escribir

Escribir: tratar de retener algo meticulosamente, de conseguir que algo sobreviva; arrancar unas migajas precisas al vacío que se excava continuamente, dejar en alguna parte un surco, un rastro, una marca o algunos signos.[Georges Perec]

diciembre 12, 2008

antojos insatisfechos

Antes de las siete de la mañana, el termómetro marca 3°C de temperatura y el frío cala duro en la aireada esquina donde aguardo la llegada de mi autobús, el cual ha tardado bastante más de lo acostumbrado. Desesperada y friolenta como soy, ya empiezo a mentar madres contra el frío y la demora del transporte, cuando la llegada de un hombre me saca de mi quejumbre matutina. Y no es que a esas horas de la mañana -en ayunas y a medio congelar-, esté yo pensando en ligues ni nada parecido; pero el recién llegado me llama la atención sobremanera: es altísimo –debe medir como 1.90 m.-, su pelo color castaño claro le llega justo arriba de los hombros y tiene ojos color miel –ojos de gato diría mi abuela. Camina con parsimonia, como ajeno a esa especie de neurosis colectiva de la que, con sus más y sus menos, somos víctimas la mayoría de los habitantes de esta caótica ciudad; el recién llegado no parecen inmutarse por el fío, las prisas; por nada.


Habitualmente, a esas horas de la mañana la esquina es poco concurrida; amén del agente de tránsito apostado en la acera de enfrente y de la señora que vende tamales en la misma donde estoy yo, apenas suelo coincidir con un par de estudiantes preparatorianos y con alguna señora madrugadora paseando a su perro. Quizá a ello se deba que la presencia de ese desconocido me llame tanto la atención. Buuueno, algo tendrá que ver su apariencia; yo juraría que tiene un aire medio vikingo, aunque lejos de ser adusto o mal encarado –como siempre he fantaseado a los vikingos- parece afable cuando me sonríe a modo de silencioso saludo. Y en tanto yo doy rienda suelta a mi imaginación, "el vikingo" da inicio a una chilanguísima costumbre: comerse, con evidente entusiasmo, una guajolota [torta de tamal]. En verdad da gusto verlo comer; el hombre parece disfrutar, lo que imagino será, su desayuno. Él come y yo no puedo dejar de mirarlo; aunque para ser honesta, ya no sé si lo que me atrae es su atractiva personalidad, o la forma tan placentera con que disfruta ese popular alimento; en plena calle y sin el menor pudor. Casi siento envidia al verlo comer; yo que soy penosa para comer a media calle, me siento contagiada de sus ganas, de su apetitosa desinhibición. Solo el decoro me impide contemplarlo con más descaro... no vaya a pensar que estoy coqueteándole, porque no es así.

La señora que vende los tamales está a solo unos pasos de mí, por lo que sería muy fácil ir a comprarme una torta para saciar mis antojos; pero en realidad no tengo hambre, solo unas tremendas ansias por darle una mordidita a la torta del "vikingo"; pero ni modo de pedírsela, si soy tan tímida. Tratando de disimular mis antojos, busco distraerme de él y de su guajolota y cuando apenas vuelvo a mi quejumbre por la tardanza del autobús, un Mini Cooper se detiene frente a nosotros, desde dentro un hombre le abre la puerta al "vikingo" quien sube rápidamente al vehículo y saluda al conductor con un beso en los labios. En cuestión de segundos, el Mini desaparece de mi vista a toda velocidad, llevándose al "vikingo" y dejándome sola en esa fría esquina, presa de un repentino ataque de hambre, o para ser más precisa, de un inusitado antojo de torta de tamal, yo que en toda mi chilanga existencia... jamás me he comido una.

54 comentarios:

Ojaral dijo...

Qué va hacer Marichuy. Dios le da pan al que no tiene dientes, dicen. Ahora le va a quedar para siempre un deseo insatisfecho dándole vueltas por el inconciente.
Saludos!

Exenio dijo...

Entrale, sin más...

Sabina la de Kundera dijo...

Veo con tristeza cómo van aumentando el número de post sin leer junto a Mélange.
Ojalá ya en este fin salga de mis problemas y entonces sí pueda ponerme al día con este espléndido blog.

Buena anécdota del vikingo come tortas.

Besos!

chilangoleon dijo...

guajolota=de=tamal=de=mole=alimento
=de=los=dioses=yo=me=echaba=dos=
saliendo=de=la=alberca=olimoica=pa=
recuperar=lo=perdido=jeje

Juan! dijo...

Ojalá y cuando leas esto ya tengas una guajolota en la pancita…
porque en serio que te estas perdiendo de algo muuuy bueno.

¿Qué es lo peor que puede pasar?


Abrazos friolentos y hambrientos!

marichuy dijo...

Ojaral

Si eh, tal como lo dice; me quedé con las ganas.

Saludos

marichuy dijo...

Exenio

Debo ser de las poquísimas chilangas, que jamás le han entrado a este clásico "manjar"

marichuy dijo...

Sabina

Veo que sigues abrumada, de problemas y de trabajo.

Gracias por el saludo; yo también espero que pronto se te aligere la carga.

Besos.

marichuy dijo...

Chilly

No supe de cuál tamal era la torta del "vikingo"; pero juro que se me antojó un buen... y eso a a tales horas de la mañana, habitualmente no tengo hambre y menos de algo tan pesado.

marichuy dijo...

Juan

Eso me dicen todos mis amigos y familiares "no sabes de lo que te has perdido."

Abrazos friolentos y en ayunas.

Strika dijo...

Querida Marichuy:

He aquí una nueva coincidencia entre nosotras: nunca he probado la torta de tamal. Pero, a diferencia de ti, ni si quiera se me ha antojado. Los tamales me encantan, pero dentro de una telera... como que ya es excesivo (¡ahora imagínate acompañarla con atole!).

Muy entretenido tu texto.
Un beso,
Strika

Alletta dijo...

Pues como que no somos tan pocas las habitantes de la gran capital que nunca hemos probado una torta de tamal, a mi no se me antojan, de hecho los tamales aunque me encantan solo consumo los que no sean con chile (no como nadita de picante)

Yo (deja vú esto ya lo comenté en algún blog este año) no soy nada recatada a la hora de comer, si algo me gusta me lo como con ganas, lo disfruto, le echo flores, a todos les digo lo bueno que está y de lo que se están perdiendo xD, quienes me acompañan dicen que les da hambre verme comer, y quienes me invitan creen que es un dinero bien invertido pues le entro con mucho gusto a la comida (y a la bebida)

Saludos y buen finde, es hora de comenzar el lupe-reyes!!

A dijo...

Segun yo, mas bien, segun una amiga de tulancingo hidalgo, las guajolotas son una telera, rellena de chilaquiles Y un guisado a escojer....

A verdad? de pronto la torta de tamal hasta te resulta light.

Deberias comprar una, darle una mordida y en ese momento decidir si quieres continuar la aventura o no.

Solo por experiencia, por cultura general o cultura urbana como le quieras llamar.

Yo comi una en 1992, muy cerca de toluca, y el chofer (que me traia de regreso a casa, y me la compro)no paraba de reir por que 'no sabia comer tortas'

Pues no! que queria??? aquella cosa era masgrande que mi cabeza!

Espero que nos cue3ntes tu aventura en caso de que te conviertas en nena Xtrem

Besos cacaraqueados
A.

chilangoleon dijo...

hay=de=guajolota=a=guajolotas=por=lo=
general=los=tamales=de=calle=no=traen=
casi=carne=solo=chile=o=mole=y=con=el=
bolillo=se=vuelve=una=torta=de=masa=jeje=
pero=en=la=Fac=Arquitectura=la=pareja=
que=todavia=debe=ponerse=a=vender=de=
730=a=10=(a=veces=antes=porque=se=
terminaban)=llevan=super=tamales=en=
puebla=los=de=mole=no=pican=y=con=sus=
bolillos=pequenios=son=una=delicia=pa=
mi=una=guajolota=de=mole=con=pollo=y=un=
cafe=negro=es=el=mejor=desayuno=de=una=
maniana=fria=a=las=de=la=alberca=
olimpica=le=entraba=con=ganas=pues=la=
clase=era=de=6=a=8=asi=que=sale=uno=
como=godzilla=a=tragar=yom=yom!

e. r. dijo...

Me parece que la personaje del cuento tiene ganas de ser una torta de tamal devorada por una boca obsena, desinhibida, que goce comiéndola; pero en un viraje repentino y perverso, le dan ganas de ser esa boca a la vez; ella comiendose a sí misma, pública, sexual; pero esto, claro, sería comerse a sí misma, lo que la anula: por tanto, se queda nomás bajo un disfraz de discreción. Entre tanto, la boca que despertó el deseo, se va a comerse otra boca, a bordo de un colectivo (el que no viene, y, si viene, adentro no habrá nadie que le dé calor a la personaje que mira, snif, snif). Va un abrazo, Marichuy, y dele un beso de mi parte a la personaje. Saludos

Paxton Hernandez dijo...

A mí me dan asco las tortas de tamal. Es como, no sé, comerte un taco de chilaquiles, o una tostada de tortilla. ¿Me explico? Es masa sobra masa.

La anécdota se me figuro como un cortito del buen Love Doctor. Hasta en la vuelta de tuerca final. Por aquello de que "el vikingo" tenía novio. Chale.

Besos guadalupanos

g. neidisch dijo...

La foto de la guajolota es del vikingo sosteniendo su guajolota en su mano?
mi estómago anda raro... no sé , por más hermoso que esté el elfo en frente mío comiéndose un pan de centeno con fua-gra, no sé si se me antojaría... es que casi ni como pan ni carne, ni patatas.
A veces observo a la gente esperar el bus, estiran el cuello cada dos segundos, como si por mirar más seguido menos tarda en aparecer el transporte.
Un beso. Hay frío húmedo, nada de nieve: humedad.
No es necesario llorar.

Arian dijo...

Mmmm, bueno la torta de tamal nunca se me ha antojado, eso es un hecho... sin embargo la descripción te mueve inexorablemente a la sensación de querer subirse al mini, y darle una buena mordida a la grasohipercarbohidratada y tan típicamente chilanga torta de tamal...
Dejo un abrazo!

marichuy dijo...

Querida Strika

Pienso igual que tu: el tamal solo es rico, pero ya dentro de una telera me parece demasiado; una bomba para la digestión. Si ayer se me antojó, fue a resultas de la forma tan apetitosa en que se la comía ese "vikingo".

Un beso

marichuy dijo...

Alletta

¿Nada de picante comes? Yo tampoco, bueno casi, si llego a comer un poquito, algo así como mole dulzón, o pimiento morrón.

Fue en este blog donde comentaste tu gusto por comer a placer; recuerdo muy bien tu comentario.

Buen finde; aunque me temo que yo nada de "maratón lupe-reyes"; no saldré de vacaciones, me tengo que quedar trabajando todo diciembre.

marichuy dijo...

A

Pues mira, tú, según un amigo -hidalguense, por cierto-, la "guajolota" es la torta de tamal pero con el tamal frito. Ve tu a saber. Pero esa que comentas, de plano si suena a mega-bomba ¡!

Y también es bien cierto que uno probar de todo en esta vida -sea por experiencia, cultura general, urbana o local-; a lo mejor un día de estos olvido mis traumas culinarios y me animo a probar...

Besos melindrosos

marichuy dijo...

Chilly

En la Facultad de Arquitectura ¿dices que están buenos los tamales? Mira y yo sin enterarme. Claro que no fueron mis rumbos, pues Ciencias Políticas está del otro lado de Ciudad Universitaria.

Y a mi tampoco se me antojan los tamales de pura masa y cero relleno.

marichuy dijo...

E.R.

Y usted ¿es adivino o qué?, jaja. No se crea, a mi me falta muuucho para alcanzar esos niveles de lirismo erótico-porno que tan bien maneja nuestro amigo Ojaral. Será que yo, todavía no me animo a dar el paso del soft[core] al hard[core]; menos que logre sublimarlos.

Y ya ve como fueron las cosas en esta historia: la boca vikinga se fue a comer, o ser comida por, otra boca. Vaya usted a saber quién se come a quien. Aunque es posible que ambas se devoren mutuamente... para envidia de la "personaje" de ésta anécdota, quien por cierto, le manda usted un beso.

marichuy dijo...

Paxton

A mi las tortas de tamal no me dan asco, pero si me parecen una bomba y no yucateca, precisamente.

¿El corto de Love Doctor?, Ah... sí ¿la vuelta de tuerca de los señores mayores, verdad? Porque los chavos desde el inicio estaban bien asumidos en su preferencia sexual.

En cuanto al vikingo; creo que es mi karma amigo pues salvo contadísimas excepciones, las mayoría de los hombres interesantes que he conocido últimamente... son homosexuales.

Creo que entraré a un Convento, ja.

Besos célibes y castos

marichuy dijo...

G. Neidisch

No, esa fimagen no corresponde a la "guajolota" del "vikingo". No le tomé ninguna foto; y de hacerlo, se la habría tomado a él, no a su torta.

Uy, el pan de centeno negro que hacen por aquellas tierras teutonas, me parece el mejor del mundo. Nada que ver con las porquerías que tenemos aquí, merced a ese nefasto monopolio de las harinas llamado Bimbo.

Besos cálidos [para que se le quite a usted un poco el frío].

marichuy dijo...

Arian

Lástima que el vikingo desapareció y a toda velocidad, en el muy veloz mini de su afortunado novio.
C'est la vie.

Un abrazo

Marcelo dijo...

Sobre gustos no hay nada escrito, y esa cale tanto para los gustos sexuales como culinarios...
Un beso sin mini cooper

marichuy dijo...

Marcelo

Estoy de acuerdo. Pero debo aclarar a vos, que el Mini Cooper no es lo que más me gustó en esta historia. De hecho, no es un auto que me guste especialmente; pero ese era el que manejaba el galán del vikingo.

Un beso

Champy dijo...

Ay COMADRE.....

Apenas me voy enterando de otra afinidad: los Vikingos!

Debo contarte un affaire que tuve en Indianapolis con un maravilloso ejemplar, pero debe ser en vivo en otra ocasión que no me cuelgues porque ya sabes que soy un tonto y ya cuando acuerdo estoy dando detalles de mas, y este coment se podría tornar pornografico, lo que si te puedo asegurar es que mi Vikingo ha sido hasta este momento mi 4o encuentro sexual mas recordado.... Ayyyyy, me hiciste que pensará en él, era tan bello, de 1.95, guero dorado por el sol natural, con su cabello castaño pero con las puntas (como 5 cms doraditas doraditas) a meda espalda, espalda que mas que espalda era mi ropero, y un hermosos y carnoso pechote que mas que pecho era mi cama, y unos gigantescos brazotototototes que mas que brazos eran mi prisión.....

Ay donde estará. Lo voy a buscar.

Ah!

Y mejor me callo.

besos.

Luis Alvaz dijo...

... son buenísimas las guajolotas con tamal jarocho, sin duda mis favoritas.

Excelente texto, me llevó con gran entusiasmo al inaudito final, jeje.

Saludos

Coro dijo...

Marichuy:

¡Estupendo viaje! Primero me llevaste al frío y a las levantadas casi de madrugada, luego a vivir la ciudad de mañanita, después me despertaste la curiosidad por el vikingo y lo miraba ahí, comiendo con ganas, que hasta el frío se me fue. Finalmente hiciste que me diera un hambre... y ganas de comer tortas de tamal que nunca he probado.

Luego tropecé otra vez con la realidad, el beso delator... la mañana fría, el urbano que no llega...

Y desde aquí, ya de vuelta te mando un abrazo.

Ps. ¡Me encanta el chile!

marichuy dijo...

Champy

Vaya sorpresa tu, creí que los rubios no eran de tu agrado. Pero por lo demás, creo que entre tu experiencia vikinga y la mía... hay una gran distancia.

Besos envidiosos

PS Oye, deberías escribir esa historia erótica-vikinga y postearla; creo que tendría un gran éxito. El hardcore vuelve a estar de moda; digo, si es que algún día dejó de estarlo.

marichuy dijo...

Luis

Sin duda los tamales jarochos, junto con los chiapanecos y oaxaqueños, son los mejores: poca masa y delicioso -y abundante- relleno. Por tanto, imagino que una guajolota con uno de esos tamales, debe ser muy diferente a las que venden por las esquinas de esta ciudad.

Gracias por tu visita y saludos

marichuy dijo...

Coro

Querida, mis jornadas entre semana son así: salir casi de madrugada para encontrarme con calles semidesiertas, donde lo más que circula son unos pocos estudiantes y en donde nunca pasa nada extraordinario. Es por ello, que este inusitado suceso erótico-gastronómico me gustó tanto... lástima que siempre hay que regresar a la cruda -y fría- realidad, jeje.

Un abrazo

PS Yo comía un buen de picante pero un día el doctor amenazó con quitarme picante ¡y café! Ahí tomé una decisión: mil veces preferible comer sin chile, que vivir sin tomar café.

Jolie: dijo...

tu no haz comido una guajolota? habrase visto yo en mi existencia me he comido un pambazo!!

me encantan los vikingos, uno de ellos por cierto que conoci y me comi jajaja... estuvo en ciencias politicas, ahora ya no lo veo (si es mi ex) mensajeamos ayer ...(siempre reaigo curiosamente, seguro la virgen me ayudo pero yo sinceramente lo unico que hice fue blasfemar contra ella y su manto.

besos vikingos... rayos lo malo es cuando nosotras no somos las que los disfrutamos...

un tamalito y atole pal frio?

marichuy dijo...

Jolie

Así es nunca me he comido una. Y el jueves no vieras como se me antojó, será porque ese "vikingo" se la comía con un placer casi erótico... y yo en ayunas, jaja.

Yo también me he comido un pambazo y por cierto no me gustó nada; se me hizo muy grasoso e insípido.

El atole de ciruela natural que hacía mi abuela: elaborado a base de masa de maíz diluida en dos partes de agua por una de leche, me encantaba.

Besos cafeteros

Champy dijo...

Mamacita, un ejemplar como estos no importa si es guero desabrido, moreno d efuego, apiñonado, prieto color de llanta ù lo que sea!!!

Su tono de piel poseìa un bronce nacarado bermellòn que lo único que permtitía era reconocer que alguún día su piel fue rubía, quizá hará cosa de 30 años, porque su piel era de un lindor....

Desde anoche inicié los tramites para reencontrarlo, ojalá no batalle.

Un día de estos, deja ver que pasa y ya veremos.....

marichuy dijo...

Champy

Ojalá encuentres a tu vikingo.

Besos doblemente envidiosos.

Lorena dijo...

hola marichuy,
me he ausentado un buen, y tal vez hasta parezca grosera porque no te he venido a visitar, pero de verdad han sido unos dias intensos de trabajo y cursos, ya luego lo explicare en mi blog, que tambien esta en espera... te comento que voy a Mexico, pero estare en el sur, asi que supongo es dificil podamos encontrarnos...de cualquier manera estare en contacto por este medio contigo... y nada te deseo una feliz navidad y anio nuevo!!
Un abrazo y un beso

Dog_save_us_from_God dijo...

Hola Marichuy, me gustó tu post, lo encuentro muy buñuelesco (valga el barbarísmo). Esa constante en cine del andaluz en la que algo inexplicable impide a las personas realizar cualquier sencilla actividad, como sucede en el Angel Exterminador, por ejemplo.
En cuanto a las "guajolotas" existe una versión poblana del manjar gourmet kitsch; un sope o chalupa dentro de un bolillo. Finalmente sigue siendo una bomba de carbohidratos y trigliceridos, una verdadera flecha al corazón. Dependiendo de la composición del mentado tamal, la suma calorica de la guajlota y el atole llega s rondar las cifras de 1000 kc. Hemos podido comprobar que este alimento es recomendable solamente para las personas que realizan trabajos que requieren de gran esfuerzo, como albañiles o herreros; sin embargo debería ser prohibido para estudiantes o personas que realizan un trabajo que requiere gran concentración, esto debido al secuestro de sangre que requiere su digestión y que se prolonga hasta por 4 horas, dejando al cerebro sin una óptima nutrición y oxigenación.

Y aunque parezca que escribí este comentario bajo los influjos de alguna "guajolota", la verdad es que no las he consumido, ni me exitan la libido.

Saludos

Waiting for Godot dijo...

Marichuy: es asi, a mi me ha pasado a veces, ver a alguien comer con gusto algo que nunca pense querer probar y alli voy yo y me quedo con ganas, esas cosas me pasan jejee. BESOS!

marichuy dijo...

Lorena

Querida, de las ausencias ni te preocupes; aunque debo aceptar que me da gusto saber de ti después de tanto tiempo.

Espero que tengas un excelente rencuentro con tu(nuestro) país.

Besos y un abrazo

marichuy dijo...

Axel

WOW Doctor, me deja impresionada ¡¡1000 kalorías!! y la mayoría provenientes de grasas animales; una verdadera bomba... y además, atarantadora¡!

Gracias por las referencias buñuelescas y por los saludos.

marichuy dijo...

Waiting

Ja, no creería que tu fueras de las personas que se queden con las ganas de nada, querida; de nada¡!

Besos

Jolie: dijo...

creo que jamás me comere un pambazo, y ojala un dia pueda probar ese atole de ciruela maravilloso.. pero en estos tiempos solo guajolotas y pambazos... (parece frase de Ripstein) jeje

marichuy dijo...

Jolie

Creo que yo sabía preparar ese atole; por ahí debo tener la receta.

Angeek dijo...

Solo vine a dejar constancia de mi solidaridad hacia la torta de tamal. ¡Tan vilependiada! Y que conste que yo le entro a todo pero nunca comí una...aunque siempre hay una primera vez!
Chacun son torta.

marichuy dijo...

Angeek

Muchas gracias por tu solidaridad. Sin duda, la guajolota te lo agradecerá.

Completamente de acuerdo: chacun son torta, jaja.

Abrazos

Luis Hau dijo...

Ay, tengo poco tiempo leyendo tu blog y me confieso enamorado de ti.

Tu tienes la culpa de que todos los días entre a ver si has escrito algo nuevo, hasta lo cotidiano es muy lindo contigo.

Luis Hau dijo...

Nunca he aprendido tanto de un blog, por fin supe para que sirven.

marichuy dijo...

Luis

Ay, si me vieras, creo que estoy ruborizada, jaja. Que lindo tu comentario. Te lo agradezco mucho.

Saludos

chilangoleon dijo...

yo=una=vez=me=enferme=tan=gacho=
con=un=pambazo=que=creo=quede=
asqueado=pa=toda=la=vida=chale

e. r. dijo...

hola, marichuy. como soy fan fan, recién leí apenas salida la entrada de sobre la fe y Uvita, pero al parecer la borraste enseguidita nomás. Bueno, te quería decir: a falta de fe, las superticiones. Pero, ¿existió realmente esa entrada? ¿O la imaginé nomás? En fin, saludos.

marichuy dijo...

Ever

Tan lindo usted.

Ya está de nuevo la entrada.