escribir

Escribir: tratar de retener algo meticulosamente, de conseguir que algo sobreviva; arrancar unas migajas precisas al vacío que se excava continuamente, dejar en alguna parte un surco, un rastro, una marca o algunos signos.[Georges Perec]

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agosto 10, 2008

Lleve la oferta, la promoción

"El pasado y el presente solamente son medio para nosotros: el futuro es siempre nuestro fin. Por eso nunca vivimos realmente, sino que esperamos vivir. Alucinados siempre por esta esperanza de ser felices algún día, es inevitable que no lo seamos nunca." [Blaise Pascal]

Hace unos días Hugo sugería que se vendieran pastillas de la felicidad, quizá no tanto para tomarlas nosotros mismos, sino para obsequiarlas los seres que estimamos y que al parecer, en ocasiones las necesitan tanto o más. Desde luego que no se refería al Prozac, ese medicamento que se supone alivia la depresión y proporciona una euforia o dicha... efímera; pero el cual, según recientes investigaciones de científicos británicos, no es tan bueno como se creía [Inútiles, el Prozac y otras “píldoras de la felicidad” - ].

Mientras leo un articulo publicado hace unos tres años, en donde se habla del mercado de la felicidad y se hace una semblanza de los distintos productos que prometen dicha... al gusto del cliente, pienso que esos productos vendrían a ser el vulgar equivalente de las píldoras sugeridas por Hugo. La oferta es variada: tónicos, ungüentos y pastillas para eliminar las arrugas faciales; aparatos, y fórmulas alimenticias que prometen transformar la silueta menos estética... en una escultural; pasando por cuestiones más espirituales como los escritos de Paulo Coello, o el excelso libro de la Secretaria de Educación, (Josefina Vázquez Mota) “Dios mío, hazme viuda por favor”. Desde luego también hay mercaderes en el campo de la astrología y el esoterismo, por ejemplo el inenarrable Walter Mercado –inenarrable porque bien a bien no se sabe si es un hombre, una mujer... o todo lo contrario- o la Madame Zazu; ambos, mediante sus “poderes síquicos”, nos cambiarán la vida, ya sea provocando que ganemos la lotería, encontremos el trabajo de nuestros sueños o bien, que sepamos quien es el fulano o la fulana, con la que nuestra pareja nos engaña –Marichuy tiene serias dudas de que saber esto último nos proporcione felicidad, pero bueno.

Y por supuesto que en estos tiempos de mercadotecnia globalizadora... la religión no podía faltar como panacea para acceder a la felicidad y para ello, el mercado pone a nuestra disposición ofertas religiosas diversas, por ejemplo el adentrarnos en el conocimiento y aprendizaje de la Teología de la Prosperidad; o quizá por su más fácil acceso [los cursos de la Teología de la Prosperidad no son gratis], está el conocido reality show “Pare de sufrir”, producido por una empresa brasileña y que al parecer tiene un creciente número de adeptos. Y es que nada tan exitoso como lucrar con las esperanzas y los sueños de los seres urgidos de promesas y de ilusiones... y que mejor que hacerlo en el nombre de Dios.

La oferta es infinitamente más extensa y cada día surgen nuevos productos que prometen la dicha, porque como en los IPod, computadores y demás adminículos de la alta tecnología, lo que hoy está in, mañana ya es démodé... pero no hay porque preocuparse pues siempre habrá un buen samaratino mercadólogo que se las ingeniará para ofrecernos nuevas panaceas... porque, como dijo el sabio Miguel Ángel Cornejo: no es feliz... el que no quiere...

Y mientras en pleno siglo XXI los mercaderes de la felicidad se inventan nuevos chunches para timar, perdón, para auxiliar a la población urgida de esperanzas...
Blaise Pascal lo tenía tan claro desde hace cuatrocientos años: no hay que esperar a vivir... hay que hacerlo... y eso no es consejo de autoayuda... quizá por eso nadie hacemos caso de las sabias palabras de ese prodigioso matemático y filósofo francés.

Pero para un momento feliz... la extraordinaria voz y estilo de la cantante alemana Ute Lemper... como arrancada del cabaret berlinés de los años 40's del siglo pasado...

Ute Lemper in Paris- Youkali-tango (Weill)