escribir

Escribir: tratar de retener algo meticulosamente, de conseguir que algo sobreviva; arrancar unas migajas precisas al vacío que se excava continuamente, dejar en alguna parte un surco, un rastro, una marca o algunos signos.[Georges Perec]

agosto 25, 2013

heli

fotograma de Heli

Por fin vi «Heli», el film del cineasta mexicano Amat Escalante que escandalizó a buena parte del público en el pasado Festival de Cannes. Muchas cosas por decir, quizá ninguna novedosa. A estas alturas de la descomposición social mexicana, cuando se han rebasado los 100 mil muertos (más de 120 mil sólo en el gobierno de Felipe Calderón) de la «guerra contra el narco», cualquier cosa que diga sonará a cliché. No obstante, ayer, mientras veía la escena que tanta polémica ha causado, pensaba en que quizá más que su crudeza lo que debería provocar horror es saber que, aunque sea un film, lo que ahí se ve no es ficticio. Basta leer las noticias en periódicos mexicanos en los pocos que aún dan cuenta de ello, pues el actual gobierno priista cree que si se ocultan las atrocidades de la narcoguerra es como si no pasaran— para saber que lo que Amat Escalante retrata en su film es parte de la realidad mexicana. Se escandalizan por «Heli», cuya violencia es más latente y sintomática que gráfica, mientras se deleitan con la violencia gratuita y bien retratada que inunda los films de Tarantino. Cierto, casi todos quisiéramos vivir en un mundo de caramelo como el que dicen nuestros gobernantes. Quizá por eso da horror saber que fuera de los idílicos países que ellos dibujan… sólo habita la realidad. Una más cruda y atroz que la de cualquier película violenta, sea de Tarantino o de Nicolas Winding Refn. Lo que horroriza es saber que es real, que sucede cerca de uno, no la violencia en sí.

A mí, más que la escena de tortura (cruda, sí), lo que en verdad me causó desazón fue la impasibilidad ahí retratada: la de los niños que pueden contemplar la tortura de un hombre mientras manipulan un violento videojuego, la del hombre que filma esa atrocidad excitado por la posibilidad de verlo pronto en youtube, o la de una mujer que prepara la comida en el cuarto de al lado y de vez en cuando se asoma a ver el espectáculo. Terrible saber que la violencia ha llegado a un punto, y se nos ha vuelto tan cotidiana, en que ya nada pueda conmovernos. Eso sí es para llorar. Eso y la inconsciencia del mal: gente que actúa sin estar plenamente consciente del significado de sus actos. Un hombre colaboró con los corruptos milicos que secuestraron a una adolescente y, al mismo tiempo, es devoto de un programa religioso donde se lee la biblia. Una secuencia tan buena como terrible y de una ironía sumamente cruel: cuando todo está podrido, no hay religión, dios o biblia que te salve…


***

12 comentarios:

Darío dijo...

A mi me había pasado con Irreversible, que me parecía que la escena de la violación estaba de más. Pero después caí en el argumento que exponés. El tema es no "ver" esa violencia, pero, subrepticiamente, apoyarla. Como acá también se apoyó a los milicos que torturaron, desaparecieron y mataron. Y después, los mismos pacatos se horrorizan ante una película como Garage Olimpo.
Vamos por Heli, creo que merece ser vista. México me conmueve, de verdad. Acabo de leer La región más transparente, por supuesto, no puedo dejar de asimilar esa violencia política a la de toda nuestra América.
Pero, como se dice ahí, en algún momento, alguien deberá pagar por todos esos muertos.
Un abrazo.

Karol Arcique dijo...

Y se siguen acumulando más, muchos más...Habrá que verla, aun con toda su crudeza.

Saludos!

Cuentos Bajo Pedido ¿Y tu nieve de qué la quieres? dijo...

No la he visto pero entiendo la tragedia de que no sea ficción

marichuy dijo...

Darío

Poco antes de morir [una muerte que creo no esperaba tan pronto] Carlos Fuentes dio una larga entrevista en la cual expresaba su desazón por la violencia que vive México. No obstante, dejaba entrever un poco de esperanza. Esperanza en que la juventud pudiera revertir eso. Tristemente, al menos por ahora, no comparto esa esperanza. No veo la forma en cómo saldremos de esto en el corto plazo. La violencia, la espiral de la barbarie como atinadamente la llamó Le Monde hace un año, no parece poder detenerse tan fácil.

Un abrazo

marichuy dijo...

Cuentos Bao Pedido

Así es: la verdadera tragedia es saber que lo que vemos en la pantalla no es ficción.

marichuy dijo...

Karol

Más los que ni siquiera sabemos.

Saludos

virgi dijo...

Impresionante lo que cuentas y lo tremendo de nosotros es que nos duele verlo en el cine sin preocuparnos que está más cerca de lo que creemos.
Me gustaría verla, pero a estas islillas no vendrá.
Besitos, querida Marichuy

Clarice Baricco dijo...

Yo salí con dolor de cabeza y pensar que es la realidad.

Abrazos fuertes.

Julio Flomar dijo...

Qué pinche está todo en el país para que un film de ficción tan cruento sea apenas un retrato de lo que es también México. Quizá no sea exactamente nuestra Ciudad de México pero lo que Escalante muestra es esa cara de México real que entre tantas ficciones de noticieros televisivos y malos periódicos parece no existir para el resto de los mexicanos.
Me ha tocado conocer varias personas que les sorprende porque les parece exagerada, incluso absurda. A mí también me parece absurda pero por una distinta razón, ellos al ver esta ficción creen que eso no es posible, yo creo que lo absurdo es que haya tantas historias como las de Heli no ficticias y crean que en la realidad del país son imposibles. En fin, allá ellos. 
La secuencia final, esa unión de Amor-Muerte (o más bien Amor/Estragos de la violencia) para mí vale todo el film. Y ya. 

Un beso, Julio. 

marichuy dijo...

Julio

Tienes razón: lo verdaderamente terrible, y absurdo, es que haya tanta gente ofendida por lo mal que nos deja como país la violencia de Heli, como si esta fuera un invento o calumnia. Digo yo, ¿pues en qué país creen que viven?

Un beso

Gabriel Altamirano dijo...

Pero es que no han entendido nada, Mexico esta dividido, como en la época de los cristeros, esa vena que exploró Elena Garro y que no se ha vuelto a tocar desde entonces. Somos el jamón dentro del sándwich global de la droga. La guerra de Calderón fue no quijotesta sino estúpida. Sin embargo el país del norte (baja California sonora y anexas con anhelos separatistas) no ha notado que la izquierda existe, es decir que hay otras formas de vida, pero vamos!!! Ni siquiera hay librerias , te lo digo con conocimiento de causa ya que vivo aquí y no hay un pinche libro en kilómetros a la redonda, como esperar que conozcan cono yo la historia y mitología griegas que es ínfima, pero bueno el pais esta así pero el df vive esta peor vive en ombligolandia, donde creen que lo peor que les paso fue Mancera, pero diablos mejor sigo tomando tranquilo que se me calienta la cerveza y eso ni en el noveno círculo de Dante se perdona. caput

marichuy dijo...

Gabriel

Lo terrible del DF es nuestro egoísmo: lo más reprochable, al menos mediáticamente, a Mancera ha sido el conflicto magisterial, es decir los problemas de vialidad que ha ocasionado. Y la gente en su infinito egoísmo y cerrazón reclama a Mancera como si no supieran que el responsable de este conflicto es el gobierno federal. Digo, en vez de reclamar a Mancera por cosas imputables a su administración, lo hacen por algo que deberían cuestionar a Peña y su inútil secretario de Educación. En fin, así nuestro ombliguismo: México puede estarse yendo al carajo, pero mientras podamos circular sobre Paseo de la Regorma.. nos tiene sin cuidado.

Salud