escribir

Escribir: tratar de retener algo meticulosamente, de conseguir que algo sobreviva; arrancar unas migajas precisas al vacío que se excava continuamente, dejar en alguna parte un surco, un rastro, una marca o algunos signos.[Georges Perec]

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noviembre 10, 2008

en busca del sexo perdido

Según la Organización Mundial de la salud, el bienestar individual es fundamental para el buen desarrollo de la sociedad. El bienestar, entendido como el equilibrio entre los aspectos materiales, emocionales, psicológicos, físicos, entre otros… incluido el sexo. Leo eso y luego doy una hojeada a las noticias diarias que no son nada optimistas. Por ejemplo, dicen los cables informativos que el tsunami económico global "posiblemente se prolongará durante tres años" y a nivel nacional… y mejor ni hablar de nuestras desgracias mexicanas. No obstante, en medio de ese desalentador panorama informativo me encuentro con notas más atractivas, aunque no necesariamente más alentadoras. Sucede que hace unos tres años, el British Medical Journal publicó las conclusiones de un estudio que no pecaba de novedoso y bien pudo haber sido dado a conocer por "la biblia de las mujeres gringas", Cosmopolitan, pero aún así no dejaba de ser interesante: tener sexo tres veces por semana alarga la vida diez años. Entre otros aspectos no tan novedosos, uno de los médicos del Royal Hospital de Edimburgo - responsable del estudio efectuado entre 3500 personas de 18 a 102 años- recordaba que un buen orgasmo resulta más efectivo que dos cafiaspirinas… por aquello del "hoy no, porque me duele la cabeza"; otro tópico mencionado fue el ya muy vendido de que la actividad sexual es buenísima para quemar calorías. Hasta aquí nada nuevo, creo. Pero según investigaciones realizadas en el Instituto de Hamburgo –ya saben, los alemanes siempre a la vanguardia- hacer el amor nos vuelve más inteligentes. Al menos eso ha declarado el Dr. Werner Habermehl quien concluyó que el aumento de adrenalina registrada durante el acto sexual es un gran estimulante para la… materia gris. Aunque a diferencia del estudio efectuado en Escocia, el médico alemán solo menciona la frecuencia pero no dice nada referente a la calidad de los encuentros sexuales. Es de suponer que eso también influye.


Esas son las buenas notas. Pero... siempre hay un pero... según encuestas y estudios más recientes llevados a cabo tanto en Europa como es USA y otras partes, en la actualidad se registra una grave crisis sexual, pues un alto porcentaje de hombres y mujeres –sobre todos estas últimas- experimentan una considerable disminución en su apetito sexual, así como de la satisfacción asociada al sexo. Una encuesta dada a conocer a principios de este año en España determinó que cerca del 40 por ciento de las madrileñas (¡cuarenta por ciento!) no encontraba emocionante su vida sexual, a tal grado de que preferían no tener sexo pues ya no sentían deseo. Y de este lado del Atlántico, el panorama no parece mejor; según dice Esther Perel una conocida terapeuta estadounidense –famosa en su tierra, pues he de confesar mi desconocimiento de la susodicha- paradójicamente, el que hoy día vivíamos en una sociedad hipersexualizada y supuestamente libre de tabúes y prohibiciones, no garantiza que tengamos una vida sexual plena y placentera. Un dato curioso dado a conocer por esta doctora refiere a las principales causas del poco excitante panorama sexual, las cuales, contrario a lo que pudiera pensarse no son necesariamente el cansancio o la "falta de aspirinas p'al dolor de cabeza"... sino el miedo. Miedo a fallar, a no llenar las expectativas de la pareja. Y como en un círculo vicioso, la relación se vuelve aburrida y desgastante porque los amantes se abstienen de intentar juegos novedosos… por miedo de ser juzgados o ridiculizados.


Y para que no digan que solo vemos del lado occidental, en el Japón las cosas no parecen ser diferentes. La Organización Mundial de la Salud dio a conocer el siguiente dato: durante 2007 el 25 por ciento de las parejas japonesas (de entre 30 y 45 años) casadas no tuvo relaciones sexuales. Pero a la inversa de lo expuesto por la terapeuta estadounidense, en la tierra del sol naciente la causa principal fue el cansancio y stress: los japoneses están demasiado ocupados trabajando para el futuro, produciendo cada día un nuevo invento… como para tener el ímpetu o el deseo de algo tan improductivo… como tener sexo.



No obstante lo anterior y aunque usted no lo crea... en ese mar de datos poco optimistas los mexicanos teníamos que dar la nota excepcional: según la "encuesta global" –si puede llamarse global a un universo de 26 mil personas encuestadas vía Internet- de la Empresa de Condones Durex, el 73% de los mexicanos piensa que su vida sexual es excitante y placentera. Aunque como apuntó un observador, una cosa es que así lo piensen y otra muy diferente... que en realidad lo sea.

Será?

Por si alguien le interesa, aqui abajo el link de un relato -divertido o desalentado, según se mire-, sobre una descafeinada sex shop ubicada en la très chic Colonia Condechi [très chic, por no decir ultra bluff] y del cual me robo , aunque algo modificada, su reflexión final:

Si en la obra de Marcel Proust, el protagonista recupera el tiempo perdido narrándolo, escribir sobre el sexo no es más que una pérdida del tiempo para practicarlo...

Letras Libres - "En busca del sexo perdido" por Brenda Lozano -


Héroes del silencio
Bendecida






Imagen: Desnudo, Edgar Degas

julio 13, 2008

¿Existe alguna receta para alcanzar la felicidad?

Escribí la palabra receta seguida de la de dieta y el google me desplegó infinidad de links con todo tipo de recetas y dietas para adelgazar, bajar el colesterol o el nivel de los triglicéridos, controlar la diabetes; para subir de peso, para aliviar los “trastornos alimenticios” o mantener la presión arterial en equilibrio... para ene cosas relacionadas con al salud del organismo, incluyendo desde luego al corazón e hígado. Lo que no abunda son las “dietas para la salud del corazón y del hígado”, más allá de los triglicéridos, colesterol, etc.; me refiero a la otra salud, llámese felicidad o como se le quiera llamar. Y en estos tiempos en que todo se vende y como por arte de magia surgen expertos y garúes para todo, no estaría mal encontrar uno que ofreciera la dieta o receta infalible para ello no? Hasta me imagino el promocional televisivo:

“Resultados GARANTIZADOS. Si en diez días usted no obtiene la felicidad prometida, le devolveremos su dinero sin hacer más peguntas”.

Al menos al día de hoy, todavía a ningún vendedor de ilusiones se le ha ocurrido semejante “producto”. Como sea, existen recetas para generar endorfinas, las famosas hormonas de la felicidad, con las variantes del caso, hay quienes despliegan todo un menú de pequeñas cosas, logros, placeres, encaminados a la obtención de las codiciadas endorfinas y otros que se circunscriben a tres grandes grupos de cosas que generan una considerable cantidad de endorfinas, pero hacen una acotación: todo dependerá de lo que asociemos a la felicidad:
a) hechos gozosos, se estaría hablando de una felicidad breve, transitoria; b) vivir en una especie de orgasmo vital, mas transitorio y difícil, porque ni modo que se viva en orgasmo perpetuo, creerlo así no solo es disparatado, es imposible. c) quizá la felicidad es un estado de serenidad, derivado de la aceptación de uno mismo y su circunstancias, del entendimiento de su entorno. Quien sabe... aquí los tres "generadores" de las hormonas e la felicidad:

1. La práctica de un deporte sin fines competitivos y que no demanda un gran esfuerzo físico (por aquello del estrés, enemigo número uno de la felicidad), en especial el golf. Es de esperar que haya otras actividades alternas, porque el golf no es precisamente un deporte de las masas o los grupos sociales de bajo poder adquisitivo.

2. Hacer el amor. Bueno, ni falta hace que venga un científico a recomendarnos tal cosa ¿ o sí? Solo falta tener con quien y ya... pecata minuta... bueno y obviamente que “la cosa” resulte bien.

3. Reír, reír mucho, pues la risa es la más grande generadora de endorfinas. El quid está en encontrar verdaderos motivos que resulten deleitables, no el andarse riendo de las desgracias propias o ajenas.

[en ese estudio no lo mencionan, pero algunos doctores afirman que el chocolate en verdad es un buen generador de endorfinas y que además, si es très noire con un 70% de cacao, también es bueno para ... el corazón]

Ahora que si la necesidad y ambición son muchas, se pueden mezclar: reír mucho mientras se hace el amor, se manipula un palo de golf y se come chocolat noire... et voilâ... generación masiva de endorfinas; felicidad completa... solo habrá que ser lo suficientemente hábil para hacer las cuatro cosas bien y al mismo tiempo. He ahí la receta ideal.... eso si, felicidad breve... lo que dure el orgasmo.

Y finalmente otra opción todavía en fase de prueba: actualmente un grupo de científicos suecos trabaja en la píldora de la felicidad, la cual nos produciría endorfinas sin necesidad de hacer nada de lo arriba citado. Ay ustedes deciden...

marzo 13, 2008

Sigamos pecando...

















¿Por que será que lo más rico de la vida (casi todo) ¿o engorda o es pecado?


En estos días en que los tufos pecaminosos y doblemoralinos están a la orden, me entró una preocupación: no me sé completa la lista de los Diez Mandamientos -; me refiero a los de Moisés, porque en un descuido la próxima semana el Ratzinger se ilumina y se inventa otros. Eso si, pese a mi parcial ignorancia en la materia, hay un mandamiento que tengo bien presente:
“No desearás la mujer de tu prójimo”

Siempre me ha llamado la atención esta prohibición, es demarcadamente masculina ¿no? Y lo que me intriga es eso, su carácter de género. Significará que desear al hombre de tu prójima, al no estar explícitamente prohibido ¿está permitido? Eternamente he tenido esa duda… y a ella me acojo.

Pero volviendo al título de este post, resulta que el lunes un amigo me dijo: “Marichuyita, fíjate bien a ver si no te afectan los nuevos siete pecados sociales que ha dado a conocer El Vaticano”. Al escucharlo, mi primer temor fue “con que al Raztzi no se le haya ocurrido incluir el fino y sabroso arte del viboreo como un Pecado -, todo estará bien; porque de lo contrario, ya estaré acumulando más puntos para irme al infierno -”

Pero no, Ratzinger no lo incluyó… el alma me volvió al cuerpo. Digo, ya con 10 mandamientos, 7 pecados capitales y estos nuevos 7 pecados sociales... until the mother de prohibiciones, como para que ahora ya no se pudiera ni viborear a gusto.

Y como aún no prohíben viborear, yo tengo que aprovechar el ejercicio de esta pequeña liviandad y decir lo que pienso sobre esta nueva listita pecaminosa: me parece que no han mostrado mucha imaginación los teólogos y oscurantistas inquisidores vaticanos, en mi opinión hay tres nuevos pecados que bien podrían agruparse en uno solo, siendo que además, parecen derivaciones del viejo pecado de la Avaricia:

5. Contribuir a ampliar la brecha entre los ricos y pobres
6. Riqueza excesiva
7. Generar pobreza

y es que además, antes que pecados, estos se me figuran como los mandamientos del FMI o del Banco Mundial.


















Y me entra una curiosidad: en esto de pecar por ser (muuuy) ricachón ¿también habrá personajes VIP, pecadores de 1ª. y 2ª, que llegarán más directo y sin aglomeraciones al averno?

Aunque debemos reconocer que algo de bueno hay en no figurar en el Forbes: nosotros (bueno yo; ustedes, no sé) ni de chiste vamos a incurrir en estos tres nuevos pecados…

Pero siguiendo con la poca imaginación, el primer nuevo pecado de la lista: Violaciones bioéticas (como los anticonceptivos, aborto, píldora del día siguiente), no tiene nada de nuevo; y también es bien machista. Y obvio, hay millones de candidatas y ejecutantes por todo el mundo. Ni hablar mi Ratzi, te aguantas.

Y luego, uno eminentemente científico: Los experimentos moralmente dudosos, como la investigación de células madres (Clonación). A mi este me inquieta y se me antoja muchísimo, se me hace algo increíble; y además, tiene otro lado prohibido-placentero: ¿no les ha pasado que de pronto ven a un hombre, o mujer, que les parece su sueño hecho realidad, con el único defecto de estar felizmente casado, acompañado, emparejado? A mi si, y a raíz del avance en la experimentación con células madres, bien podía fantasear con la idea de llegar a clonar al susodicho ente masculino y así llevarme el nuevo ejemplar a casa. O ¿entonces para que queremos tanto avance científico, si no vamos poder obtener un poco más de placer y felicidad?

Y los otros dos, narcotráfico-drogadicción y la contaminación ambiental. El primero, yo creo que a los narcos les vale, ellos compran indulgencias, Onésimo Cepeda y el Arzobispo de Aguascalientes son su confesores y los absuelven, previa generosísima “donación” a la Santa Madre Iglesia Católica; y de seguro allá en Roma, los narcos mas nice han de conseguir sus indulgencias y absoluciones, más cocstosas, peor también de mayor categoría.

Así que ¿cuál es el problema? Sigamos pecando, ya después Dios o el Diablo dirán. Como complemento, he aquí un interesante texto de Javier Aranda Luna Nuevos pecados, viejos vicios -

Y la infaltable película, la primera que recordé pero solo por el título, porque habla de otra clase de infierno.

Enfer, L' (1994)- Ácida película de Claude Chabrol donde el infierno, es el de los celos padecidos por un hombre (François Cluzet) ante la imaginaria infidelidad de su bella esposa (Emmanuelle Béart)




febrero 27, 2008

Amor, comida y sexo ¿o puro materialismo?






















Amor y sexo ¿o puro materialismo-consumismo?

Una lo sabe, por más que intente ocultarlo, de alguna u otra forma con sus más y con sus menos, casi toda mujer lleva dentro a una pequeña materialista que de pronto amenaza con salir y arruinarlo todo. Pero vamos, esto pude ser solo un lapsus temporal o funcionar como una catarsis, una especie de cura para la depresión post-rompimiento amoroso; o en un terreno más amplio, una cura para contrarrestar la incertidumbre emocional. Pero de ahí a preferir los objetos materiales -en este caso ropa y accesorios-, al contacto físico, amoroso, erótico, me parece que hay una gran distancia.

Digo, está bien que sea cierto que en esta época abundan los corazones solitarios, ya sea por elección propia o no. Que sea real la tan mentada crisis de la pareja; o que nunca como en la sociedad globalizada e hiper-comunicada y mediatizada, los seres humanos somos más individualistas y nos comunicamos menos. Pero vamos, creo que hay límites.

Al menos eso pensaba yo. Pero ahora resulta que no siempre es así; según una encuesta aplicada en Estados Unidos a mujeres de entre 18 y 54 años, la mayoría de estas declaró preferir comprar ropa y accesorios a tener un buen sexo (MinutoUno · Las mujeres prefieren comprar ropa antes que tener buen sexo) Entre las razones esgrimidas dos de las más socorridas:

  • su prenda favorita puede durar mucho más tiempo que su relación de pareja más larga; y que
    es más fácil encontrar una prenda de vestir a la medida que una pareja adecuada.

Que tal!!!

No sé, creo que hasta para ser una encuesta tipo Chica Cosmo, es un poco absurda esta comparación-sustitución. O sea, imaginarme que cuando una chava sienta necesidad de un apapacho, en lugar de un hombre... va a abrazarse a su bolso Louis Vuitton… eso en el hipotético caso de que tenga dinero para pagar uno de estos nada baratos adminículos.

En defensa de la comida casera y contra la comida chatarra












Todos lo sabemos, nuestra mamá, nuestra abuelita, nuestra tía, los doctores, los nutriólogos, todos nos lo han dicho: es preferible y más sano comer la comida hecha en casa que comer la llamada fast food, o dicho sea en nuestro idioma, la comida chatarra

A ese respecto creo que no habrá mayor discusión, pero será igual de aceptada esta “máxima” establecida por una mujer de 40 años, la cual extrapola lo referente a la superioridad de la comida casera, pero en relación con el sexo.

“El sexo con amor es como la comida casera. El sexo sin amor, el sexo placer, es como la comida chatarra”.

¿Será?

Mientras decidimos si preferimos un hermoso vestido a una incierta relación de pareja; o bien si comeremos por siempre sopa casera, en lugar de fast food (uf, aquí si que, por muy seguidora de Mafalda que sea, a comer sopa se ha dicho porque a mí las hamburguesas de McDonald's, NO me entran), les dejo un vídeo con una canción harto melancólica, que quizá explicaría porque a veces el consumismo funciona como un consuelo, temporal y tramposo, pero consuelo al fin.


Ou sont tous mes amants
[disculpas por el tipo y origen del mismo, pero como la canción data de los años treinta, no encontré más que esta versión de un programa televisivo tipo "Academia"]