escribir

Escribir: tratar de retener algo meticulosamente, de conseguir que algo sobreviva; arrancar unas migajas precisas al vacío que se excava continuamente, dejar en alguna parte un surco, un rastro, una marca o algunos signos.[Georges Perec]

febrero 20, 2008

De Mujeres II

Confesiones de una mujer confusa


“Antaño, si mal no recuerdo, mi vida era un festín donde corrían todos los vinos, donde se abrían todos los corazones.

[….]

Yo llamé a los verdugos para morir mordiendo la culata de sus fusiles. Invoqué a las plagas, para sofocarme con sangre, con arena. El infortunio fue mi dios. Yo me he tendido cuan largo era en el barro.

Me he secado en la ráfaga del crimen. Y le he jugado malas pasadas a la locura.”

[….]

Jean Arthur Rimbaud tenía diecisiete años cuando escribió esas palabras, fragmento de su obra mayor “Una temporada en el Infierno”.

De ambos, de ese maldito entre los malditos, enfant terrible por derecho propio; y de esa obra suya, me he ocupado no hace mucho (en octubre, cuando se conmemoró un año más su natalicio). Y hoy me he sentido un poco así, como si hubiesen pasado siglos desde que mi vida era algo parecido a “un festín”, donde quizá no corrían todos los vinos, pero seguro que las preocupaciones y las malas pasadas; la desazón y la sensación de impotencia, no estaban presentes. Aquel tiempo en el que pocas cosas, nada o casi nada, parecían imposibles de alcanzar; cuando yo me sentía comprometida y con ánimos (ilusa y pretenciosamente, ahora lo sé) como para cambiar el mundo. Cuando el escepticismo solo existía como una “rimbombante” palabra en La Nueva Enciclopedia Larousse. Cuando yo también tenía 17... como Rimbaud, pero ni por equivocación escribía como él.

Pero en el camino del “crecimiento”, el azar, la vida, yo, todo, me hicieron comprender que las cosas son más simples, o más complejas (no es tan esquemático, tan en blanco y negro). Acepté, entendí de una vez, que no quedan muchos ideales, ni idealistas, menos héroes o gurus, en quienes creer, o a quienes seguir hacia mejores y más elevados derroteros, hacia anhelados nirvanas que probablemente solo han existido en el imaginario social.

No sé si me estoy volviendo más cínica, conformista; si solo estoy absolutamente desencantada, desilusionada, pero lo cierto es que he dejado de creer en tantas cosas en las que no hace mucho creía firmemente; en esas pequeñas cosas que defendía a capa y espada, durante interminables discusiones, apasionadas y vehementes. Nunca como hoy me he sentido tan escéptica de todo y ante casi todo; nunca como hoy me he dado cuenta que me cuesta reconocerme en aquella que fui, apenas ayer, aunque sienta que sucedió hace mil años.

Caray, me duele y hasta me avergüenza aceptarlo y más aún, decirlo; pero es algo que no puedo negar. ¿Será esto lo que llaman madurar, “entrar en razón”; aceptando que lo único que tenemos es el aquí y el ahora. ¿O será que yo también di el braguetazo (cualquiera que se sea su equivalente en femenino)?

A saber. Si por lo menos tuviera la millonésima parte del talento de Rimbaud o de Baudelaire para sacar mis temores, enojos, dolores y despotriques; y claro, también para expresar otro tipo de sentires, la cosa no estaría del todo mal.

18 comentarios:

David Moreno dijo...

Ah mi querida Marichuy, welcome to my life...

Yo no sé si como dices, esto sea parte de un proceso d de crecimiento. A mi me parece que tiene también que ver con el estado de las cosas en general...en ver como lo que vas construyendo y te cuesta mucho trabajo, de pronto y de un momento a otro se viene para abajo....y tienes que empezar de nuevo...
Eso es lo que mata a nuestra esperanza, a nuestros lados positivos...
Ah...quizá el ejemplo no sea el mejor. Pero cuando me siento así...pienso en las palabras de Frodo Baggins: I wish the ring had never come to me. I wish none of this had happened.

Y luego en la gran y sabia respuesta de Gandalf: So do all who live to see such times. But that is not for them to decide. All we have to decide is what to do with the time that is given to us.

Y entonces pienso, que a pesar de que las dudas siguen creciendo a nuestro alrededor...tenemos posibilidades de cambiar las cosas...de hacer lo mejor que podamos, en el tiempo que se nos ha sido dado...

en fin, tu post me motivó a escribir esto...

Saludos :)

pez dijo...

me acabas de quitar el post de la boca

hace tiempo, poco tiempo, que he venido pensando lo mismo. En mi caso todo se ha agudizado desde el 2003-2004 y entró en vorágine creciente después de julio de 2006

sans espoir, sans demain

Sabina dijo...

Por eso lo puse entre ""
Me choca que les pongan títulos para retardados (y ni así) leí y vi suficiente en you tube como para sopesar si valía la pena pagar el envío, o mejor le juntaba la cantidad tope para que fuera free of charge.

El eclipse en mi ciudad se vió poca madre.
Mi hermano y yo cargamos a salchicha, a mi hijo y a la nena para que los 5 pudiéramos apreciarlo en todo su esplendor.

Besos y al ratón regreso a comentar sobre éste post.

Champy dijo...

COMADRE:

Me resistía a abrir mi bocota, pero ya no sería yo.

Me parece, es más quisiera que solo fuera eso, confusión. Te entiendo, debes estar harta, cansada, fastidiada, no eres la única, si alguien sabe de mis pesares eres tú.

Nunca te he considerado inmadura, más bien lo que posees es una gran conciencia, algo que el 95% d elos mexicanos carecen.. oque... todos estos años (poquitos) has vivido fuera d ela razón? Digo para postearte en mi sección de orates?

De todo corazón te lo digo, siempre voy a desear lo mejor para ti, y si en algo puedo luchar y contribuir, con los ojos cerrados, lo haría.

La desilusión es muy nociva, y tienes motivos, pero no nos prives de ti.

Besos desolados.

MagnoliaNegra dijo...

A todos nos vendría bien pasar una temporada en el infierno, para luego re ponernos y respirar con más bríos el aire sin azufre.
Lo cierto es que tendemos a exagerar nuestras emociones, cuando tenemos congoja la pena nos inunda como fiordo noruego….cuando estás alegre la felicidad enceguece el brillo del propio sol… cuando nos sentimos frustrados, la intolerancia a no cumplir las metas nos transforman en un absoluto perdedor.
Cada día tiene su afán, como dicen las abuelas, pero también es difícil seguir al perder el norte, ay! el norte, pero es mucho más fácil retomarlo cuando compartes los anhelos, y proyectas tus pasiones.
No es simple, tampoco complejo, simplemente es, fue y será.

No te pongas oscura Marichuy, deja eso a Magnolia con su alterego.

Cariños.

MARICHUY dijo...

David

Gracias por la bienvenida a nuestras vidas. Sabes? Tengo la impresión de que es un mal generacional y que así como existen distintos sobrenombres para las generaciones pasadas, esas que marcaron de una u otra forma la historia del siglo XX; a nosotros, que pocas posibilidades tenemos de bordar fino en este milenio, bien podrían nombrarnos “la generación del desencanto”.

De vez en cuando, yo también intento algo similar a lo que tu; me digo y me digo, me “terapeo”, pues. Otras, las más, me evado; por eso me gusta tanto el cine. Pero hay otras, como la madrugada de hoy, en las que lo mejor es no “terapearme”, ni evadirme, sino soltarlo.

Ahora mismo no estoy tan segura de poder seguir lo que dice Gandalf; mañana quien sabe.

Un abrazo David

MARICHUY dijo...

Pez

Ah, no; ahora no me venga con pretextos, nada de que “me acabas de quitar el post de la boca”; ahora hace el suyo; je,je,je.

Quizá por ahí, en algún reducto haya que buscar un poco de esa esperanza en el mañana, que tu (y a veces, también yo) das por perdida.

Saludos Pececito

MARICHUY dijo...

Sabina

Si eh? Los títulos en español son como para explicar de que se trata el film; y me quitas una preocupación, en serio la tenía porque yo suelo tener gustos fílmicos medio raritos (pero igual te deseo no vayas a desilusionarte).

Acá en la Cd. de México no sé que tan bien se vio, ni me acordé tú. Pero imagino que por allá por tu terruño fue de lo mejor.

Te mando dejo besos y abrazos hasta la isla bella donde habitas

MARICHUY dijo...

Champy

Gracias pero no es para tanto; tu tranquilo que tampoco me estoy cortando las venas, solo estoy sacando un poco de mi desencanto acumulado. Dame chance por fis; pero en algún lado leí que para “sentirse feliz” (lo que sea que eso signifique) todo el tiempo hay que estar un poquito loco, hay que vivir un poco fuera de la razón.

Creo que todavía te daré lata un rato, así que no te hagas ilusiones

MARICHUY dijo...

Magnolia

Como siempre, dando justo en el blanco. Asi es, cada día tiene su afán; y a veces el afán de ese día es asumir las penas, sacarlas en lugar de andar evadiéndolas, dejándose cegar por brillos inexistentes o agrandados sin razón; o como tu misma apuntas, darse una vueltecita por los linderos del averno… para que al salir las cosas puedan mirarse con mayor claridad.

No me pongo oscura querida, solo tengo un poco de desazón

Besos y gracias por todo

Hugo Benitez dijo...

Hola, Marichuy.

Hacia tiempo que no te visitaba, vamos, ni siquiera como voyeur. ¡Vaya! Coincidencia creo que por la misma razón que escribiste este post.
La mía es la historia (creo de muchos de mi generación) del viejo naufrago, que ha alcanzado un estado profundo de agotamiento mental. Y esto le provoca una ausencia absoluta de pasiones y desmotivación. Las cosas por las que dabas la vida, hoy, ya no tienen sentido. Vamos, si saliste de la cama o no que importa? Tienes mil llamadas perdidas, y que importa? Hoy, no vas a llegar, y que importa?.
Completamente de acuerdo con Magnolia. Cada día tienen su afán. El problema es encontrar los motivos y la pasión para superarlo.
Hay quienes viven en el infierno, y solo salen a respirar bocanadas de aire puro, en un acto de masoquismo desesperado.

Saludos desde el fondo del tunel.

MARICHUY dijo...

Hola Hugo

Tiempo ha que no te “veía” por aquí. Que terrible ¿no?, llegar a la conclusión de que esas cosas en las que creías, o por las que pensabas estar dispuesto a “dar la vida”, han perdido su razón de ser. Un estado tal, en el que lo único que atinas a preguntarte es: ¿y en eso creía? ¿y por esto pretendía dar hasta lo que no tengo? Quizá no me sienta con una absoluta ausencia de pasión, pero si con una alarmante desmotivación. Y no me gusta, me molesta sentirme así; siempre he pensado que una vida sin pasión (y aquí el concepto es en su sentido mas amplio, mucho más allá del circunscrito al amor o al placer físico), es una vida con poca gracia.

Quizá ahorita, en el preciso momento en que tecleo este comentario, me sienta un poco menos desencantada que cuando escribí el post Pero lo cierto es que mi estado de ánimo no es algo surgido de la noche a la mañana; vamos, no me desperté ayer en la madrugada y me dije “pero mira que desencantada y desmotivada me siento”.

Y no se trata de quererme ir, de una vez, al infiero -y mira que conocer a Riambaud resulta muy tentador-, sino de ver muy difuso el afán para buscar y sobre todo, encontrar, esas pasiones y motivaciones que mencionas; sin espejismos, masoquismos, ni idealismos desesperados. Que para eso… hay docenas de libritos de autoayuda, los cuales, dicho sea con todo respeto, me dan una hueva profundísima.

Te veo a la salida del túnel

Ana Valenzuela dijo...

Querida Marichuy,

¿A mayor conciencia mayor desencanto? ¿A quién le preocupa si los USA siguen la guerra y no emiten un alto a las emisiones para tratar de reducir el impacto que ya tiene el cambio climático?

Entre mas de estas, mas desilusión... Asi en sus diferentes escalas, como piedritas en el zapato.

¿Cuáles son las piedritas que te molestan y que realmente puedes quitar? A esas dedícales ganas y coraje y arráncalas con furia. Yo creo que la frustración se va al higado, mejor que salga.

A veces, cuando estoy en ese estado de "desilusión" como el que pasas, me atrevo y entonces la crisis me ayuda a hacer cosas audaces, para algunos "no adecuadas politicamente" pero siempre salen bien.

Bueno, yo vine aqui (a la vida)a divertirme, aunque resulte cínico, poco profundo y hasta frívolo. Pero, la vida es tan compleja que necesito gozarla y no sufrirla.

Un abrazo querida

PD. dediquemosle un momentito al sufrir con tangos o lago asi para que resulte divertido... luego se pasa, ya veras.

Besos

MARICHUY dijo...

Querida Ana

Ceo que me captaste perfecto la idea: es como la acumulación de piedritas en el zapato, que de pronto ya te incomodan demasiado para caminar. Quizá la solución sea, no sacar las piedritas, sino tirar el zapato.

De tu atinado consejo de trasladar los sufrimientos hacia otro campo (hacer catarsis, pues), hoy voy a realizar algo así: voy a ir a sufrir, no con un tango sino con “La vie en Rose”, que dicen no es muy buena, pero quiero ver a Marion Cotillard; voy a ir con una amiga que se siente mi segunda madre y que admira profundamente a la Piaf, entonces creo que ella si va chillar a moco tendido.

En fin querida, que uno no puede ir todo el tiempo con cara de jeje y jiji, ¿verdad?

Besos

PS Si llega a GDL, el FICCO péscate una peliculita francesa llamada “La france”, un hallazgo querida; anoche la ví, la verdad pq era la única que me acomodaba con distancia y horario de trabajo y zas que resulta un petit bijoux.

Pau Llanes dijo...

Qué agradable sorpresa encontrar tu blog vagamundeando por ahí... Me quedé un ratico de más leyéndote cosas primas... y tengo que volver a antologizarte, no temas... (me gusto un chingomadral tu literatura)... un saludo... pau llanes

MARICHUY dijo...

Pau

Gracias, pero me abrumas, sobre todo después de dar una miradita a tus escritos.

Saludos

Pau Llanes dijo...

No te abrumes salvo de bruma y niebla de Venezia... Te lo digo muy en serio... me gusta lo que escribes y cómo lo escribes... Te frecuentaré, no lo dudes... (como me gusta frecuentar tu México que es un poco mío también)... saludos, y nos leemos... pau... (por cierto, mi carta va dirigida colectivamente a todo/as que (me) leen con amor... que es como hay que leer cuando quieres que las palabras te fecunden como fina agua de primavera... chau

MARICHUY dijo...

Pau

No me hables de la bruma de Venezia porque entonces si que pe pongo insoportablemente cursi [foto del recuerdo: un 6 de octubre a media noche, mientras un melancólico violín desgranaba “Venezia sin ti” de Aznavour, una pareja de bellos y estrafalarios franceses bailaba un tango que más bien parecía acto amatorio, justo bajo las columnas de los leones alados y al fondo, la bruma desdibuja una casi desierta plaza de San Marcos. uff que ganas de volver ahí].

Salud y gracias