
Amor y sexo ¿o puro materialismo-consumismo?
Una lo sabe, por más que intente ocultarlo, de alguna u otra forma con sus más y con sus menos, casi toda mujer lleva dentro a una pequeña materialista que de pronto amenaza con salir y arruinarlo todo. Pero vamos, esto pude ser solo un lapsus temporal o funcionar como una catarsis, una especie de cura para la depresión post-rompimiento amoroso; o en un terreno más amplio, una cura para contrarrestar la incertidumbre emocional. Pero de ahí a preferir los objetos materiales -en este caso ropa y accesorios-, al contacto físico, amoroso, erótico, me parece que hay una gran distancia.
Digo, está bien que sea cierto que en esta época abundan los corazones solitarios, ya sea por elección propia o no. Que sea real la tan mentada crisis de la pareja; o que nunca como en la sociedad globalizada e hiper-comunicada y mediatizada, los seres humanos somos más individualistas y nos comunicamos menos. Pero vamos, creo que hay límites.
Al menos eso pensaba yo. Pero ahora resulta que no siempre es así; según una encuesta aplicada en Estados Unidos a mujeres de entre 18 y 54 años, la mayoría de estas declaró preferir comprar ropa y accesorios a tener un buen sexo (MinutoUno · Las mujeres prefieren comprar ropa antes que tener buen sexo) Entre las razones esgrimidas dos de las más socorridas:
Que tal!!!
No sé, creo que hasta para ser una encuesta tipo Chica Cosmo, es un poco absurda esta comparación-sustitución. O sea, imaginarme que cuando una chava sienta necesidad de un apapacho, en lugar de un hombre... va a abrazarse a su bolso Louis Vuitton… eso en el hipotético caso de que tenga dinero para pagar uno de estos nada baratos adminículos.
En defensa de la comida casera y contra la comida chatarra
Todos lo sabemos, nuestra mamá, nuestra abuelita, nuestra tía, los doctores, los nutriólogos, todos nos lo han dicho: es preferible y más sano comer la comida hecha en casa que comer la llamada fast food, o dicho sea en nuestro idioma, la comida chatarra
A ese respecto creo que no habrá mayor discusión, pero será igual de aceptada esta “máxima” establecida por una mujer de 40 años, la cual extrapola lo referente a la superioridad de la comida casera, pero en relación con el sexo.
“El sexo con amor es como la comida casera. El sexo sin amor, el sexo placer, es como la comida chatarra”.
¿Será?
Mientras decidimos si preferimos un hermoso vestido a una incierta relación de pareja; o bien si comeremos por siempre sopa casera, en lugar de fast food (uf, aquí si que, por muy seguidora de Mafalda que sea, a comer sopa se ha dicho porque a mí las hamburguesas de McDonald's, NO me entran), les dejo un vídeo con una canción harto melancólica, que quizá explicaría porque a veces el consumismo funciona como un consuelo, temporal y tramposo, pero consuelo al fin. Ou sont tous mes amants
[disculpas por el tipo y origen del mismo, pero como la canción data de los años treinta, no encontré más que esta versión de un programa televisivo tipo "Academia"]