[Jacques Pérvert]
Como ya se habrán dado cuenta por mi entrada anterior, al gordo del traje rojo no lo quiero y solo porque estoy contra de la pena de muerte (sugerida recientemente por un par de impresentables políticos mexicanos, como medida punitiva ante la violencia y criminalidad en nuestro país; de ahí que haya colocado esa consigna que ven por aquí) y el asesinato, es que no lo mato de propia mano. Eso iría en contra de mis principios; así que solo le dí una aporreadita virtual. No obstante, si alguien tuviese la peregrina idea de mandar a Santa al otro mundo y aún en contra de mis principios, no seré yo quién para juzgar sus actos, menos para cuestionar sus razones... ya estaría de Dios como decía mi católica abuela, jeje.
Aclarado el punto y suponiendo que alguien de ustedes que no ande de vacaciones/fiestas, llegase a pasar por este sitio y leyera estas tonteras, quiero expresarles mi más sincera gratitud. Gracias a todos ustedes por haberme aguantado a lo largo del año 2008, pero sobre todo, gracias por tomarse el tiempo para leerme y comentar. En verdad se los agradezco mucho. Para mí, este fue un año blogueril muy enriquecedor pues me permitió "conocer" nuevos blogueros, encontrar nuevas "amistades virtuales", acceder a blogs estupendos y leer a magníficos escritores; tanto aquí en México, como en Sudamérica. Así pues, muchas gracias a todos ustedes por esta oportunidad... y una disculpa por este tonto no post.
Besitos y abrazotes
A, del blog Hedonista Yo? me hizo el favor de invitarme como colaboradora para su especial navideño "La muerte de Santa". Si les interesa, aquí está mi texto:
UPDATE Si tu eres de los que sufres la navidad, aquí una ayuda
1) Solamente una vez: No es la canción de Agustín Lara, es un mantra que hay que repetir cada vez que la cosa se pone complicada, difícil, aburrida, enfadosa o todo junto: solamente una vez al año, solamente una vez al año. La virtud de la Navidad una vez que pasa nos deja descansar 335 días de corridito [...] y lo mejor, durante once meses no volveremos a oír un solo villancico (la mejor prueba de que los villancicos son horrorosos es que nadie los toca entre enero y noviembre).
2) Sorriso e fuga: (en español, sonrisa y fuga). El manejo de la sonrisa es fundamental en épocas navideñas. Nadie acepta una cara que no denote felicidad en "las fiestas". Poner cara no digamos seria, simplemente normal, en estas épocas es sinónimo de frustración, desencanto, animadversión, desprecio. Puedes incluso ser calificado de descreído y ateo, lo cual, aunque sea cierto, es una flojera tener que discutir con quien no te importa ni le importas. Así que lo mejor es congelar la sonrisa (esto ha de practicarse en el espejo para asegurar que sea convincente) y fugar el pensamiento. Todo, hasta las celebraciones navideñas, tienen un lado positivo ¿cuándo tienes tiempo de pensar en tanta tontería sin que tú mismo te estés recriminando perder el tiempo en esas burradas?
El artículo completo aquí: Guía para sobrevivir la navidad, Diego Peterson Farah http://www.milenio.com/node/136503
