escribir

Escribir: tratar de retener algo meticulosamente, de conseguir que algo sobreviva; arrancar unas migajas precisas al vacío que se excava continuamente, dejar en alguna parte un surco, un rastro, una marca o algunos signos.[Georges Perec]

febrero 23, 2011

en la vida como en el cine


François Truffaut dijo alguna vez (y dijo bien, me parece) que todos teníamos una segunda profesión además de la 'oficial': ser críticos de algo. En su caso, obvio, se refería al cine, pero creo no exagerar al decir que ese afán de ejercer de críticos abarca casi cualquier expresión del ser humano, más allá del ámbito meramente artístico. Salvo contadas excepciones, todos le hacemos a la crítica política, mediática o de lo que se nos ponga enfrente: despotricamos contra los impresentables que cobran por mal dirigir los destinos de nuestros países, contra los tendenciosos y chafas conductores de noticieros de TV y Radio, contra los cronistas deportivos y contra un largo etc. Un afán más catártico que de otra índole, pues las más de las veces nuestro punto de vista tiene un aliento más visceral que razonado. El hombre, ya lo dijeron los griegos, es un ser político. Nos guste o no; lo neguemos o lo asumamos. Claro que de ahí a 'tener que' dedicarse a la política -o a su análisis- media una gran distancia. Pero lo cierto es que en tiempos globalizados y de vida virtual, resulta casi imposible sustraerse a los acontecimientos político-sociales que nos rodean. Sin ir más lejos, la revuelta en el Mundo Árabe que en estos días tiene a más de un gobierno (estadounidense, israelí y varios europeos) muy atento y a más de un romántico revolucionario (enclosetado o de ocasión) profundamente ilusionado. Y así, de la noche a la mañana han surgido cientos de entusiastas expertos en egiptología, al tiempo que los hipócritas gobiernos de occidente apenas vienen a descubrir que Mubarak y Kadhafi son un par de dictadores impresentables… cuando décadas atrás, desde siempre tal vez. Claro, nunca faltan los pesimistas (yo) que dudan de todo.

Y mientras el mundo árabe arde, la vida pasa y uno ve pasar la vida. Por deformaciones y aficiones personales, yo tiendo a verla como una sucesión de imágenes que discurren frente a mí (y también conmigo dentro) como si de un film se tratara. Film que se despliega, casi siempre, a una velocidad mayor de la que me gustaría; una suerte de película corrida en cámara veloz. Y tal vez me equivoco, pero he llegado a creer que no soy la única "rarita" que en ocasiones desearía tener el poder de detener el tiempo en determinados instantes o cuando menos tener acceso a un botoncito que aminorare la velocidad de recorrido de la película de su vida. Será que me gusta el cine y que así como hay escenas fílmicas que podría ver incesantemente sin hartarme, hay instantes vividos que me gustaría guardar por mucho tiempo o por lo menos disfrutar en cámara lenta para alargar, así sea ficticiamente, el tiempo de su disfrute.

Y como me gusta el cine, más de una vez he escrito uno que otro texto que  jugaba a la reseña fílmica. Nomás por el puro placer de poner en letra las emociones provocadas por alguna película. Eso fue antes. Hace tiempo que no lo hago. Cuando empecé a leer más y más reseñas fílmicas profesionales, una especie de inusitado pudor me invadió y me fui alejando de esa práctica, que tanto me gustaba (me gusta). Tantas películas buenas que vi el año pasado. Muchas dignas de mi frase robada a Emilio García Riera el cine es mejor que la vida… y ni así intenté escribir sobre ellas. Y hoy casi escribo sobre una que vi el fin de semana pasado. No la mejor película que haya visto últimamente, porque para empezar ni es película sino documental: Presunto culpable. La película, el documental mexicano del que todo mundo habla. Incluso más, tristemente, desde las columnas políticas que cinematográficas. Documental de no-ficción que pone en pantalla lo que todo mexicano medianamente informado sabe (o debería saber): que el Sistema de Justicia de este país es vergonzoso, miserable, burdo, impune, corrupto y un largo etcétera, amén de casi siempre injusto. Y lo hace de manera directa, simple, sin caer en chantajismos, lacrimogenería barata y demás tics acostumbrados. Y quizá lo mejor: el protagonista real de la historia, el presunto culpable, jamás se auto-victimiza.

En México NO basta ser inocente para ser libre. Porque en México –podríamos agregar- los fiscales no tienen que probar la culpabilidad, sino que los inculpados deben demostrar su inocencia y aun si la demuestran es posible que sean condenados por un crimen no cometido. Creo que este diálogo, breve y sencillo, resume mejor que toda mi palabrería el grado de inoperancia del Sistema de Justicia Mexicano:

"- ¿Por qué me acusa?, pregunta Toño (el presunto culpable) a la Fiscal.
- P'us porque es mi chamba, responde ella".




Imagen: fotograma de Presunto culpable:


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34 comentarios:

Jo dijo...

Mi marichuy deberías de escribir de esto también mas seguido porque lo haces muy bien. Ni un ápice he podido de colarme en una sala de cine en estas semanas pero seguro que deberé ir a ver esto que como bien dices el sistema de justicia de nuestro pais parece que solo funciona para unos... el seguimiento en las "investigaciones" pasan de una mano a otra opinión y todo se jode de pronto.

a veces parece que es un mundo tal en México que en un parpadeo alguien puede ser un delicuente y ser tratado como elpeor todo porque no alcanza el dinero que pague la libertad o el dereecho de demostrar ser inocente

marichuy dijo...

Jolie

Literalmente: en México en un parpadeo puedes pasar de ciudadano común a presunto culpable. Algunos, como el protagonista de del Docu, tienen suerte. Pero son los menos. La mayoría no.

le cid dijo...

Marichuy...

Que gusto leerte! Y sobre todo leer un texto fuerte, con fondo.

La inocencia y la culpabilidad a veces parecen ser lo mismo, y afortunadamente no es así. Aun si cada uno en nuestro fuerte interior sabemos de que lado estamos, es un rudo trabajo demostrarlo, incluso a uno mismo.

No puedo pensar en nada peor que de encontrarse uno mismo preso entre cuatro paredes sin poder gritar su inocencia, pero creo que es peor aun el estar libre y ser culpable, porque entonces tu prisión es la mentira misma que te permite deambular libremente por las calles. Pero estoy seguro de que tarde o temprano, tus actos te alcanzan.

Creo que siento admiración por los culpables que aceptan sus faltas, porque esto requiere una dosis suplementaria de agallas.

Mil gracias por este texto, mil gracias por regalarnos un nuevo post.

Bien a vous,

Un amie qui vous veux du bien...

Curiyú dijo...

Mierda! Tu país parece un recoveco del país de Kafka. Sí, ese de El Proceso.
Y en cuanto a la profesión de críticos te digo, los argentinos son los primeros, se la saben todas y son críticos en todos los ámbitos.
Pasa lo mismo por ahí?

tnf25 dijo...

La peli/documental no la he visto, asi que de ella no puedo opinar, pero del sistema de justicia, bueno que mas decir que es ineficiente, por todo lo que esta dentro, por todo lo que la rodea, un cambio radical es necesario pero estamos todos estorbando en ese proceso, llego la hoar de dejarnos de dramatismos disfrazados de causa humanitaria y modificar nuestro sistema judicial…que mas.

GAB dijo...

La conciencia crítica, no es para nada común en nuestro país Marichuy, asi que celebro que la ejerzas. No he visto el documental y al paso que voy (carga excesiva de trabajo, no necesito recordarte que se vienen encima las declaraciones anuales) la terminare rentando del blockbuster.

Abrazotes!!!

Clarice Baricco dijo...

Realmente no sé cómo decirte que escribas. ESCRIBE porque tus lectores lo demandamos. Y porque tus manos PUEDEN hacerlo.

Apenas veré la película.

Abrazos.

Karol dijo...

Tampoco he visto el documental Mary, pero se exactamente de lo que hablas y de la necesidad que tenemos de un cambio, no solo del sistema sino de cada individuo que forma parte de el. A veces cuando pienso en las causas de todo este mal que ha inundado a nuestro país llego a la misma conclusión. Hemos perdido la noción de lo que realmente es valioso, hemos perdido sensibilidad...


Un abrazo y nunca dejes de escribir

malbicho dijo...

supe de este documental desde su producción y me emociona que ahora tenga tan buen recibimiento del público, pensé que pasaría desapercibida

tristemente esta historia real se repite cada día, entre la ineficacia y la venalidad de nuestras autoridades

virgi dijo...

Con lo que escribes, ya me imagino de qué va. ¿No circulará algún trailer para ver un trozo? Aunque me da que es deprimente y triste, vamos, como la vida misma.
Voy al link.
Extrañaba las disquisiciones de tu bien amueblada cabecita.
Besitos

virgi dijo...

Impresionante.
Ya ví el trailer.
Me deja un hueco en el estómago.


(y qué guapo es el chico)

Lata dijo...

Gran frase la que rescatas. ¿no te dieron ganas de jalarla de esos quemadísimos pelos de elote que tiene en la cabeza?
Dios...

Gusto leerte, reinita pudorosa.

Cuetzpallin dijo...

Yo no he visto el documental pero mi hermana y amigos me han dicho q está muy bueno.

Del sistema de justicia mexicano ¿qué puedo decir? Me da mucho coraje, a pesar de que yo no lo he vivido en carne propia, pero en este bendito país todo el mundo es culpable hasta que se demuestra lo contrario y, como dices tú, ni asi.

Triste realidad, en este tipo de situaciones es donde la gente realmente debería de manifestarse.

ROSA G.C. dijo...

Marichuy,
impresionante, siempre es un placer pasarme por aquí...
no dejes nunca de escribir, tienes talento
Un abrazo
Rosa.-

Gabriel dijo...

Desconozco la realidad mexicana, salvo por esas terribles noticias que parecen llegarnos siempre desde México, como si todo fuera truculencia y corrupción (que sí, que la habrá, pero que seguro hay más cosas).

Nunca he creído en la justicia, esa venganza que los ciudadanos delegamos en el estado para que nos haga el trabajo sucio, al igual que delegamos en el matarife para poder comer carne sin mancharnos las manos.

Me quedo con ese "todos somos culpables" de Iñárritu (si no recuerdo mal), porque en el fondo es así. Si todos sabemos (como en Libia o Egipto) nuestra culpa es mirar hacia otro lado.

Excelente escrito y excelente crítica, que cumple a la perfección con ese sentido de la buena crítica: estimular a la participación activa de quien la lee.

Como siempre, mil gracias, Marichuy.

Bate dijo...

Hola marichuy!!

marichuy dijo...

Querido Le Cid

Gracias por el gusto. Un tema nada dulce ni prometedor. Lo peor es que lo cuento facilito: en apariencia el Documental no es desolador, pues tuvo su "final feliz". Lo verdaderamente triste es la realidad que alcanza a retratar.

Un beso

marichuy dijo...

Curiyú

No lo pudiste describir decir mejor: como sacado de ‘El Proceso’. Hace un par de años, en plena crisis de la influenza, hubo un temblor de considerable magnitud y sucedió que en mi lugar de laburo (edificio ‘inteligente’ y automatizado) la alarma no sonó... sino hasta 35 minutos después. Así que cuando el guardia vino a sacarnos -con malos modos- yo me puse rebelde y le pregunté qué caso tenía hacerlo a esa hora cuando ya del temblor nadie se acordara, entonces el tipo se volvió y me respondió: ‘porque hay que seguir el procedimiento’.

Sip. Aquí todos somos críticos de todo.

marichuy dijo...

Toño

En este país todos somos presuntos culpables de la inoperancia del Sistema Judicial: lo hemos tolerado, soportamos a gobernantes ineptos y muchos, no todos, hasta hemos tratado de evadir sus castigos de una u otra manera. Más que la corrupción, que también, lo que jode a México es la terrible impunidad. México es el Reino de la Impunidad, empezando por la de nuestros gobernantes y funcionarios políticos, pero no sólo la de ellos.

marichuy dijo...

GAB

Ojalá puedas ver el Documental. En verdad vale la pena.

Abrazo

marichuy dijo...

Clarice

Abrazo, querida.

marichuy dijo...

Karol

Cierto, el cambio no sólo le hace falta al Sistema de Justicia de este país: nos hace falta a todos.

Abrazo

marichuy dijo...

Malbicho

Pues sí, el mexicana no que no gusta de ver cien mexicano, en esta ocasión ha mostrado interés por el Docu. Y sí, una realidad que se repite cada día.

marichuy dijo...

Querida Virgi

Sip. Muy triste la historia de Toño, con todo y que su desenlace dista mucho de ser el final feo que tantas historias como la suya han tenido.

Qué bueno que viste el tráiler.

Un abrazo

marichuy dijo...

Latita

Ese diálogo, te decía en twitter, me dejó muda. Eso y lo que dicen de los judiciales: ellos tiene que presentar un "victimario", sea o no culpable.

marichuy dijo...

Cuetzpallin

Y lo peor no es eso: creo que lo más triste es saber que como Toño, pero sin su "buena suerte", las cárceles mexicanas estarán pobladas de presuntos culpables.

marichuy dijo...

Rosa

Qué gusto tenerte por acá. Lo triste es que ya tiene rato, mucho en realidad, que no escribes.

Un beso

marichuy dijo...

Gabriel

Supongo que la Justicia, como tal, es una quimera. Algo imposible. decía Alejandro Dumas en "El Conde de Montecristo" (y decía bien, me parece) que lo que mueve al mundo es justo lo que mencionas: la venganza. Disfrazada de justicia o no. Triste.

Digamos que los 'opinadores' que aparecen citados el tráiler no son precisamente santos de mi devoción: ni Iñárritu ni Loret de Mola, aun así tengo que aceptar que aciertan en lo que expresan.

Un saludo y gracias a ti

marichuy dijo...

Saludos, bate. Qué milagro que anda por acá. Gusto saber de vos.

Pascal dijo...

Marichuy, fíjate nada mas............ yo asistí a una proyección que nos dieron en la embajada, y bueno, no te diré gran cosa sobre los comentarios al final de la misma, pues no volaban muy alto, pero lo que si me ocurrió fue que a pesar del "happy end" no podía dejar de pensar en los miles de "errores judiciales" que no han sido corregidos.
El otro día el cid me decía algo que tal vez no tenga que ver mucho con este post, pero la cosa fue así "hoy en día podemos pasar de ser un ciudadano equis a ser un ciudadano x" hablando de que es tan fácil perder tu trabajo, perder tus amigos luego tu casa y al final encontrarte en la calle. podría ser también que hoy en día podemos pasar de ser el ciudadano equis a ser el prisionero x...triste época en que vivimos...
un saludo!

karenina dijo...

ash! aqui aún no llega pero he visto cortos...me genera impotencia...asi que verla completa ya imagino toda la revoltura que habrá en mí siendo probable que suceda ya que si he visitado una cárcel y que sentimiento tan más feo se experimenta...abrazolibre!

La sonrisa de Hiperión dijo...

Buenos y soleados días por aquí abajo, en Andalucía. Como siempre un placer pasar por aquí... Gracias por compartir tus cosas con nosotros.

Saludos y un abrazo.

malbicho dijo...

y lo último que se sabe es que dejarán de exhibirla

confirmación del estado fallido en que vivimos

Anónimo dijo...
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