pero volviendo al título de este post, resulta que el lunes un amigo me dijo: “Marichuyita, fíjate bien a ver si no te afectan los nuevos siete pecados sociales que ha dado a conocer El Vaticano”. Al escucharlo, mi primer temor fue “con que al Raztzi no se le haya ocurrido incluir el fino y sabroso arte del viboreo como un Pecado -, todo estará bien; porque de lo contrario, ya estaré acumulando más puntos para irme al infierno -”

Pero no, Ratzinger no lo incluyó… el alma me volvió al cuerpo. Digo, ya con 10 mandamientos, 7 pecados capitales y estos nuevos 7 pecados sociales... until the mother de prohibiciones, como para que ahora ya no se pudiera ni viborear a gusto.

Y como aún no prohíben viborear, yo tengo que aprovechar el ejercicio de esta pequeña liviandad y decir lo que pienso sobre esta nueva listita pecaminosa: me parece que no han mostrado mucha imaginación los teólogos y oscurantistas inquisidores vaticanos, en mi opinión hay tres nuevos pecados que bien podrían agruparse en uno solo, siendo que además, parecen derivaciones del viejo pecado de la Avaricia:

5. Contribuir a ampliar la brecha entre los ricos y pobres
6. Riqueza excesiva
7. Generar pobreza

y es que además, antes que pecados, estos se me figuran como los mandamientos del FMI o del Banco Mundial.


















Y me entra una curiosidad: en esto de pecar por ser (muuuy) ricachón ¿también habrá personajes VIP, pecadores de 1ª. y 2ª, que llegarán más directo y sin aglomeraciones al averno?

Aunque debemos reconocer que algo de bueno hay en no figurar en el Forbes: nosotros (bueno yo; ustedes, no sé) ni de chiste vamos a incurrir en estos tres nuevos pecados…

Pero siguiendo con la poca imaginación, el primer nuevo pecado de la lista: Violaciones bioéticas (como los anticonceptivos, aborto, píldora del día siguiente), no tiene nada de nuevo; y también es bien machista. Y obvio, hay millones de candidatas y ejecutantes por todo el mundo. Ni hablar mi Ratzi, te aguantas.

Y luego, uno eminentemente científico: Los experimentos moralmente dudosos, como la investigación de células madres (Clonación). A mi este me inquieta y se me antoja muchísimo, se me hace algo increíble; y además, tiene otro lado prohibido-placentero: ¿no les ha pasado que de pronto ven a un hombre, o mujer, que les parece su sueño hecho realidad, con el único defecto de estar felizmente casado, acompañado, emparejado? A mi si, y a raíz del avance en la experimentación con células madres, bien podía fantasear con la idea de llegar a clonar al susodicho ente masculino y así llevarme el nuevo ejemplar a casa. O ¿entonces para que queremos tanto avance científico, si no vamos poder obtener un poco más de placer y felicidad?

Y los otros dos, narcotráfico-drogadicción y la contaminación ambiental. El primero, yo creo que a los narcos les vale, ellos compran indulgencias, Onésimo Cepeda y el Arzobispo de Aguascalientes son su confesores y los absuelven, previa generosísima “donación” a la Santa Madre Iglesia Católica; y de seguro allá en Roma, los narcos mas nice han de conseguir sus indulgencias y absoluciones, más cocstosas, peor también de mayor categoría.

Así que ¿cuál es el problema? Sigamos pecando, ya después Dios o el Diablo dirán. Como complemento, he aquí un interesante texto de Javier Aranda Luna Nuevos pecados, viejos vicios -

Y la infaltable película, la primera que recordé pero solo por el título, porque habla de otra clase de infierno.

Enfer, L' (1994)- Ácida película de Claude Chabrol donde el infierno, es el de los celos padecidos por un hombre (François Cluzet) ante la imaginaria infidelidad de su bella esposa (Emmanuelle Béart)




marzo 05, 2008

Es cosa de mujeres

Como ustedes saben el sábado 8 de marzo se festeja el Día Internacional de la Mujer -, cuyos orígenes se ubicarían, quizá, en las luchas por mejores condiciones laborales de las mujeres trabajadoras del sector industrial de fines del siglo XIX y principios del XX. Aunque hay quien dice que los antecedentes de esta celebración bien podrían rastrearse hasta la antigua Grecia, cuando ya se manifestaban ciertos anhelos por hacer valer los derechos femeninos, mediante la huelga sexual de las féminas en contra de los hombres como método de presión para poner fin a la guerra. O bien, más cercano en el tiempo, en las mujeres de la Revolución Francesa quienes, según las crónicas de entonces, marcharon de París a Versailles en pos de sus derechos y en demanda del sufragio femenino. Pero el propósito de este post no es repetir lo que ustedes ya saben o bien, podrán leer en cualquier pagina Web especializada.

Seguro que también tendremos noticia de los festejos oficiales y escucharemos los repetitivos y retóricos discursos de gobernantes y demás políticos, quienes repetirán una y otra vez, los consabidos “equidad y cuota de género”, “igualdad de oportunidades” y bla, bla, bla. Todos festejando “nuestro día”; hablando de situaciones laborales y sociales utópicas y peor aún, haciendo promesas irrealizables. Con que esta fecha no termine equiparándose a otros festejos meramente comerciales, metidos en la dinámica del compre, compre; reduciéndose a repartir florecitas, piropos, chocolates, y sandeces semejantes... todo estará bien. Porque si la celebración pasa a ser algo semejante, mejor olvidarla.


Pero que no todo es negación pues, así que para evitarme densidades de estadísticas, quejumbres y repeticiones de lo que en otros lados verán mejor fundamentado y detallado; y la verdad porque francamente me da mucha hueva ese asunto tan falso y repetitivo de "homenajear a la mujer en su día". Mejor un algo más lúdico, cinematográfico, o cinematográfico-teatral para ser más precisa. Rápidamente comento sobre dos filmes de mujeres y donde los hombres juegan un papel secundario... aunque ambos dirigidos por hombres; he ahí lo interesante, dos directores jóvenes que se adentran en el universo femenino y entregan un par de películas para satisfacer, según el gusto de cada quien, sin grandes complicaciones, pero no por ello irrespetuosas de la inteligencia del espectador. La primera, supone una mirada, casi voyeuriste sobre un grupo de mujeres encerradas, vestidas pero muuuy expuestas, casi como en una sesión de monólogos de la vagina pero sin el riesgo de que en una de esas aparezca la inenarrable “actriz debutante”... Rosario Robles (gulp).


















8 Femmes (2002)
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Dirigido por François Ozon, este filme fue menospreciado por la crítica especializada, que rápidamente se aprestó a tacharlo de superfluo, de ser pura imagen sostenida por las actrices protagónicas, quienes habían sido reunidas por obra y gracia de Ozon y a la buena de Dior... y de Chanel (sic), porque además, es glamoroso y eso también fue criticado. O sea, no hablaba de cosas importantes (¡!). Solo trata de 8 mujeres de tres generaciones, que encerradas por causa del mal tiempo en una casa campestre, enfrentan la muerte del patriarca familiar, misterio que intentarán resolver cada una a su manera. En sus afanes detectivescos irán develando secretos, desdoblando personalidades, revelando perversiones. Para quien esto escribe, esta deliciosa extravagancia es una de las películas más puntillosas del realizador parisino. Siendo un film eminentemente teatral (se basa en la obra homónima de Robert Thomas), funciona como una thriller-musical, agridulce, ácido, perverso. Una especie de reflejo del propio Ozon: atrevido embustero, erótico, manipulador, libre y pasional; por momentos misterioso e inexplicable.


Huit femmes Dirección : François Ozon Guión : Marina de Van, Francois Ozon y Robert Thomas Países : Francia-Italia Año : 2002 Música : Krishna Levy Edición : Lawrence Bawedi Actores : Danielle Darrieux (abuela), Catherine Deneuve (Gaby), Isabelle Huppert (Augustine), Emmanuelle Béart (Louise), Fanny Ardant (Pierrette), Virginie Ledoyen (Suzon), Ludivine Sagnier (Catherine), Firmine Richard (Madame Chanel) y Dominique Lamure (Marcelle) Duración : 103 minutos Distribución : NuVision.















Imagine Me & You (2005) Esta es una agradable comedia inglesa, del realizador Ol Parker, cercana a la mejor tradición de las buenas comedias inglesas de los 80’s y 90’s. De hecho, me recordó Cuatro bodas y un funeral. Versa sobre un tema que podría haberse tratado bajo la óptica del dramón, o bien de lo escabroso, que no es ni erótico ni es porno, sino una mera vulgaridad. Y hete aquí que no, que con la mayor naturalidad, sin caer en lo pretencioso, ni incurrir en melodramas o rasgaduras de vestiduras, se presenta el triangulo amoroso: dos mujeres y un hombre. Amor lésbico tratado de manera sencilla, como algo natural, sin necesidad de sentimientos de culpabilidad, ni de mayores azotes justificatorios; sin discursos vindicativos de derecho a la diversidad de elección sexual. Y extraño, aún teniendo una suerte de happy end, para nada es empalagoso.


Imaguine Me You, 2005. Director: Ol Parker

Actores: Piper Perabo,Lena Headey, Matthew Goode,

Celia Imrie, Anthony Head, Eva Birthistle


marzo 02, 2008

¿Nosotras masoquistas?

Hablábamos de un cuento de Gabriel García Márquez -“Del amor y otros demonios”-, que en estos días está leyendo. De pronto ella -Gabriela, 22 años, arquitecta y prima de la que esto escribe- dio un giro a la conversación, y mirándome muy seria setenció:

¿Verdad que son de hueva las películas de amor con final feliz? A mi me gusta sufrir; para finales felices donde la chica buena se queda con el bueno y la mala se muere o se que queda deforme, están las telenovelas. En el cine hay que ver otras cosas que tengan más gracia. Y además, las niñas buenas me caen gordas, de esas como los personajes dulcecitos que hace la Meg Ryan, uff de hueva total; a mi me gustan las malas, que casi siempre son las más inteligentes.

En un principio me pareció un tanto exagerada su afirmación, pero pensándolo bien creo que no es taaan disparatada, como que las películas de amor donde al final “Romeo y Julieta no se quedaron juntos ni fueron felices para siempre”, suelen tener más sabor ¿no? Claro que hay excepciones honrosísimas, pero en general como que hay una cierta tendencia a ver en menos esas historias de amor con el típico happy end. Desde Casablanca muchas de las grandes parejas románticas cinematográficas no han tenido un final feliz, o al menos no de acuerdo con los cánones tradicionales establecidos.

Será que el encontrar placer, el disfrutar esas historias de amor medio desgraciadas, desgarradas, exuberantes, exageradas, disparatadas, ácidas, crueles, etc... ¿nos convierte en unas masoquistas [hablo de mi prima y de mí]?

No sé, quizá solo gustamos de ellas porque normalmente las historias, las situaciones presentadas, la forma de ser narradas y los personajes suelen ser mejores y más ricos en esas películas sin final feliz. Quizá las preferimos porque existe un cierto nivel de identificación con alguna parte de la trama o con alguno de los personajes. O quizá porque a través de esas historias, de esos personajes, de esas penurias, de esos amores intensos, desgarrados pero apasionantes, nosotras(os) hacemos una especie de catarsis para aliviar nuestros propios pesares.

Digo, era domingo y no iba a ponerme densa tratando de encontrarle el trasfondo psicoanalítico a nuestros particulares gustos cinematográficos, cosa que por otra parte me produce tanta, o más, hueva... que la pelis esas.

Buuueno y no solo de filmes amargozones, desgarrados y sufrientes está poblado el universo de algunas. ¿Que tal con las canciones del tipo “para cortarse las venas.” Esas que son “así o mas desgarradas”; canciones que detenidamente escuchadas, analizadas con cierta seriedad suelen ser supinamente cursis y hasta indignas... de tanta autoflagelación, pero que igual nos gustan y solemos escuchar en ciertos momentos?


Y hablando de historias de amor sufrientes pero fascinantes y disparatas, por ahí en el inicio de los 90’s surgió un film llamado

Les Amants du Pont-Neuf, (1991)- de Leos Carax, protagonizado por Juliette Binoche y Denis Lavant. Una joyita en la materia, que puede gustar, conmover o bien chocar; pero jamás nos dejará indiferentes. Tiene varias secuencias de antología, mi favorita es una donde Michelle (Binoche) borracha y medio ciega, ojo parchado incluido, va esquiando en el mismísimo Río Sena mientras su amante Alex (Denis Lavant) conduce la lancha.


Y en música, una canción de amor clásica, sufriente y arrastrada a más no poder, pero bellísima; obra del gran compositor y poeta belga Jacques Brel, Ne me quitte pas. Aquí abajo ambas, la canción con trasfondo de algunas de las escenas más dramáticas de Les amants del pont neuf, bajo la voz insuperable de Nina Simone.





febrero 18, 2008

De mujeres I

Inocencia













Son las tantas de la noche y yo sin dormir, pensando en la inocencia y todo por culpa del film homónimo Innocence. Al ver este inquietante y atípico film me quedó dando vueltas en al cabeza este concepto [según el diccionario de la RAE, el significado sería:

inocencia. (Del lat. innocentĭa). f. Estado del alma limpia de culpa. 2. 3. Candor, sencillez. ~. ]

y su relación con la historia recién vista. Pero la ópera prima de Lucile Hadzihalilovic-, escrita, dirigida por ella y actuada únicamente por mujeres, más que de la pérdida de la inocencia en el sentido al apunta la RAE, trata sobre el dolor/temor/desasosiego que provoca el crecimiento femenino. La historia se desarrolla en un colegio aislado en medio de la campiña, al cual asisten niñas de 6 a 12 años para ser instruidas por dos maestras: Edith (Hélène de Fougerolles) en lo referente a los estudios de ciencias naturales, básicamente biología, y Eva (Marion Cotillard), para la instrucción más importante, el ballet, en torno al cual se desarrolla gran parte de la metáfora de ésta película. Mientras dura su preparación, las niñas no pueden salir, permanecen encerradas como preservándolas de cualquier influencia nociva externa; las niñas saldrán del colegio justamente cuando lleguen a la edad reproductiva.

El film va mostrando las distintas formas de enfrentar la tragedia de crecer, o la de no crecer, por parte e las niñas: hay alguna que no quiere hacerlo porque sabe que tendrá que salir/enfrentar un mundo desconocido y siente temor. En contrapartida, otras que desean apurar su desarrollo para abandonar su encierro imaginado que el mundo exterior será mejor; una de las niñas escapa y la huída es mostrada como una marcha hacia lo desconocido: la niña brinca la enorme barda, para finalmente perderse en el bosque.

Por lo que toca al transcurrir del tiempo, este es mostrado lo mismo mediante el flujo constante del agua, que con la metamorfosis de una oruga devenida en una hermosa mariposa, a través del cruce de una estancia a otra por la puerta de un enorme reloj de péndulo (este aspecto tiene el doble significado de maduración e introducción a un espacio prohibido a las menores) , o mediante el cambio de las estaciones.











A remarcar la sutileza con que se maneja el autodescubrimiento de la sexualidad, la complicidad femenina, las necesidades afectivas, la inseguridad y también ¿por qué no? la envidia y cierta malicia. Sin caer jamás en lo grotesco, en lo melodramático o sensiblero. Y todo en medio de iniciáticos pasos de ballet acompasados por la música de Prokofiev. Y siempre, siempre, mariposas: en el laboratorio de biología, en la campiña, en el cuarto de una de las maestras (Edith) que las colecciona disecadas, quizá como símbolo de su propia libertad coartada, pues las maestras tampoco pueden salir. Y en el ballet, instruidas por Eva, las niñas más grandecitas usan trajes coronados por unas hermosas y blancas alas de mariposa, simbolizando en esta imagen que cada niña pasará de ser una pequeña oruga a convertirse en una mariposa lo suficientemente fuerte para poder volar con sus propias alas y conocer el mundo.

Y a todo esto ¿cuándo perdemos la inocencia? Quizá nunca, por lo menos no del todo. Pues así como se supone (no soy, júrolo, adicta a Freud) todos llevamos dentro una parte del niño que fuimos, también tendríamos que preservar en algún sitio un reducto de nuestra inocencia; claro está que con el significado/conceptualización que cada quien guste darle.


Innocence. Bélgica/Francia/Gran Bretaña/ 2004
Dirección: Lucile Hadzihalilovic.
Guión: Lucile Hadzihalilovic (sobre la novela Mine-Haha de Frank Wedekind, de 1888)
Música: Leos Janacek/Sergei Prokoviev/Pietro Galli/Richard Cooke