escribir

Escribir: tratar de retener algo meticulosamente, de conseguir que algo sobreviva; arrancar unas migajas precisas al vacío que se excava continuamente, dejar en alguna parte un surco, un rastro, una marca o algunos signos.[Georges Perec]

diciembre 31, 2017

my way…


En en el último día del año, una canción que ha devenido todo un cliché cada 31 de diciembre. No importa. Esta versión (en voz de la gran Shirley Bassey) tiene la particularidad de ser parte de la película más controvertida que vi en 2017: Nocturama. No necesariamente la mejor, pero sí la más impactante. Filmada en 2015 con la intención de ser incluida en el Festival de Cannes 2016, lo cual —dado el tema y la ocurrencia de los terribles atentados del 13 de noviembre de 2015 en Paris— no sucedió, la película fue condenada a una muy reducida distribución comercial (a México ni siquiera llegó hasta que Netflix la subió a su plataforma). El punto es que a tres días de haberla visto no logro sacarme de la cabeza varias secuencias, una de ellas la de este video.


Sobre Nocturama: Un grupo de jóvenes se erigen en “enemigos del Estado (francés)” cuando deciden poner cuatro bombas en igual número de sitios emblemáticos de París. Lo interesante, e imagino que inaceptable para todos sus detractores, es que ninguno de estos jóvenes es un yihadista, ni siquiera abiertamente religioso y, peor aún, entre ellos hay varios, digamos, "100% franceses", clasemedieros y universitarios. Con estos elementos, coctel perfecto para un film tendencioso y moralino, el director consigue algo diferente y notable. Un retrato que no sólo evita la sordidez, el chantajismo y la condescendencia, sino que además pone sobre la mesa algo por todos conocido pero que a nadie le gusta escuchar: el capitalismo neoliberal será salvaje y seductor o no será; así como que los motivos del terrorismo son insondables. Pues aunque a muchos les cueste entenderlo, como a buena parte de la opinión pública y crítica especializada estadounidense, no todos los terroristas buscan alcanzar el paraíso mediante sus actos (tal como los escolares estadounidenses que matan a medio centenar de compañeros nomás porque esa mañana amanecieron deprimidos, o de malas). En pocas palabras: Nocturama no es, ni pretende serlo, la película más encantadora del mundo. Pero tampoco es una provocación sin sentido. En fin, ya saben lo que dicen: cada quien su cine...

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Que 2018 sea un buen año para todos (y que los mexicanos sobrevivamos a las insufribles campañas electorales y a la elección presidencial, por supuesto).

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