escribir

Escribir: tratar de retener algo meticulosamente, de conseguir que algo sobreviva; arrancar unas migajas precisas al vacío que se excava continuamente, dejar en alguna parte un surco, un rastro, una marca o algunos signos.[Georges Perec]

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junio 25, 2008

Mua, mua, mua… con el alma y con mucho sabor

Hay momentos en que el alma más serena, la más dueña de sí misma, se abandona a violencias que le exigen las potencias subalternas de la imaginación.
Alexandre Dumas

Yo no sabría decir con exactitud si mi alma es la más serena, la más dueña de sí misma; pero casi podría aventurar que no es tal. Pero tampoco violenta, creo; en todo caso se mueve más hacia la intensidad… aunque no siempre. Eventualmente he llegado a sentir que mi alma se queda como en pausa. No. No en pausa, más bien como en piloto automático. Y en esas ocasiones, contadas pero no por ello menos indeseables, las cosas que hago, únicamente las hago porque tengo que hacerlas, porque no me queda de otra. Muy triste, pero así es. No hay nada mejor que hacer todo poniendo en ello el alma; se disfruta más, se goza haciendo las cosas, uno se siente mejor, no pesa hacer nada por arduo que sea. Pero no siempre puede ser así.

Supongo que es como besar. Ca dépend pero no se besa siempre con las mismas ganas… a la misma persona; o no siempre se tienen ganas de besarla. Ya no se diga besar a personas, conocidos, que no son ni sus familiares ni sus amigos. Besos sociales, se les llama y son terribles, pero no siempre se pueden evitar. No resulta fácil rechazar el ósculo que algún conocido intenta darnos como saludo o como despedida… delante de todo mundo, sin quedar como un grosero, así que se aguantan el deseo de evadirlo y va el muac al aire… aunque salga más falso que una moneda de tres pesos. Y ya no sabe que es peor, si ser grosero o ser hipócrita.


Caray, con lo bonito, agradable y rico que es besar… y tener que andar simulando hasta en eso. Debería estar contraindicado dar besos desganados, insípidos o forzados. Mejor no besar y san se acabó. Aunque no siempre se pueda besar “con toda el alma”, eso que no quita que se bese con ganas, con cariño, con emoción; o con muuuchas ganas, muuucho cariño, muuucha emoción… con mucho sabor. Con eso de que ahora hay saborizantes artificiales hasta para los besos, imagino que uno puede comprarse o comprarle a su pareja (o mejor, traerlo en la bolsa… por si acaso, nunca se sabe cuando pueden necesitarse ciertos adminículos), una barra de su sabor preferido para darse una pasadita antes de… y a besar con mucho sabor se ha dicho. Medio artificioso me parece esto, pero resulta que a muchas personas le gusta. De no ser así, el mercado no ofrecería tanta variedad de sabores: fresa, kivi, menta fresca, moras, cítricos, cereza, chocolate, caramelo, miel, anís, canela, a distintos licores (a mi se me antojó un grand marnier… nomás porque hace frío) y un sinfín de sabores más que honestamente desconozco. ¿Y habrá labiales que provoquen ganas de besar; algo así como el equivalente a las drogas estimulantes? Sería interesante conocerlas; mera curiosidad científica, por supuesto.

Pero hay otras variedades de besos que quizá –todavía- no tengan sucedáneos artificiales: castos, delicados, dulces, empalagosos, intensos, tiernos, cariñosos, amorosos, apasionados, furiosos, quemantes, gélidos, insulsos (como café descafeínalo, se me figuran estos), besos que matan y besos que dan vida (como el de la bella durmiente, supongo), besos con sabor a olvido y besos con sabor a mentira; besitos, besos y besotes, etc.

Uf, creo que necesito hacer un Diplomado en besos… porque me falta conocer cientos de arquetipos; mejor aquí paro… dejo la palabra a mis amables visitantes… ilústrenme por favor

Lo que si me queda claro sin necesidad de ningún diplomado, es que un buen beso, un beso dado y compartido con ganas, no necesita de saborizantes artificiales; un gran beso, un beso así, no tiene precio…
… y para todo lo demás está MasterCard…


Y sin embargo... me envenenan los besos que no he dado. Joaquín Sabina [Hugo Benitez, mil gracias]