Oscar Wilde [Dublín, 16 de octubre de 1854 - París, 30 de noviembre de 1900]
Matan lo que Aman
Y todos los hombres matan lo que aman,
que lo oiga todo el mundo,
unos lo hacen con una mirada amarga,
otros con una palabra zalamera;
el cobarde con un beso,
¡El valiente con una espada!
Me gustan los hombres con futuro y las mujeres con pasado.
Oscar Wilde
Hoy se cumplen 153 años del nacimiento de uno de mis irlandeses favoritos, Oscar Wilde (además, si he de creer en los astros, el ilustre dublinés y esta humilde mortal compartimos signo zodiacal, ambos nacidos bajo el signo de Libra).
Poeta, ensayista, novelista y dramaturgo, Mr. Wilde estudió en el célebre Trinity College de Dublín y posteriormente, en la no menos célebre Oxford University, de donde se graduó con honores a los 24 años. Entre sus obras más famosas, tanto de poesía, novela, ensayo, como de teatro, se encuentran “Poemas”, 1881; El fantasma de Canterville, 1887; El retrato de Dorian Gray, 1891; El abanico de Lady Windermere, 1892; Una mujer sin importancia, 1893; La importancia de llamarse Ernesto, 1895; y La balada de la cárcel de Reading, de 1898, escrita a raíz de su encierro en la cárcel (no tan desgarradora como “Una temporada en el Infierno” de Arthur Rimbaud, pero algo semejante)
En la Inglaterra del siglo XIX, donde se vivían tiempos de vicios privados y virtudes públicas, Wilde se distinguió por escandalizar a la conservadora y gazmoña sociedad victoriana, a la que no pocas veces hizo alusión en sus ingeniosos escritos, plenos de agudeza, ironía y humor mordaz; pero sobre todo, con su desafiante y trasgresor comportamiento. En 1895, dueño de una respetable fama y prestigio en el medio literario inglés, Oscar debió enfrentar uno de los más famosos y ominosos juicios de la época, como consecuencia de la demanda por sodomía que interpuso en su contra el poderoso e influyente Marqués de Queensberry, quien no soportó que el escritor hubiera mantenido relaciones sexuales con su hijo, Lord Alfred Douglas,conocido como Bosie. Al declararse culpable, Oscar, fue condenado a dos años de trabajos forzados en la cárcel (según la leyenda, ese joven aristócrata fue el gran amor de su vida). Siempre he pensado que si el joven amante, en lugar de ser hijo de un poderoso e influyente aristócrata, hubiese sido hijo de cualquier plebeyo, las consecuencias hubiesen sido muy distintas.
"En el mundo común de los hechos, los malos no son castigados, ni los buenos recompensados. El éxito se lo llevan los fuertes y el fracaso los débiles. Eso es todo." Oscar Wilde

Al salir de prisión, solo, minado en su salud y en su espíritu; desprestigiado y señalado por la hipócrita sociedad inglesa, Oscar abandonó el país y se instaló definitivamente en Paris bajo el nombre de Sebastian Melmoth. Allí falleció el 30 de noviembre de 1900 y está enterrado en el célebre panteón de Père Lachaise.
Su vida, como de novela, ha interesado a los realizadores cinematográficos, aunque no tanto como sus obras, las cuales han sido llevadas al cine en diversas ocasiones:
EL ABANICO DE LADY WINDERMERE (1925) de Ernst Lubitsch.
EL FANTASMA DE CANTERVILLE (1944) de Jules Dassin..
EL RETRATO DE DORIAN GRAY (1945) de Albert Lewin.
UN MARIDO IDEAL (1947) de Alexander Korda.
EL ABANICO DE LADY WINDERMERE (1949) de Otto Preminger.
LA IMPORTANCIA DE LLAMARSE ERNESTO (1952) de Anthony Asquith.
SALOMÉ (1953) de William Dieterle.
THE TRIALS OF OSCAR WILDE (1960) de Ken Hughes.(sobre el proceso legal seguido contra Wilde por su relación homosexual con Bosie).
OSCAR WILDE (1960) de Gregory Ratoff..
SALOMÉ (1985) de Claude D'Anna.
SALOME'S LAST DANCE (1988) de Ken Russell.
WILDE, de 1997, dirigido por Brian Gilbert, interpretado entre otros por Stephen Fry, como Oscar Wilde; Jude Law, como su joven amante Lord Alfred Douglas, conocido como Bosie, quien se supone fue más grande amor de su vida; Vanessa Redgrave, Jennifer Ehle, Gemma Jones, Judy Parfitt, Michael Sheen, Zöe Wanamaker, Tom Wilkinson, Orlando Bloom.
UN MARIDO IDEAL (1999) de Oliver Parker. Adaptación del título homónimo de Oscar Wilde con Rupert Everett como principal estrella del film. Julianne Moore, Cate Blanchett y Minnie Driver.
LA IMPORTANCIA DE LLAMARSE ERNESTO (2002) de Oliver Parker, con Rupert Everett, quien también había protagonizado "Un marido ideal", Colin Firth, Reese Witherspoon, Frances O'Connor y Judi Dench.