Pues ya salieron algunas crítcas en medios extranjeros (europeos) sobre Luz Silenciosa de Carlos Reygadas, en general son buenas. Aunque a mí, debo confesar, cada que un crítco le pone estrellita aun filme (en el festival de Cannes), es segurito que ese no obtendrá ningún premio (todavía no olvido los 22 minutos de apalusos a El laberinto del Fauno, así como las espléndidas reseñas en la prensa francesa y todo para que ni un cacahuate ganara. Como sea, es bueno que un periódico de otro país le dedique buenos comentarios a un filme mexicano, toda vez que ahi no hay patrioterismos, ni cursis nacionalismos. Esta es una buena reseña en el rotativo galo Liberation Carlos Reygadas a vu la lumière Entre mas comentarios favorables leo, más lejana la posibilidad de que obtenga algún premio la cinta de Carlos Reygadas, Luz Silenciosa. Siempre he pensado que el Jurado tradicionalmente va a contracorriente de las opiniones de críticos, prensa y público. Pero como sea, no deja de ser bueno que haya causado una impresión buena y sobre todo no ha pasado desapercibida para casi nadie allá en Cannes.Le Web de l’Humanité: À n’avoir que toi d’horizon... - Article paru le 23 mai 2007
En cuanto a los trabajos de Quentin Tarantino y Julian Schnabel, transcribo la reseña del mexicano Leonardo García Tsao -ácido y anticomplaciente, como es su costumbre-. Debo aceptar que me encantaron sus frases poniéndole una tupida a Tarantino; aunque a Schnabel le concede una opinión algo mejor.
Le scaphandre et le papillon. Ha demostrado una ligera mejoría del pintor neoyorquino Julian Schnabel como cineasta. Aunque Schnabel sí logra colocarnos en la angustiada perspectiva del personaje -al inicio, todo se narra desde su punto de vista subjetivo- es menos afortunado cuando ilustra recuerdos y fantasías de una manera demasiado prosaica. De todos modos, se agradece que no se haya adoptado un tono edificante, tipo Mar adentro, ni se pretenda convertir a Bauby en un santo seglar.
Con Death Proofen, se exhibe la total decadencia de Quentin Tarantino; en la pelicula combina la persecución por carretera, tipo Carrera contra el destino, con las aventuras violentas de un trío de nalgonas. Resulta deprimente comprobar cómo el autor que parecía reinventar el cine negro hace 15 años con Perros de reserva, se ha reducido a una desgastada calca de sí mismo. Ya ni sus diálogos son ingeniosos pero Tarantino insiste en dedicar la mayor parte del metraje (con una media hora adicional en esta versión), a burdos intercambios libremente aderezados con los reiterativos bitch, nigger y motherfucker de su preferencia. Y remata el buen García Tsao con esta joyita criticona:
"La próxima vez que Tarantino y cómplices que lo acompañan quieran recrear sus placeres de la adolescencia, deberían limitarse a hacerlo en su recámara"