escribir

Escribir: tratar de retener algo meticulosamente, de conseguir que algo sobreviva; arrancar unas migajas precisas al vacío que se excava continuamente, dejar en alguna parte un surco, un rastro, una marca o algunos signos.[Georges Perec]

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noviembre 13, 2008

Je ne regrette rien?

A punto de iniciar el viernes escucho música, medio leo y medio escribo, distrayéndome de cuando en cuando con la bellísima luna llena que espía mi ventana. Y de pronto, casi sin pensarlo, emito un lamento -impublicable por respeto a sus castos oídos-, pues en lugar de estar frente a la computadora escribiendo estas tonteras, yo debería estar en algún lugar de Portugal disfrutando de mis anheladas vacaciones otoñales. Pero la desaceleración financiera, como eufemísticamente llaman los neoliberales a la actual recesión económica, me dio un sentón de realismo nada mágico obligándome a ser prudente… y dejar para mejor ocasión mis inmensas ganas de caminar por las empinadas calles de la melancólica Lisboa, beber vino verde y saborearme un bacalao como el descrito por José Saramago en su maravilloso "Viaje a Portugal" y ya de paso… y solo para desquitar el precio del boleto de avión, sacrificarme y dar una caminada por les rues parisiennes. Pero no, la prudencia pudo más que mis deseos viajeros y esta noche… heme aquí, arrepintiéndome de semejante e inusitado ataque de sensatez.

Ella no se arrepentía
Su canción más famosa, cantada y repetida fue La vie en rose. Pero para Edith Piaf, cuya vida fue todo... menos color de rosa, la chanson que mejor retrataba su forma de ser y hacer; su andar por el mundo; sus goces y dolores; triunfos y fracasos fue No, Je ne regrette rien. Y posiblemente sea la interpretación que hizo de ésta en el legendario Olympia de París, por ahí del año 1962 y ya muy cercana su muerte, la que perviva en el sentir de todos nosotros los memoriosos nostálgicos... que no habíamos nacido en ese tiempo.

Quisiera poder suscribir totalmente convencida el No, Je ne regrette rien de la Piaf, pero aún no es tiempo; todavía no estoy preparada. Periódicamente hago balances, pequeños cortes de caja y como consecuencia de ellos suelo experimentar lapsos de culpabilidad y no puedo evitar sentir algún arrepentimiento... no por las cosas que hice, pues bien o mal, hechas están... sino por aquellas que dejé de hacer a causa de un inexplicable temor.




Non, rien de rien
Non, je ne regrette rien
Ni le bien qu'on m'a fait, ni le mal
Tout ça m'est bien égal
Non, rien de rien
Non, je ne regrette rien
C'est payé, balayé, oublié
Je me fous du passé

Avec mes souvenirs
J'ai allumé le feu
Mes chagrins, mes plaisirs
Je n'ai plus besoin d'eux
Balayés mes amours
Avec leurs trémolos
Balayés pour toujours
Je repars à zéro

Non, rien de rien
Non, je ne regrette rien
Ni le bien qu'on m'a fait, ni le mal
Tout ça m'est bien égal
Non, rien de rien
Non, je ne regrette rien
Car ma vie
Car mes joies
Aujourd'hui
Ça commence avec toi...
[Non, Je ne regrette rien
Letra Michel Vaucaire
Música Charles Dumont]

febrero 14, 2008

¿Arrepentimientos?

Dicen que no vale arrepentirse; que no tiene ningún sentido, porque lo hecho, hecho está y ya, ni como dar marcha atrás. Quizá. No obstante, en alguna ocasión a mí me habría gustado poder desandar lo caminado para recomponer, o deshacer, alguna cosa. Pero si arrepentirse por lo que se hizo no tiene caso, mayor sinsentido resulta arrepentirse por lo que pudo ser y no fue; arrepentirse por no haber tenido el valor de haber dicho algo a tiempo, de no haberle tomado la llamada, no haberle llamado a ese alguien; arrepentirse por no haber hecho algo que bien pudimos hacer. Eso si que es terrible. Joaquín Sabina dice que “no hay nostalgia peor que añorar lo que nunca jamás sucedió”, la gran Edith Piaf, que siempre vivó al límite, lo dijo como nadie:

Non, je ne regrette rien

Non ! Rien de rien
Non ! Je ne regrette rien
Ni le bien qu'on m'a fait
Ni le mal tout ça m'est bien égal !

Non ! Rien de rien
Non ! Je ne regrette rien
C'est payé, balayé, oublié
Je me fous du passé !

Avec mes souvenirs
J'ai allumé le feu
Mes chagrins, mes plaisirs
Je n'ai plus besoin d'eux !

Balayées les amours
Et tous leurs trémolos
Balayés pour toujours
Je repars à zéro

Non ! Rien de rien
Non ! Je ne regrette rien
Ni le bien, qu'on m'a fait
Ni le mal, tout ça m'est bien égal

Non ! Rien de rien
Non ! Je ne regrette rien
Car ma vie, car mes joies
Aujourd'hui, ça commence avec toi!




Paroles: Michel Vaucaire. Musique: Charles Dumont 1961
© Eddie Barclay / SEMI



Marion en la piel de la Piaf. Dicen que la película [Môme, La (2007)- [-La vie en rose] es mala, que la crítica gringa la hizo pomada, que es un petardo, que no sé cuantas cosas más (todas negativas). Ya lo corroboraré, porque tengo que verla; había pensado no hacerlo, pero si la iré a ver, aunque al final salga del cine mentando madres y solo me haya valido la pena escuchar Non je ne regrette rien (No me arrepiento de nada), mi canción favorita de la Piaf, más que "La vie en rose". Claro que de paso también quiero ver la actuación de mi socia, aquí a la izquierda, a ver si de verdad es tan buena como todos dicen, que luego ya ven como suelen exagerar los críticos y a mi me pasa mucho que, cuando ya veo las películas, acabo un tanto decepcionada y comprobando que en este mundo siempre habrá alguien más exagerado que yo.


Marion Cotillard no ha filmado muy buenas películas que digamos, algunas aceptables y ya (dicen, no la he visto, que Big Fish (2003)-de Tim Burton en la que actúa, es muy buena). Pero tiene una con la que me ganó, por su personaje, por su actuación: Jeux d'enfants (2003)- [por cierto en este film, Sophie -MCotillard-canta obsesivamente “La vie en rose”, hasta sobre la tumba de la mamá de Julien - Guillaume Canet- y a la vuelta de tres años ¿azar, causalidad? vino a protagonizar La vie en rose]. Lo que si, es que Mademoiselle Cotillard tiene buena pinta, ni hablar, al César lo que es del César.

Pero igual, le perdono que se haya eternizado en concreto con Guillaume Canet

Reparaciones.- Hablando de echar el tiempo atrás para deshacer o mejorar las cosa que se han hecho, a veces si se puede, por lo menos aquí el blog. Gracias a la atinada observación de Sabina, hago una reparación, decía yo que las películas en las que ha actuado Marion Cotillard no eran muy buenas que digamos (con la excepción ya anotada) pero estaba dejando de lado un film Jean-Pierre Jeunet, Un long dimanche de fiançailles (2004)-, en el que comparte créditos con Audrey Tautou y Gaspard Ulliel, y que además le valió un premio césar como coactuaciuón femenina en 2004.Una mágica, ligeramente melosa, pero encantadora historia de amor -ambientada en la primera guerra mundial-, como las que suele hacer este casi artesano del cine. Aunque muy distinta, Un long dimanche de fiançailles me recordó la premisa de aquella vieja joya italiana de Los girasoles Rusia, aquí también el personaje de Tautou no cree que su amor (Ulliel) haya muerto en la guerra y hará de todo por encontrarlo.

Aquí un video con Non, je ne regrette rien, desafortunadamnte no encontré uno de Edith Piaf de resolución aceptable, por eso subí este de Mirelle Mathieu, que no está precisamente en formato digital, pero si un poco mejor y su voz es buena.