escribir

Escribir: tratar de retener algo meticulosamente, de conseguir que algo sobreviva; arrancar unas migajas precisas al vacío que se excava continuamente, dejar en alguna parte un surco, un rastro, una marca o algunos signos.[Georges Perec]

noviembre 01, 2016

vendrá la muerte…

ofrenda en Tlacoapa, estado de Guerrero. (foto: cdi)

Vendrán los vivos y se merendarán la comida ofrendada a tus muertos…


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mega ofrenda UNAM 
(foto https://aquevineadondevoy.wordpress.com/)


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octubre 13, 2016

quejumbres, sólo quejumbres…



Como mucha gente, o quizá menos de la que creo, yo trabajo porque necesito un ingreso para vivir. Ojalá pudiera decir que trabajo nomás por no dejar, o por hobby, o porque soy más pía que la Madre Teresa y únicamente trabajo —gratis, obviamente—para hacer bien a mis hermanos los humanos.

Desde luego tengo claro que con la situación económica, los  niveles de pobreza y tasa de desempleo como los del mi país, tener un trabajo formal es un privilegio. O sea, que no debería estar quejándome. Y en realidad no es que me queje de tener que trabajar. De hecho, cuando veo gente jubilada que se deprime porque ya no trabaja, se me quitan las ganas de tener la edad y los años de laburo indispensables para poderme jubilar (sí, últimamente esa idea absurda me ha pasado por la cabeza más de una vez). Lo que pasa es que 2016 ha sido un año laboral especialmente tenso —quizá el más tenso que yo recuerde en términos laborales—, no he tomado vacaciones y, por si fuera poco, sigo sin lograr mi sueño dorado de ocho horas de sueño ininterrumpido cada noche. El punto es que cada día me cuesta más levantarme, pues el hecho de dormir poquito no significa que me resulte más fácil salir de la cama en las mañanas.

Y no sé si sólo se trata de pretextos de mi inconsciente para no enfrentar ese ambiente tan tenso, o si de verdad he acumulado mucho cansancio en los diez meses y 13 días que lleva este 2016. Lo único cierto es que a veces me dan ganas de mandar todo a paseo. Claro, a los dos minutos recuerdo que tengo gastos que cubrir (incluida la mensualidad del internet y el teléfono celular, por supuesto) y responsabilidades laborales que cumplir (que en sí no me pesan) y con todo el pesar de mi alma a cuestas… vuelvo a salir de mi cama para iniciar una nueva jornada.

En verdad me encantaría ser la empleada más feliz del mundo. Reírme como si no me preocupara nada ni me molestara ni un poquito trabajar en un sitio donde las decisiones importantes, facultad exclusiva de dos personas, no se toman en función de lo que realmente importa y es fundamental, o cuando menos necesario, sino al son del humor que tengan en ese momento el par de susodichos. Bah, puras preocupaciones innecesarias de mi parte. Tan fácil que es laborar sin quejarse, ver, oír y callar. La de problemas que se evita una cuando deja de cuestionarse o cuestionar.

En fin… Lo peor es que me siento muy mal por estar quejándome por nimiedades laborales cuando hay tanta gente en este país, y no sólo en él, que no tiene un empleo ni siquiera informal. Me disculpo por ser dramática y quejumbrosa


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agosto 29, 2016

se fue JuanGa…

Juan Gabriel retratado por Juan José Olivares

Podría gustar o no su música, o su estilo, pero intentar negar la importancia de Juan Gabriel en la música y en la cultura popular mexicana es una batalla perdida. JuaGa triunfó, y a lo grande, en un país tan profundamente conservador, machista y homofóbico llamado México.

Escatimarle eso es una necedad mayúscula

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