escribir

Escribir: tratar de retener algo meticulosamente, de conseguir que algo sobreviva; arrancar unas migajas precisas al vacío que se excava continuamente, dejar en alguna parte un surco, un rastro, una marca o algunos signos.[Georges Perec]

Mostrando las entradas con la etiqueta sexo. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta sexo. Mostrar todas las entradas

enero 31, 2009

di no a las drogas

Seguro ya lo saben; pero igual lo comento. Para no variar, la Santa Madre Iglesia Católica Apostólica y Romana, siempre al pendiente de nuestra buena conducta y al cuidado de nuestra moral, considera que masturbarse, no solo es un pecado sino que además, puede convertirse en un vicio adictivo... equiparable al de cualquier droga. Aquí una perlita del pensamiento católico... virtual (desde el sito Catholic.net -):
masturbarse es un pecado y un vicio adictivo, como una droga


Y aquí un divertido video, sobre las vicisitudes de este placer tan pecaminoso y adictivo


Bueno, ahora solo faltaría que la DEA de la masturbación establezca una prueba antidoping, para determinar nuestro grado de adicción... e intoxicación, en materia de este placer solitario.

noviembre 10, 2008

en busca del sexo perdido

Según la Organización Mundial de la salud, el bienestar individual es fundamental para el buen desarrollo de la sociedad. El bienestar, entendido como el equilibrio entre los aspectos materiales, emocionales, psicológicos, físicos, entre otros… incluido el sexo. Leo eso y luego doy una hojeada a las noticias diarias que no son nada optimistas. Por ejemplo, dicen los cables informativos que el tsunami económico global "posiblemente se prolongará durante tres años" y a nivel nacional… y mejor ni hablar de nuestras desgracias mexicanas. No obstante, en medio de ese desalentador panorama informativo me encuentro con notas más atractivas, aunque no necesariamente más alentadoras. Sucede que hace unos tres años, el British Medical Journal publicó las conclusiones de un estudio que no pecaba de novedoso y bien pudo haber sido dado a conocer por "la biblia de las mujeres gringas", Cosmopolitan, pero aún así no dejaba de ser interesante: tener sexo tres veces por semana alarga la vida diez años. Entre otros aspectos no tan novedosos, uno de los médicos del Royal Hospital de Edimburgo - responsable del estudio efectuado entre 3500 personas de 18 a 102 años- recordaba que un buen orgasmo resulta más efectivo que dos cafiaspirinas… por aquello del "hoy no, porque me duele la cabeza"; otro tópico mencionado fue el ya muy vendido de que la actividad sexual es buenísima para quemar calorías. Hasta aquí nada nuevo, creo. Pero según investigaciones realizadas en el Instituto de Hamburgo –ya saben, los alemanes siempre a la vanguardia- hacer el amor nos vuelve más inteligentes. Al menos eso ha declarado el Dr. Werner Habermehl quien concluyó que el aumento de adrenalina registrada durante el acto sexual es un gran estimulante para la… materia gris. Aunque a diferencia del estudio efectuado en Escocia, el médico alemán solo menciona la frecuencia pero no dice nada referente a la calidad de los encuentros sexuales. Es de suponer que eso también influye.


Esas son las buenas notas. Pero... siempre hay un pero... según encuestas y estudios más recientes llevados a cabo tanto en Europa como es USA y otras partes, en la actualidad se registra una grave crisis sexual, pues un alto porcentaje de hombres y mujeres –sobre todos estas últimas- experimentan una considerable disminución en su apetito sexual, así como de la satisfacción asociada al sexo. Una encuesta dada a conocer a principios de este año en España determinó que cerca del 40 por ciento de las madrileñas (¡cuarenta por ciento!) no encontraba emocionante su vida sexual, a tal grado de que preferían no tener sexo pues ya no sentían deseo. Y de este lado del Atlántico, el panorama no parece mejor; según dice Esther Perel una conocida terapeuta estadounidense –famosa en su tierra, pues he de confesar mi desconocimiento de la susodicha- paradójicamente, el que hoy día vivíamos en una sociedad hipersexualizada y supuestamente libre de tabúes y prohibiciones, no garantiza que tengamos una vida sexual plena y placentera. Un dato curioso dado a conocer por esta doctora refiere a las principales causas del poco excitante panorama sexual, las cuales, contrario a lo que pudiera pensarse no son necesariamente el cansancio o la "falta de aspirinas p'al dolor de cabeza"... sino el miedo. Miedo a fallar, a no llenar las expectativas de la pareja. Y como en un círculo vicioso, la relación se vuelve aburrida y desgastante porque los amantes se abstienen de intentar juegos novedosos… por miedo de ser juzgados o ridiculizados.


Y para que no digan que solo vemos del lado occidental, en el Japón las cosas no parecen ser diferentes. La Organización Mundial de la Salud dio a conocer el siguiente dato: durante 2007 el 25 por ciento de las parejas japonesas (de entre 30 y 45 años) casadas no tuvo relaciones sexuales. Pero a la inversa de lo expuesto por la terapeuta estadounidense, en la tierra del sol naciente la causa principal fue el cansancio y stress: los japoneses están demasiado ocupados trabajando para el futuro, produciendo cada día un nuevo invento… como para tener el ímpetu o el deseo de algo tan improductivo… como tener sexo.



No obstante lo anterior y aunque usted no lo crea... en ese mar de datos poco optimistas los mexicanos teníamos que dar la nota excepcional: según la "encuesta global" –si puede llamarse global a un universo de 26 mil personas encuestadas vía Internet- de la Empresa de Condones Durex, el 73% de los mexicanos piensa que su vida sexual es excitante y placentera. Aunque como apuntó un observador, una cosa es que así lo piensen y otra muy diferente... que en realidad lo sea.

Será?

Por si alguien le interesa, aqui abajo el link de un relato -divertido o desalentado, según se mire-, sobre una descafeinada sex shop ubicada en la très chic Colonia Condechi [très chic, por no decir ultra bluff] y del cual me robo , aunque algo modificada, su reflexión final:

Si en la obra de Marcel Proust, el protagonista recupera el tiempo perdido narrándolo, escribir sobre el sexo no es más que una pérdida del tiempo para practicarlo...

Letras Libres - "En busca del sexo perdido" por Brenda Lozano -


Héroes del silencio
Bendecida






Imagen: Desnudo, Edgar Degas

febrero 27, 2008

Amor, comida y sexo ¿o puro materialismo?






















Amor y sexo ¿o puro materialismo-consumismo?

Una lo sabe, por más que intente ocultarlo, de alguna u otra forma con sus más y con sus menos, casi toda mujer lleva dentro a una pequeña materialista que de pronto amenaza con salir y arruinarlo todo. Pero vamos, esto pude ser solo un lapsus temporal o funcionar como una catarsis, una especie de cura para la depresión post-rompimiento amoroso; o en un terreno más amplio, una cura para contrarrestar la incertidumbre emocional. Pero de ahí a preferir los objetos materiales -en este caso ropa y accesorios-, al contacto físico, amoroso, erótico, me parece que hay una gran distancia.

Digo, está bien que sea cierto que en esta época abundan los corazones solitarios, ya sea por elección propia o no. Que sea real la tan mentada crisis de la pareja; o que nunca como en la sociedad globalizada e hiper-comunicada y mediatizada, los seres humanos somos más individualistas y nos comunicamos menos. Pero vamos, creo que hay límites.

Al menos eso pensaba yo. Pero ahora resulta que no siempre es así; según una encuesta aplicada en Estados Unidos a mujeres de entre 18 y 54 años, la mayoría de estas declaró preferir comprar ropa y accesorios a tener un buen sexo (MinutoUno · Las mujeres prefieren comprar ropa antes que tener buen sexo) Entre las razones esgrimidas dos de las más socorridas:

  • su prenda favorita puede durar mucho más tiempo que su relación de pareja más larga; y que
    es más fácil encontrar una prenda de vestir a la medida que una pareja adecuada.

Que tal!!!

No sé, creo que hasta para ser una encuesta tipo Chica Cosmo, es un poco absurda esta comparación-sustitución. O sea, imaginarme que cuando una chava sienta necesidad de un apapacho, en lugar de un hombre... va a abrazarse a su bolso Louis Vuitton… eso en el hipotético caso de que tenga dinero para pagar uno de estos nada baratos adminículos.

En defensa de la comida casera y contra la comida chatarra












Todos lo sabemos, nuestra mamá, nuestra abuelita, nuestra tía, los doctores, los nutriólogos, todos nos lo han dicho: es preferible y más sano comer la comida hecha en casa que comer la llamada fast food, o dicho sea en nuestro idioma, la comida chatarra

A ese respecto creo que no habrá mayor discusión, pero será igual de aceptada esta “máxima” establecida por una mujer de 40 años, la cual extrapola lo referente a la superioridad de la comida casera, pero en relación con el sexo.

El sexo con amor es como la comida casera. El sexo sin amor, el sexo placer, es como la comida chatarra.

¿Será?

Mientras decidimos si preferimos un hermoso vestido a una incierta relación de pareja; o bien si comeremos por siempre sopa casera, en lugar de fast food (uf, aquí si que, por muy seguidora de Mafalda que sea, a comer sopa se ha dicho porque a mí las hamburguesas de McDonald's, NO me entran), les dejo un vídeo con una canción harto melancólica, que quizá explicaría porque a veces el consumismo funciona como un consuelo, temporal y tramposo, pero consuelo al fin.


Ou sont tous mes amants
[disculpas por el tipo y origen del mismo, pero como la canción data de los años treinta, no encontré más que esta versión de un programa televisivo tipo "Academia"]