escribir

Escribir: tratar de retener algo meticulosamente, de conseguir que algo sobreviva; arrancar unas migajas precisas al vacío que se excava continuamente, dejar en alguna parte un surco, un rastro, una marca o algunos signos.[Georges Perec]

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enero 23, 2008

Ambiente y hombres… hombres

Ambiente. Estoy pasando por unos días extraños, medio áridos... en más de un sentido; pero con todo y mi ligero desgano, no pude evitar admirarme al ver que, mientras la aldea global se estremecía con los desplomes bursátiles y la anunciada recesión económica generalizada, acá en nuestro país FCH se declaraba emocionado y motivado ante tales emergencias. Me pareció encomiable su actitud, tan propositiva, tan digna de un seminario motivacional de Miguel Angel Cornejo. Caray, quien fuera Felipito para sentir aunque sea tantita de su emoción.



Hombres… hombres. Me olvido de la envidiable emoción y optimismo del presidente mexicano. Mejor dedico unas líneas a los segundos seres más interesantes de este planeta: los hombres (no necesito aclarar que los más interesantes y adorables somos las mujeres). No voy a despotricar, cual pseudo-feminista en fuera de lugar, en contra de los adorables –remarquemos que no siempre eh?- hombrecitos. Nada de eso, a lo que me refiero es a un film alemán, ligero pero más que correcto y disfrutable Männer... (1985), que fue dirigido por una mujer, la cineasta hamburguesa (de Hamburgo pues) Doris Dörrie; el tema es la siempre llamativa (cinematográficamente hablando) infidelidad femenina.

La historia es simple: Julios es un individuo cuya vida parecería inmejorable: en sus cuarenta’s está convertido en un profesionista dedicado y exitoso -con atractiva secretaria, buena ropa y coche bonito, incluidos-; también se encuentra felizmente casado con Paula, una mujer agradable que no parece darle problemas, no obstante que él es irremediablemente mujeriego. Julius tiene la vida anhelada por más de uno de sus congéneres. Y de pronto, el despreocupado hombre nota distinta a Paula, más feliz de lo normal; algo no le cuadra al marido y decide actuar… espiándola para descubrir que hace su dulce esposita mientras el trabaja (y mantiene relaciones sexuales con la amante en turno, of course). Por supuesto que ocurre lo usual en estos casos: Paulita está muy entretenida con Stefan, un talentoso diseñador gráfico, aunque sin trabajo; desenfadado y anti-solemne; amante de la vida al aire libre, soñador, medio hippie… y encantador; casi como escapado del mayo del ‘68. Es decir, la antítesis de Julius, pero éste, que será muy mujeriego pero nunca tonto, no está dispuesto a dejarse ganar la esposa por un desempleado desaliñado dedica su tiempo a pasear en bicicleta… con Pula.

Cierto que la trama no peca de originalidad; pero el tratamiento de la directora alemana dá como resultado un film fresco, ágil y sutilmente irónico. Sin necesidad de recurrir a gritos estentóreos, dramones lacrimógenos, discursos moralinos ni falsamente feministas/machistas, Doris Dörre posa su mirada irónica, casi conmiserada sobre un trío singular: un Julios preocupado, pero no obnubilado (al fin alemán, supongo); una Paula que no es una depredadora de hombres, ella solo busca poner algo de emoción en su rutinario matrimonio, alguien diferente a lo que tiene en casa (como hacen la mayoría de los hombres infieles, según dicen las estadísticas); y en un amante que resulta atrayente y encantador por ser opuesto al marido. Pero el neocornudo, lejos de reaccionar típicamente yendo a ponerle unos golpes al causante de su cornamenta, decide hacerse su amigo y así averiguar qué gracia, qué encanto pudo ver su esposa en semejante perdedor. Y la ocasión se presenta que ni mandada a hacer, pues el desempleado Stefan necesita aligerar sus gastos y decide anunciar en renta una habitación de su casa; ante esto, Julios se invente un viaje de negocios y se mude temporalmente con el amante de su mujer, para descubrir sus fortalezas y debilidades y utilizarlas en su favor. Lo primero que hace es “conseguirle” trabajo, con ello, Stefan debe abandonar su desenfadado estilo de vida, comenzando a transformarse en un profesionista responsable y formal, sin mucho tiempo para filosofar ni andar en bici con Pula. En pocas palabras, el seductor amante pasa ser… otro Julios, perdiendo con ello todo su atractivo ante Paula; porque vamos, eso de tener un amante igual al marido, ni al caso. La moraleja pareciera ser que ya ni en los amantes puede una confiar. Al fin hombres... hombres; pero para ponerle solución al asunto y con la pena… au revoir Stefan.


La película me encantó, con todo y que el ganón de la historia es Julios, pues al mismo tiempo que aleja a su esposa del amante, consigue un amigo y además, vuelve a las andadas (durante el desarrollo de su plan, no tenía mucho chance para nuevos amoríos). Y ya solo como mero asunto de equidad, una esperaría que Paula encontrara durante sus caminatas matutinas algún otro hombre interesante… uno que no sucumbiera ante los cánticos del éxito empresarial también gorgoreados por su marido. Que se hiciera de un nuevo amante, de preferencia un idealista insobornable en el que si se pueda confiar.


Película sin complicaciones, pero en verdad muy agradable, bien narrada y actuada, no exenta de humor pero sin chocarreros baratos y con personajes bastante atractivos. Ah, y más atractiva que las caídas bursátiles.


diciembre 28, 2007

Mi docena fílmica de 2007 y lo que los reyes no me traerán.

Este es el último post del año y no quiero cerrar 2007 sin agradecer a todos mis amables visitantes por el tiempo, atención y comentarios que dispensaron a ese espacio; en verdad se los agradezco mucho. Al mismo tiempo, quiero desearles un excelente 2008, abrazos y besos per tutti.

Y como no puedo despedir el año así nada más, aquí voy con mi docena de filmes orgullosamente “mexicanos”; en realidad se trata de remakes de películas extranjeras en su mayoría, pero vamos, si Hollywood no tiene empacho en hacer remakes desde hace más de una década, en México también le hemos entrado a esta modita; van pues unos refritos... sui generis:

1. El salario del miedo; protagonizada por los integrantes de la Comisión Nacional de Salarios Mínimos y los 2 pe$o$ que estos decidieron como incremento al salario mínimo. [Le Salaire de la peur. D: Henri-Georges Clouzot; Francia 1953; I: Yves Montand, Charles Vanel, Peter van Eyck, Antonio Centa, Darling Légitimus, Luis De Lima, Jo Dest]

2. La bruja se viste de Prada; protagonista y directora absoluta Elba Esther, acompañada por su bolsa de la afamada maison italiana. [The Devil wears Prada ; D: David Frankel; USA 2006; I: Meryl Streep, Anne Hathaway, Stanley Tucci Simon Baker Emily Blunt]


3. Soy El Jefe De Jefes; protagonista absoluto Carlos Salinas de Gortari partiendo plaza en al boda del gobernador de Coahuila Humberto Moreira, a donde llegó escoltado por miembros del ejército federal. [Soy El Jefe De Jefes; D: Rafael Villaseñor Kuri; México; I: Jorge Reynoso, Azela Robinson, Luis Reynoso, Humberto Elizondo, Gerardo Vigil]

4. Durmiendo con el enemigo; con las actuaciones estelares de Josefina Vásquez Mota, Elba Esther y su yerno incómodo. [Sleeping with the Enemy; D: Joseph Ruben; USA 1991; I: Julia Roberts, Patrick Bergin]

5. Justicia ciega; protagonizada por los magistrados de la SCJN, la periodista Lidia Cacho y donde el héroe absoluto es Mario Marín. [Blind justice; D: Richard Spence, USA 1994. I: Robert Davi, Adam Baldwin, Armand Assante, Elisabeth Sue]


6.La reina del sur; estelarísimo film mexicano protagonizado por una narca comme il faut -no imitaciones baratas hollywoodenses-, Sandra Ávila, acompañada por El tigre Diego Espinoza Ramírez -su guapo novio colombiano- y la PGR; todos bajo dirección de la DEA. Vaya, nos adelantamos a Hollywood que apenas prepara la versión cinematográfica de la novela homónima de Artruro Pérez Reverte, un film de pronostico reservado que será dirigido por un efectista y joven cineasta venezolano, desconociéndose hasta ahora quien dará vida a la sinaloense Teresa Mendoza, pero el asunto pinta regular pues entre otras posibles intérpretes se ha mencionado a Eva Méndez y a Jennifer López.

7. Desayuno en Tiffany's; film protagonizado y dirigido por Madame Bulgari, Martha Sahagún, acompañada de las humildes joyitas que le heredó su mamá. [Breakfast at Tiffany's; D: Blake Edwards USA 1961, I: Audrey Hepburn George Peppard Patricia NealMartin Balsam Mickey Rooney; V: Hubert de Givenchy y Pauline Trigere]

8. Infernal Affaire (Juego Sucio); otro estelar de 2007 protagonizada por Zhenli Ye Gon, la DEA, Javier Lozano y en papeles muuuy secundarios, la PGR y Felipe Calderón. [Mou gaan dou (Wu jian dao) AKA Infernal Affaire/Juego sucio; Hong Kong 2002; D. Wai Keung Lau, Alan Mak (AKA Siu Fai Mak). I: Andy Lau, Tony Leung (AKA Tony Leung Chiu Wai), Eric Tsang]. Digo, si Scorsese ganó un oscar por hacer un -extendido y para mi gusto sobrevalorado- remake del preciso, conciso, efectivo y amoral film hongkonés, por qué en México no habríamos de hacer nuestro propio refrito.

9. La caída; Manuel Espino protagoniza en tiempo real su estrepitosa defenestración en el PAN, contando con la valiosa ayuda de Felipe Calderón, German Martínez, los miembros del PAN; todos presuntamente coordinados por el hispano-mexicano Juan Camilo Mouriño -mejor conocido como el Dr. Joseph de Marie Cordoba Región IV. [Der untergang; D: Olivier Hirschbiegel.P: Alemania, 2004. I: Bruno Ganz (Adolf Hitler), Alexandra Maria Lara (Traudl Junge), Corinna Harfouch (Magda Goebbels), Ulrich Matthes (Joseph Goebbels), Juliane Köhler (Eva Braun]

10. Amores perros; interpretada por todos los miembros del PRD, quienes, a juzgar por sus actuaciones, esta urgidos de un buen director. [Amores Perros; D: Alejandro González Iñarritu, Mex. 2000. I: Emilio Echevarría, Gael García Bernal, Álvaro Guerrero, Vanessa Bauche, Jorge Salinas y Rodrigo Murray]

11. Nos amábamos tanto; un gran elenco de priístas y panistas protagoniza la historia de amasiato-contubernio-complicidad vivido entre estos insignes partidos políticos; la dirección de escena es compartida por los líderes camerales de ambas agrupaciones. [C'eravamo tanto amati; D: Ettore Scola, Italia, 1974; I: Nino Manfred; Vittorio Gassman; Stefania Sandrelli; Stefano Satta Flores; Giovanna Ralli].

12. La Gran Comilona; estelarizada por el probo Onésimo Cepeda, la película narra en tiempo real el sencillito y humilde festejo por el 70 cumpleaños del inmaculado obispo de Ecatepec. El inenarrable jerarca católico es acompañado por un impresionante casting, la mayoría finísimos e impolutos personajes religiosos, políticos y empresariales, tales como Carlos Romero Deschamps, Giussepe Bertello, Roberto Madrazo, Carlos Hank Rohn, Enrique Peña Nieto, Natividad González Parás, Francisco Ramírez Acuña, Diego Fernández de Cevallos, Norberto Rivera, Alfredo Harp, Carlos Salomón, Juan Camilo Mouriño (en representación de Felipe Calderón); entre más de 450 notables. Cuentan que los más jodidos arribaron en Mercedes Benz, Cadilac y BMW, mientras los nada jodidos, como Juan Camilo Mouriño y el titular de Gobernación Francisco Ramirez Acuña, lo hicieron en helicóptero... de la PGR. [La Grande Bouffe; D: Marco Ferreri, Francia-Italia 1973; I: Michel Piccoli , Ugo Tognazzi, Philippe Noiret, Marcello Mastroianni , Andréa Ferreol].

Mención especial. Nicolas Sarkozy, protagonista estelar de la societé 2007, Monsieur le présidant bien puede interpretar la versión modificada de «Une couple parfait»; en su edición 2007 el film estaría dividido en dos partes; en la primera, junto al presidente francés su guapa ex esposa Cecilia; en tanto que en la segunda mitad, Sarko está acompañado estelarmente por su atractiva novia, la ex modelo y cantante ítalo-francesa Carla Bruni. [Une couple parfait; D: Nobuhiro Suwa; Francia 2005; I: Valeria Bruni Tedeschi (casualmente hermana de Carla), Bruno Todeschini, Nathalie Boutefeu, Louis-Do de Lencquesaing, Joana Preiss, Jacques Doillon, Léa Wiazemsky, Marc Citti, Delphine Chuillot]


Lo que los reyes no me traerán el próximo 6 de enero

*Justicia y veracidad para los crímenes (feminicidios) de Ciudad Juárez y los delitos por pederastia y pornografía infantil.

*El retiro espiritual -por el resto de la eternidad- de Norberto Rivera, Onésimo Cepeda y Juan Sandoval Iñiguez

* Un IFE funcional, imparcial y transparente; tampoco, partidos políticos que sirvan para algo, además de vivir de nuestros impuestos.

* Una revisión a fondo del TLC, en especial en lo concerniente al sector agropecuario.

* Un presidente de la república lúcido y eficiente, que evite el lamesuelismo con el gobierno gringo... Serán magos, pero no hacen milagros.

* Un salario mensual como el de los magistrados de la SCJN ($338,333.00 libres de impuestos y sin contabilizar bonos de actuación).

* Una Secretaria de Educación Pública experta en... Educación; una bruja magisterial tan encantadora y desparpajada como Serafina en el film La Brújula dorada; tampoco, una bolsa Prada (2000 uros –el salario de 5 meses de un maestro de primaria) como la de nuestra bruja Elba Esther

* Un jeep rojo, un jaguar blanco; ni unas joyas “heredadas” por mi mamá, como las que heredó la otra bruja, Martha.

* Solución a los conflictos en el Medio Oriente, incluido Irak y el castigo a los asesinos de Benazir Bhutto; menos el regalo de Una Temporada en el Infierno... de Guantánamo para Aznar, Bush y Tony Blair.

* El “oscar” a la mejor película extranjera para Luz Silenciosa. En el espléndido film de Carlos Reygadas no hay sexo bizarro, violencia o persecuciones espectaculares. Tampoco hay denuncia política o critica al viejo comunismo, ni al islamismo. Lo que hay es cine y arte en estado puro, luminoso y sublime; y eso, es too much para los académicos hollywoodenses.

* Un ejemplar del Dieux du Stade Calendrier 2008:


Y colorín colorado este año bloguero se ha terminado. Otra vez, besos y abrazos y gracias por sus visitas.


UPDATE Nada que ver con los 12 remakes mexicanos, ni con las cosas que los reyes no me traerán; este clip es mi auto-regalo. Cyril Collard no era el mejor cantante del mundo, se murió hace casi 16 años y solo realizó un film, Les nuits fauves, donde lo descubrí, me encantó... y aún haciéndolo. Este video me lo acabo de robar del blog de MAIKA, pero le pedí permiso, bueno le avisé.


Cyril Collard, octubre 18, 1992

diciembre 18, 2007

viajes, viajeros y cine

El viaje no termina nunca.
1.- Me gusta viajar. Mucho. Al viajar me desconecto por completo de la cotidianidad, me olvido de obligaciones y me dejo ir no solo físicamente, sino fundamentalmente con la imaginación. Me significa un viaje introspectivo que me ayuda a encontrar ciertos anclajes, a veces un tanto difusos. En alguna parte leí que ni las coordenadas terrestres ni el GPS sirven de mucho cuando uno viaja perdido en su propio desierto, sin brújula ni dirección. Puede ser cierto. No obstante, creo que también en ese trayecto un tanto accidentado es posible encontrar algo más que dirección.

En su libro Viaje a Portugal, José Saramago afirma que la felicidad tiene muchos rostros y que “[…] viajar, es probablemente uno de ellos […]”, pero que al pensar en viajar surgen interrogantes: ¿qué resulta más disfrutable? ¿el viaje en sí o el destino? ¿es posible disasociarlos? Creo que sí y no. Supongo que habrá trayectos que no se gozan tanto, en los que uno sólo ansía arribar al sitio al que se dirige. Pienso en un viaje que lamentablemente no he realizado: China. A la cantidad de horas de vuelo habría que añadir la escala técnica en Estados Unidos -mientras que Aeroméxico no inaugure su prometido vuelo directo Cd. de México-Shanghái-, con el inconveniente de las “acuciosas” revisiones de que son objeto los pasajeros en los aeropuertos gringos… en tiempos de Bush.

Afortunadamente, hay otros trayectos, terrestres o marítimos, que resultan tan atractivos como el destino final. Se me ocurre un viaje en tren por la Sierra Tarahumara de Chihuahua. La sola idea de ir contemplando el paisaje de las escarpadas montañas, donde por momentos uno se siente literalmente en el cielo, resulta una experiencia fascinante; lo mismo que andar lo caminos de la Sierra Norte de Puebla, en compañía de esa neblina que medio deja ver pequeños pueblos que parecen estacionados en otro tiempo. O qué tal atravesar Irlanda por tierra, desde Dublín hasta la costa occidental, recorriendo paisajes de un verdor alucinante, con todo y la blancura que proporciona la visión de infinidad de borregos pastando sobre pendientes que parecieran terminar justo al encontrarse con el mar. Por algo la patria de Wilde es conocida como “La isla esmeralda”. Y pensando en infinidad de trayectos ensoñadores me transporto al cine, a los viajes de película, no necesariamente tan “turísticos”, pero igualmente disfrutables. Porque al final, Proust dixit, el quid de viajar no es tanto el descubrir nuevos sitios, sino hacer descubrimientos nuevos en sitos ya conocidos.




2. Paris,Texas o el road movie según Wim Wenders.

La sinopsis es simple: tras cuatro años, un hombre (Travis, personificado por Harry Dean Stanton) que había desaparecido y al que ya se daba por muerto, reaparece en un estado lamentable en una pequeña ciudad fronteriza entre México y Texas. De a poco nos enteramos que Travis huyó después de abandonar a su pequeño hijo Hunter (quien se crió con sus tíos) tras ser él mismo abandonado por su esposa Jane (Natassja Kinsky). La trama relata la travesía de Travis, quien con ayuda de su hermano irá en búsqueda de su pequeño hijo Hunter y una vez encontrado, tratará de conseguir su cariño o por lo menos su aceptación. Objetivo nada fácil de alcanzar, pero en cuya consecución incidirá de manera fundamental un hecho aparentemente contradictorio: una vez medio reconocido por su hijo, Travis comunica al pequeño que ha decidido ir en busca de la madre perdida. Es en ese momento cuando el niño muestra bastante más interés en su progenitor, al punto de pedirle que lo deje acompañarlo en su búsqueda. Así, padre e hijo emprenderán un recorrido que ha de servirles como viaje de iniciación, reconocimiento y aceptación mutuos. Al buscar a la madre y esposa, Hunter y Travis compartirán un mismo objetivo, al tiempo que recuperarán sentimientos y necesidades casi olvidados.

El film se convierte en el inusitado viaje de un hombre que tras permanecer largo tiempo perdido sin brújula ni dirección, casi sin recuerdos, en su atropellado trayecto encuentra no sólo a su hijo, y más tarde a la mujer que amó, sino fundamentalmente una razón de vida y el perdón a sí mismo. El momento en que Travis se reúne con Jane se efectúa de un modo poco convencional: ella trabaja en un peep-shop en Houston y la entrevista tiene lugar en horas de trabajo de ella, es decir en una cabina y sin que ella sepa quién es su ‘cliente’. Una plática contenida, cargada de emociones y silencios entrecortados, efectuada a través de un cristal que para ella funciona como espejo y para él como un vidrio. Conmovedor encuentro. Quizá la escena más emotiva y mejor logada del film (y estamos hablando de un gran film). Y porque el viaje no termina nunca y el viajero siempre vuelve al camino (Saramago dixit), cuando Travis logra que madre e hijo se reúnan habrá concluido esa etapa de su travesía y será hora de emprender la siguiente: un viaje en solitario, en búsqueda de un nuevo comienzo. El final es otra joya: él alejándose, no sabemos si para siempre, acompañado por los acordes de Oscura es la noche en la guitarra de Ry Cooder.



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diciembre 04, 2007

Entre fogones y cazuelas

La cocina, la comida, siempre me han parecido apasionantes… como el cine. La cocina me inspira calidez, tal vez por eso hoy encuentro resguardo y calor para mi reciente desnudez entre los fogones y las cazuelas... aunque sean solo de película. Cocinar es mezclar ingredientes, aromas, tradiciones y emociones; un mundo en el que los sentidos se exacerban, se entremezclan; la cocina es creatividad, pasión, sensualidad y seducción. Pienso que la mano, la imaginación, la inspiración y la sensibilidad de un cocinero pueden ser más importantes que la propia formación académica. No digo que no haga falta aprender, pero si que el tener conocimiento óptimos no necesariamente implica ser buen cocinero.

Y cuando el cine, la cocina y el amor se mezclan, es resultado es aún más apasionante. Largo es el amorío entre cocina y cine (aunque no tanto como el existente entre comida y erotismo); no voy a refirme a la historia cinematográfica-culinaria, entre otras razones porque seguro dejaría de lado varios ejemplos valiosos [si alguien le interesa, Alonso Ruvalcaba autor e la columna ANTROBIÓTICA de La Jornada, tiene un atractivo punto de vista sobre el cine comestible en « cinécdoque]. Solo diré brevemente que no todas las películas en donde la comida es esencial, o uno de sus ejes fundamentales, invitan a comer. Dos ejemplos clásicos: la orgía suicida de comida y sexo La gran comilona (1973), de Marco Ferreri (no ha de ser casual que sea una coproducción de dos países famosos por su cocina… y por los excesos de todo tipo a que eran adeptos sus ancestros monarcas, Francia e Italia); la otra Delicatessen (1991), de Marc Caro y Jean Pierre Jeunet (10 años antes de Amélie), tan bizarra y por momentos grotesca, como original y fantasiosa; film en donde la connotación erótica del te voy a comer” se extiende hacia su significado más… literal.



Yo quiero hablar un poco del emblemático triángulo cine-cocina-amor, y para ello elegí el film alemán AKA. Drei Sterne / Bella Martha (2001)/Deliciosa Marta/, que según recuerdo nunca se exhibió comercialmente en México [me la encontré casualmente en un Sanborn’s, junto con esa dura joyita Festen, a precio de ganga, las dos por $90.00]. Deliciosa Marta no es una obra maestra, pero no pretende serlo; es una película sencilla y ligera, cero pretenciosa y quizá ahí encuentre una de sus mayores virtudes, pues resulta disfrutable, para verse sin prisas, ni remilgos. La premisa es atractiva y creo que está bien llevada –aunque no exenta de un desarrollo previsible-: enfrentar dos formas de concebir el arte culinario, pero sobre todo, dos maneras de entender e imaginar la vida; de un lado, el perfecto orden y rigor alemán; del otro, la ligereza y disfrute por la vida tan italiano. El lado alemán es femenino, personificado por Marta (Martina Gedeck, la misma actriz de la estupenda La vida de los otros), ella es la chef jefe del Lido un restaurante de Hamburgo; Marta es obsesiva, perfeccionista y rigurosa; elabora la receta perfecta, con las cantidades precisas, a la temperatura idónea y durante el tiempo de cocción exacto; no soporta ningún tipo de alteración ni desorden, su cocina es inmaculada; con ese mismo rigor lleva su vida personal, vive sola, no parece tener ninguna relación, ni amorosa ni de ningún tipo, no se permite exteriorizar sus emociones y no parece estar preparada para dar ni recibir amor; es medio neurótica y está en terapia (genial la secuencia con su terapeuta, donde Marta termina diagnosticando que éste es un mal cocinero, pues no siguió con exactitud la receta del postre que ella le dio).
Pero un día su planificado equilibrio (lo que ella cree así) se ve amenazado desde dos frentes: primero, en su vida personal irrumpe la muerte de su hermana -madre soltera de una niña de 8 años-, convirtiendo a Marta, que con trabajos puede consigo misma, en la improvisada madre sustituta; después, como si eso no fuera suficiente, al Lido llega un chef italiano de nombre Mario (Sergio Castellito), quien es la antítesis de Marta: simpático, despreocupado, desordenado, gozoso practicante del cocinar, no así de la etiqueta, ni del rigor y que viene a poner de cabeza el estricto orden imperante en la, hasta entonces, “cocina de Marta”. Obviamente la bocanada de aire fresco de Mario, junto con sus espaguetis y sus cánticos, acaban seduciendo a todo el staff de la cocina, a la dueña del restaurante y hasta a la sobrinita; mientras, la pobre Marta ve horrorizada como se tambalea su perfecta y sincronizada vida. Y no es que Marta no sea apasionada de la cocina, claro que lo es; ella puede estar horas ensayando, creado platillos nuevos de sabor exquisito; sin embargo, hasta cuando los cata a solas se pone rígida: se sirve en el plato correcto, se sienta derechita, toma el tenedor indicado, mastica lentamente y se califica a si misma, dura, muy duramente. En cambio Mario, es capaz de montar un picnic en el piso de la sala, asar pimientos con berenjenas -bañados en aceite de olivo y vinagre de Módena, of course- y comérselos utilizando las manos en lugar de cubiertos (para espanto de la correcta Marta), al tiempo que mastica trozos de pan acompañados de grandes sorbos de Chianti


Lo que sigue es lo previsible: el duelo por ser el chef en jefe del Lido (imaginario, porque en realidad Mario no pretende sustituir a Marta); el juego de seducción-rechazo entre los opuestos (Marta evasiva, hosca; Mario ligero, sin complicaciones, pero bien encaminado hacia la conquista); y en paralelo, el difícil acoplamiento entre Marta y su sobrinita, cuyo carácter es más arisco que el de la tía.

Aún siendo predecible, la cinta –cual plato de
Spaghetti alla puttanesca cuyo sabor ya hemos probado, pero igual disfrutamos con placer nuevamente- se deja ver con agrado; las actuaciones son buenas; el asunto se prestaba para melodramas lacrimógenos y aunque por momentos raya ligeramente el borde de la sensiblería, afortunadamente no cae de lleno en ésta; cierto que tiene un happy end, pero tampoco se solaza en un endulcoramiento excesivo. Film sin pretensiones, pero con encanto y que después de mirado invita a cocinar, a entrar en calor, a experimentar platillos y alejar prejuicios en torno al arte culinario y… el amoroso.
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Bella Martha (AKA. Drei Sterne). País: Alemania. 2001. Dirección: Sandra Nettelbeck. Guión: Sandra Nettelbeck. Música: David Darling; Keith Jarret; Arvo Pärt. Montaje: Mona Brauer. Producción: Kart Baumgartner, Christoph Friedel. Fotografía: Michael Bertl. Intérpretes: Martina Gedeck (Martha Klein); Sergio Castellito (Mario); Maxime Foerste (Lina); Sibylle Canonica (Frida); August Zirner (Psicoterapeuta); Ulrich Thomsen (Sam Thalberg). Duración: 105 minutos.

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Ah, casi lo olvidaba: Hollywood ya hizo el remake, No Reservations (2007) con Catherine Zeta Jones y Aaron Eckhart; no lo he visto.