- Pido disculpas a mis amables visitantes por este post, las noticias ya son viejas, pero su caracter peliculesco e inverosimil me encantó
Peliculesco... atraco. Y yo que creía que en la civilizada Suiza; lugar donde aparentemente no pasa nada: no hay huelgas, ni disturbios callejeros -seguro que sus policías han de aburrirse un buen-, estas cosas de tan mal gusto no pasaban. O sea, cómo que a plena luz del día, la santa paz de un pequeño museo con apenas 15 visitantes, se ve violentada por tres ladrones armados y cubiertos con pasamontañas, quienes luego de someter a los guardias de seguridad (que en un descuido, de tan civilizados ni armas traían), se roban cuatro importantes pinturas impresionistas valoradas en 112 millones de euros (una bicoca, apenas $1792 millones de pesitos mexicanos), dejando a todo mundo con la boca abierta. Algo curioso, con todo y susto los testigos del atraco notaron que uno de los ladrones hablaba alemán con fuerte acento eslavo. Con eso ha bastado para que un funcionario de la policía suiza concluya: “dado que el impecable operativo fue efectuado con absoluta falta de ética y una técnica paramilitar casi milimétrica, es muy probable que los asaltantes sean ex miembros del ejército de algún país este-europeo”.
¿¿¿Absoluta falta de Ética??? ¿¿¿En un atraco??? Uy y si nos ponemos puritanos, el propietario original de los lienzos usurpados, tampoco podría presumir de mucha ética [el pequeño museo robado es propiedad de la Fundación Emil Georg Bührle, un controvertido industrial famoso por vender armamento antiaéreo al ejército nazi durante la segunda guerra mundial y también, por comprar masivamente y aprecios de regalo, obras de arte, algunas de las cuales, según las malas lenguas, formaban parte del botín que los nazis sustrajeron de museos franceses durante la ocupación].
Si todo ello no fuera suficiente para realizar el enésimo film sobre robos de arte -con más adrenalina que The Thomas Crown Affair (1999) y más gracia que Ocean's Twelve (2004)-- las declaraciones de Lukas Gloor, director de la institución cultural, completan el cariz peliculesco de este robo: “obras tan conocidas, son absolutamente invendibles en el mercado libre”
[o sea, no vayan a hacerse ilusiones de verlas en la próxima subasta de Christie’s, eh!!]; por lo que no descartó que el robo sea una suerte de "secuestro" y que en el futuro las ofrezcan a cambio de un rescate. Y luego no quieren que, en las películas, una termine del lado de los chicos malos.
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Entre el desenfreno y el pudor .- Supongo que nadie acude a un Carnaval - , sea Brasil, Venecia o el de Veracruz, en búsqueda de paz espiritual, ascetismo y oración. Para el mundo cristiano, el carnaval es justamente eso: la fiesta de la carne, una breve pausa durante la cual se sacian apetitos de todo tipo, incluyendo los carnales por supuesto, como preparación ante la entrada de la Cuaresma - época -diría mi abuela- propicia para la meditación y el recogimiento (sic).
Todos hemos visto las imágenes del famosísimo carnaval de Rio y creo que habremos notado que las guapas bailarinas nunca acuden precisamente muy tapaditas
Es por eso que no deja de llamar la atención el repentino pudor de los organizadores del carnaval carioca, quienes el martes último de carnaval (un día antes del miércoles de ceniza), molestos porque Vivianne Castro desfiló ataviada únicamente con penacho y collar, decidieron descalificar a su escuela de samba, degradándola a una especie de segunda división; algo que en Brasil debe ser tan catastrófico como ser eliminado en la Copa Mundial de Fútbol. Miss Castro, de 25 años y notables cualidades anatómicas, declaró a la Tv O’Globo sentirse muy apenada, pues este era su primer año de participación e ignoraba la cláusula alusiva a la prohibición de desfilar completamente desnudos… al parecer solo se acepta, el nivel demí