escribir

Escribir: tratar de retener algo meticulosamente, de conseguir que algo sobreviva; arrancar unas migajas precisas al vacío que se excava continuamente, dejar en alguna parte un surco, un rastro, una marca o algunos signos.[Georges Perec]

noviembre 03, 2010

la muerte no necesita permiso

La muerte posee la suavidad de la sombra. (Edmond Jabès).

Como saben ayer 2 de noviembre conmemoramos el día de muertos en México. Fecha que lejos de ser lamento, deviene en celebración, mitad pagana mitad religiosa, extraña tal vez, jamás triste. Llena de luces, aromas, sabores y colores floridos. Al menos así había sido hasta no hace mucho. Pero de un tiempo a esta parte, unos cinco años, la muerte dejó de ser una noticia más y una celebración anual, para convertirse en el pan nuestro de cada día. Treinta mil ejecutados y contando, en los últimos cuatro años. Más de cuatro mil "daños colaterales", como les llama el Presidente a los muertos inocentes: civiles que nada tenían que ver con la delincuencia y a quienes una bala perdida, el disparo de un policía o un militar insensato, dejó sin vida en un tris.

Cierto, la muerte nunca nos ha sido ajena. Ni a los mexicanos ni a nadie. Dado mi lugar de nacimiento, crecí escuchado historias de paisanos muertos, lo mismo en disputas por tierras o mujeres, que al intentar cruzar el Río Bravo.

En cuanto al narcotráfico, tampoco me resulta novedoso. Mi pueblo era ‘gomero”, así que si mis paisanos no se iban de braceros a Estados Unidos, se dedicaban al cultivo y comercio de amapola o mariguana. El ejército es otro viejo conocido, presente en mi pueblo desde que tengo memoria. Pero antes, cuando era niña, adolescente, todavía hasta hace pocos años, la violencia no se manifestaba de la forma tan flagrante, sin tapujos, tan de film gore, como hoy lo hace. Y los hechos violentos que pudieran ocurrir, me parecían lejanos, historia de pueblo, tan perdidos en las páginas de nota roja del periódico, que por más que me impresionaran (salvo excepciones, se entiende), difícilmente me llevaban a experimentar la sensación de horror y tristeza que hoy me aqueja. Es más, ya en plena ‘guerra’ calderonista contra el narco, nunca me había sentido tan tocada como en los últimos meses. Quizá porque hasta antes del asesinato de los migrantes en Tamaulipas, yo, perdonarán la cursilería, aún tenía esperanza, lo que sea que signifique esa entelequia, y me faltaba miedo. Pero a raíz de ese hecho monstruoso, junto con la desazón, se ha apoderado de mí una sensación de indefensión que ya no puedo ignorar. Y me pesa. Y con el pesar me llega la nostalgia por los días de muertos de antaño...

Los días de muertos en mi infancia eran un mélange de perfumes, colores y sabores. Las ofrendas del día de muertos que ponía mi abuela en memoria de sus seres queridos ya ausentes, forman parte de mis mejores recuerdos. Eran aromáticas, coloridas y luminosas. También, la promesa de un festín pasado el día 2 de noviembre, cuando yo devoraría dulce de camote, pan de muerto y ate de guayaba. El día de muertos de mi infancia, pues, era un sinfín de olores y bocados. Era mi abuela. Olía a ella. Hoy huele a su recuerdo, sabe a su ausencia. También, a la falta de esperanza que aqueja al México de 2010.

*** 

¿Y si mejor nos morimos de amor... antes que la ráfaga perdida de un AK47, el disparo de un policía federal, nos convierta en un daño colateral más?

***
imagen: Ofrenda de día de muertos en Xochimilco


***

43 comentarios:

Karla Preciado dijo...

Yo andaba muy conenta por el día que hoy celebramos, pero justamente, me viene una nostalgia horrible a la mente cuando el mundo tenía un color más agradable, un mundo no tan viejo, apenas un lustro atrás, que aunque hacía ya alarde de sus múltiples problemas e injusticias, no se convertía a aún en tierra de nadie, donde, como bien dices, los filmes gore quedan casi como juego de niños frente a tanta atrocidad que vive nuestro México.

Un beso, y que las calaveritas nos alegren un poco tanta desazón e incertidumbre.

marichuy dijo...

Dobla el dos de noviembre.

(...)
Dobla triste el dos de noviembre.

Difuntos, qué bajo cortan vuestros dientes
abolidos, repasando ciegos nervios,
sin recordar la dura fibra
que cantores obreros redondos remiendan
con cáñamo inacabable, de innumerables nudos
latientes de encrucijada.

(...)

— César Vallejo, “LXVI” de Trilce.

Poema completo acá: http://tumblr.com/xwbo6n1ss

+++++

La abuela frescotona dijo...

MARICHUY, SE LO QUE SUCEDE EN TU PAÍS, AQUÍ TENEMOS MIEDO PUES MUCHOS SE VIENEN PARA ESTOS LADOS, DONDE LA LEY ES MUY LÁBIL.
NO TE MUERAS DE AMOR...VIVE EL AMOR.
TE ABRAZO

Clarice Baricco dijo...

Exacto, es algo que ya no causa gracia. Si de por sí que en casa nunca me acostumbraron a celebrar estos días, ahora desearía que esta tradición fuera vigente y no al dolor de la realidad. Tanta muerte indefensa.
Creo que este año fue diferente.
Y sí, morir de amor sería lo mejor. Por una hija, por un perro, por una pareja, por un todo.
Sin embargo, soy necia y no pierdo la fe, la esperanza. México va a brillar sin el brillo de las balas. Tiene que suceder.
Ay amiga, tus dedos no perdonan la realidad y me gusta ese valor de ellos.

Abrazos fuertes.
G

Jo dijo...

la ironia es cuando antes yo sonreia con esos colores tan profusos, reinaba un aire melancólico pero no trágico...

hoy es todo tan distinto

y ahora no se si realmente la vida es una celebración o saltar hacia la otra dimensión fuera del alcance de balazos.

Susana S dijo...

No, no me gusta rendirle culto a la muerte. Años antes preparaba un pequeño altar para mis abuelos, con el afán de rendirles homenaje y honrar la tradición como una enseñanza para mis niños. Ahora que la sufrí de cerca con la muerte de mi padre, no me imagino siquiera preparándole un altar, aún es muy doloroso, pero quien sabe a lo mejor algún día con el paso de los años me animo a dejarle sus dulces de agar y sus polvorones con un buen vaso de leche, entre otras cosas. Pero por ahora no me interesa celebrar el día de muertos.

Un abrazo querida mía

virgi dijo...

Querida Marichuy, cuando leí "Bajo el volcán", me impresionó no sabes cuánto. Ya antes deseaba conocer algunos lugares de México por sus belleza, pero con esa lectura me llegó algo del alma mexicana. Y la encontré de lo más atractiva.
Ciertamente, ahora, la muerte de los indefensos ya no es la misma muerte. Es triste lo que nos cuentas, lo que llega hasta aquí y seguro, mucho más, vivirlo sin remedio.
Un abrazo y una sonrisa para esa abuela tan encantadora que poco a poco vamos conociendo.

Curiyú dijo...

Lo poco que leo sobre la realidad de México me parece terrible. Tanto como haber leído a Rulfo en algún tiempo. Terrible.
Murámonos de amor y dejémonos de joder con tanta sangre derramada.
Beso total.

marichuy dijo...

Karla

Eso es lo más triste que ahora la broma recurrente, en prensa y redes sociales sea:

"¿para qué festejar el día de muertos el 2 de noviembre, si desde que llegó Felipe Calderón a la Presidencia es día de muertos un día sí y otro también?

Gracias por tu visita

Un beso

marichuy dijo...

Querida Abuela

De acuerdo: primero hay que vivir el amor intensamente, al punto de querer morir de él. O morir haciendo el amor. Muerte ideal. Dicen.

Un abrazo

marichuy dijo...

Clarice querida

Pues sí. Yo debo confesar que de todas las festividades mexicanas, mi favorita siempre fue esta del día de muertos, Por alguna razón los cementerios siempre me han fascinado. Aún ahora me gusta, pero ahora, en este aciago 2010, mi percepción festiva y melancólica gozosa se ha ensombrecido. Triste.

Morir de amor. Qué mejor muerte?

Un abrazo

marichuy dijo...

Jolie

La vida debería, me parece, seguir siendo algo parecido a una celebración. Quizá no todo el tiempo, pero eso debería ser. Como un Derecho Humano Básico.

marichuy dijo...

Querida Susana

Supongo depende de cómo se acostumbrara en tu casa. En la mía, en la casa de mi abuela, el 2 de noviembre no era triste; todo lo contrario. No sólo por las Ofrendas a los muertos que tanto me gustaban; también por la vista al cementerio, toda una experiencia. Pero te entiendo: a veces, el dolor por la perdida de un ser querido es tal que no deja lugar para costumbres cuasi paganas.

Un abrazo

marichuy dijo...

Querida Virgi

Lo más triste, me temo, será que un buen día los mexicanos nos despertemos acostumbrados a las matazones. Que lleguemos al punto de ya no sentir horror, ni tristeza, rabia, ante esto.

Gracias por el abrazo y la sonrisa para la Abuela, quien seguro me diría que soy demasiado intensa y dramática.

Un beso

marichuy dijo...

"Murámonos de amor y dejémonos de joder con tanta sangre derramada"

Curiyú

Amén

Beso de vuelta.

Ju dijo...

Muero de ganas :) de pasar un Dia de los muertos por allá. Por aquí la muerte es esa señora solemne, oscura y triste, alejada de cualquier colorismo y celebración. Qué celebración tan extraña la de Uds.!!!

Aunque con lo que contás Marichú, de los "daños colaterales", la cosa está más negra de lo que parece...

un Abrazo.

Stanley Kowalski dijo...

Me sorprende tu post. Todos los posteos de amigos mexicanos que he leído, me hablan de fiestas, calaveras, muñecos que se comen y toda algarabía. Obviamente te creo, pero no sabía que los civiles son asesinados por militares. Aquí muere mucha gente por la inseguridad, pero por balas de los delincuentes, que ahora, aunque no te roben te matan igual. Veo que padecemos de lo mismo, las balas matan, sean de quien sean.

Muchas gracias por tu visita.

BESOTES MI QUERIDA AMIGA!

Doctor Gurma dijo...

Apoyo tu moción, si de igual manera moriremos, mejor morir de amor. No obstante tengamos todos los días diálogo y noticias al respecto de la muerte. La muerte más dolorosa es la del áinimo. Salud, amor y vida adoradísima y admiradísima!

P.S. Y en mi caso la muerte siempre es jolgorio, en el panteón en la ofrenda y casi todos los días que la pienso

tnf25 dijo...

Me parece acertada y desde ahora acepto tu propuesta… un abrazo!

malbicho dijo...

pues morir de amor chance, de desamor... ahí la cosa no es tan grata

marichuy dijo...

Jules

En Michoacán, tal vez, sea donde más bella se observa y conserva esta celebración mortuoria. Concretamente en la Isla de Janitzio. Fuera de ahí y muy cerca de la ciudad de México, en Mixquic, la celebración es muy grata también.

Sobre lo demás, pues qué le digo. Que la situación no es grata y que no se avizora, en el corto plazo, una mejora sustancial.

Un abrazo

marichuy dijo...

Stanley

La celebración del dos de noviembre no se ha cancelado (no quise decir eso; creo que no lo dije). Seguimos comiendo pan de muerto, y decorando calaveras. Pero eso no cambia la situación real; tampoco oculta que este año, en especial, la celebración haya sido menos festiva y más mortuoria. Este año, por ejemplo, se levantaron ofrendas en memoria de los Migrantes asesinados en Tamaulipas, así como de otras víctimas de esta insensata guerra. No obstante tienes razón: no faltan quienes, quizá como protección, prefiere no mirar la realidad, fingir quenada pasa. En pocas palabras, celebrar así como proponía la cantante Susana Zabaleta:

"Divirtámonos esta noche como si nada: como si no hubiera matazones, como si ya no estuviera Felipe Calderón".

Besos

marichuy dijo...

Doctor

Así es: si de todas formas hemos de morir, que sea de amor.

Besos

marichuy dijo...

Toño

Ya quedamos, entonces.

Abrazo

marichuy dijo...

Bichi

Y lo cierto es que en la realidad, cruda, pura y dura, de lo que más se muere es de desamor.

Tessitore di Sogno dijo...

Adorada, adorada, adoradísima.
De toda la podredumbre que rodea a este tema, de toda la rabia y la impotencia, la impunidad, hoy prefiero rescatar ese mujerón bárbaro que mencionas por ahí: La Zabaleta. Una vez la vi en el festival del centro histórico de mi ciudad, con el canon de Pachelbel acompañándola y una noche fría y hermosa de telón.
Ahora leí que a finales de mes dará un concierto. Mágico.
Esa noche, hicimos un ritual pagano con copal, frutas y meditaciones. Escribimos en un papel todo lo que queremos desprendernos, para luego quemarlo en un caldero. Porque esta fecha es de muerte y renacimiento.
Para ti hoy traigo un roble fuerte e inmenso, para que descalces tus pies y te abraces a él.
Gracias por el mensaje, Marichuy. Me siento rojo como tomatito e inflado como guajolote por el gran detalle.
Besootototee

Cuentos Bajo Pedido ¿Y tu nieve de qué la quieres? dijo...

Los muertos de injusticia me paralizan, las muertas de Juárez, los niños de la guardería ABC, etc. A ellos qué les decimos? Cómo los honramos? Cómo dignificamos su partida???

Saludos

Ju dijo...

Marichú,

Voy a desentonar con los comentarios de este post, sólo pasé x aquí para decir que amé La fille sur le pont...que conocí por estos pagos!!

Me gustó muchísimo, mucho mucho.

;)

marichuy dijo...

Querido Tessitore

No se diga más. Y gracias por el "regalo". Te dejo a Susana:

"Divirtámonos esta noche como si nada: como si no hubiera matazones, como si ya no estuviera Felipe Calderón". Impagable.

Besos

José dijo...

Hoy cierro mis ojos y mi corazón a tu primer y tercer parrafo. Me quedo un sinfin de veces con el día de muertos de tu abuela, con sus olores, colores y sabores.
Y es que aunque en mi juventud (aún mucho más lejana que la tuya, tu aún estas en ella), en la violencia de mi barrio, también había muertos, incluso vi morir a algunos amigos y más de una vez una arma apunto a mi cabeza. Hoy todo es superado, irracional y dantesco. Y no quiero que el miedo atenace mi espíritu.

Un abrazo

Ps.Un escrito erótico tuyo sería un aire fresco. Por fas, animate. jejeje.

MauVenom dijo...

Estoy totalemente de acuerdo contigo, de hecho me ha gustado mucho tu post lleno de nostalgia y tradición, de pasados

pero quizá, justamente por estos 30 mil muertos que a nadie parecen importar... quizá eso le de un nuevo sentido a nuestra festividad y debamos porner una velita más, quizá hoy tenga otro sentido observar la festividad

es mi fiesta favorita, el resto no me importan mucho (o nada) pero el Día de Muertos es mi fascinación.

Besos

marichuy dijo...

Cuentista

Todos los muertos, daños colaterales de esta estúpida guerra, duelen. En cuanto a la muerte de los 49 niños en la guardería de Sonora, ni qué decir. No hay ofrenda, rezo, ni monumento que borre tamaña infamia.

Abrazos

marichuy dijo...

Jules

Qué gusto me da. "La fille sur le pont" me parece un gra film. De lo mejor de los 90's.

Abrazos

marichuy dijo...

José

La última parte de tu comentario me inspiró un tweet:

Un escrito erótico tuyo, bastará para sanar mi espíritu.

Abrazos

marichuy dijo...

Mau

Creo que ya habíamos hablado de nuestra coincidencia: también es mi festividad favorita.

En mi micro ofrenda:

Una veladora para mi Abuela, una para Uriel y una tercera para este daño colateral llamado México.

Abrazo

Gonzinko dijo...

Es que el AK47 nos hace sufrir menos que el amor. Igual apoyo tu teoria, quizas por eso de que el amor es mas fuerte

Jorge Llaguno dijo...

El México de hoy es una triste parodia, de la parodia que era antes. El México de hoy es una mala película de horror. Pero sigue siendo el lugar donde hacemos nuestras vidas y donde nos enamoramos y desenamoramos.

Existen por ahí blogs que siguen día a día esta "guerra" contra el narco. Que cifran las atrocidades. Sí, a veces son balas perdidas. Sí, a veces son disparos equivocados de policías y militares. Pero no te engañes. Nada hay como el horror de un cuasi adolescente, sin pasado ni futuro, decidido a tratarte como a un bisteck, tan sólo por dos o tres mil pesos.

No sólo es horrible lo que estos niños-psicópatas son capaces de hacer. Es más horrible que nuestra misma sociedad es el caldo de cultivo en el que se gestan... La era de los zombies ha llegado. No comen cerebros... aún, pero poco les falta.

Demonios, yo también añoro los días de muertos de antaño...

G.

Ju dijo...

Otra vez desentono :) pero creo que le va a gustar:

http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/rosario/14-26061-2010-11-06.html

Saludos sabatinos!

LUIS TORRES dijo...

creo ke no se puede hacer la guerra a un sustantivo "la guerra al terrorismo" "la guerra al narcotrafico" etc, las guerras se hacen entre naciones, entre pueblos o entre personas. mas no entre sustantivos como el terrorismo y el narcotrafico, es una "guerra" qu vamos a perder con su consiguiente miles de muertos regados por los suelos, hasta aca vienen las noticias de muertos por el narcotrafico de mexico, triste realidad ke no acabara si no se hace un reordenamiento social, quiero decir desde la familia,(si no hay drogadictos no hay quien los venda) y logico leglizar las drogas para que el estado sea el unico que las pueda vender y esas cosas...

el dia de los muertos tambien se celebra poor aca muy efusivamente, las visitas a los cementerios con banda y botellas de cervesa es una tradicion muy profunda en el interior del Peru.

Saludos

marichuy dijo...

Gotzinko

Visto así, tienes razón. Por otra parte, podrías darle un plomazo (o varios) a un mal amor... en el sentido metafórico desde luego.

Saludos

marichuy dijo...

Jorge

Eso de los adolescente contratados para matar, carne de cañón desechable, empleados fácilmente sustituibles, es aterrador. ¿Leíste, viste, Gomorra? Me acuerdo del par de jovencitos que son contratados para matar a un rival mafioso, quienes al primer fallo son plomeados. Y más triste todavía, Teo, ese niño de doce años ejerciéndola de narcomenudista, de delator, vendiendo a su vecina y amiga por unos euros. Tristísimo. Y nada lejano al México de hoy.

Abrazos

marichuy dijo...

Jules

Muy bueno. Gracias.

Abracito

marichuy dijo...

Así es mi querido Luis: mientras no se trabaje en el reordenamiento social, mientras no se modifiquen políticas sociales y estrategias económicas, matazones irán y vendrán, pero nada de fondo cambiará... salvo el ahondamiento de la crisis, de la descomposición social.

No sabía que en Perú también celebraban así el día de muertos. Qué bien saberlo.

Saludos