escribir

Escribir: tratar de retener algo meticulosamente, de conseguir que algo sobreviva; arrancar unas migajas precisas al vacío que se excava continuamente, dejar en alguna parte un surco, un rastro, una marca o algunos signos.[Georges Perec]

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diciembre 18, 2008

despropósitos

La época navideña me recuerda a esas películas gringas sensibleras y chantajistas, cuya trama gira en torno a enfermos terminales. En esos filmes, el protagonista generalmente es un perfecto hijo de puta (o un Bush zapateado... para los que se ofendan avec mon français), quien a lo largo de 90 minutos se ha encargado de hacerle la vida imposible a los demás personajes, pero que en un santiamén y por obra y gracia de alguna enfermedad incurable, en los últimos 20 minutos de la cinta (una semana, o un mes de vida) se transforma en la versión reloaded de la Madre Teresa; logrando enmendar lo realizado durante 30 o 40 años de su vida. Así se me figuran estos días. Cerca de la navidad y el año nuevo, se nos induce a volvernos más simpáticos, cariñosos y dadivosos… hasta con el compañero de la oficina que se pasó todo el año jorobándonos la existencia; que besemos y abracemos a esa tía entrometida que cada que puede nos recuerda que no hemos "sentado cabeza" y que no parecemos tener intensiones de hacerlo. A ellos y a otros igual de "amigables", como los jefes prepotentes, uno debe darles abrazo –y si se puede, hasta un regalito- que muestre nuestro espíritu navideño y de paso, nuestro firme propósito de ser mejores; porque la navidad es "época de perdonar, amar, dar y mejorar…" Y de ese bonito slogan navideño de ser mejores, debe quedar constancia, así que la otra reglita es la elaboración de una lista de propósitos de año nuevo.

Y yo siempre viviendo en el error… y fuera del presupuesto. Ni modo, nunca he podido fingir; así que a estas alturas del partido dudo que pueda convertirme en Madame Dulzura. Pero hay algo que si lamento un poco: jamás he elaborado mi lista de buenos propósitos. Y cuando se dista tanto de ser perfecto, por lo menos habría que buscar ser una mejor persona y alguien más fuerte emocionalmente, para dejar de preocuparse por todas esas cosas que no está en su mano remediar… o volverse más cínico, para que así, ni las vea ni las oiga. Lo que sea más fácil. Ese debería ser mi propósito de años nuevo.

"Uno llegar e incorporarse el día
Dos respirar para subir la cuesta
Tres no jugarse en una sola apuesta
Cuatro escapar de la melancolía
Cinco aprender la nueva geografía
Seis no quedarse nunca sin la siesta
Siete el futuro no será una fiesta
Y ocho no amilanarse todavía
Nueve vaya a saber quién es el fuerte
Diez no dejar que la paciencia ceda
Once cuidarse de la buena suerte
Doce guardar la última moneda
Trece no tutearse con la muerte
Catorce disfrutar mientras se pueda"

[Memorándum
Mario Benedetti]